Aunque hay violinistas, o tambor, los cangrejos no tienen oídos en su caparazón. Lo cual no les impide percibir ciertos sonidos emitidos por los depredadores, mostraron biólogos estadounidenses.

Los cangrejos no tienen orejas, pero eso no les impide oír. (Foto: AP/ Dave Martin)

Para estar seguros, el equipo dirigido por Randall Hughes, biólogo marino de la Universidad Northeastern, colocó un electrodo en la concha del animal cerca del estatocisto, una especie de oído interno que gobierna el equilibrio en invertebrados, para medir la actividad neuronal cuando están en presencia de diversas frecuencias sonoras.

Sometieron a esta prueba a cuatro cangrejos machos y cuatro hembras del género Panopeus, tomados en un banco de ostras del Golfo de México. Como referencia, los científicos probaron también con un cangrejo muerto.

Se registraron señales en todos los cangrejos (vivos), en promedio dos veces más fuerte que el sonido recibido, según el estudio, publicado el miércoles en la revista británica Proceedings of the Royal Society B.

Queda por establecer la relación entre la actividad del estatocisto y la capacidad real de los cangrejos para escuchar los sonidos.

Los investigadores colocaron cangrejos en acuarios grandes, junto con pequeñas conchas con las que se alimentan. Luego, difundieron en el agua los sonidos característicos emitidos por tres especies de pescados, que son depredadores naturales de estos cangrejos.

Para dos de estos depredadores, la experiencia dio lugar a una disminución significativa en la alimentación de los cangrejos, como podría pasar en la naturaleza si se escondieran para evitar que se los comieran.

El estudio no pudo explicar, los sonidos emitidos por la tercera especie de depredadores, que no causó ningún cambio significativo en el comportamiento de los cangrejos.

Para los científicos, es una evidencia de que los cangrejos Panopeus “pueden detectar sonidos”, y modificar su comportamiento a consecuencia de los estímulos acústicos que reciben.