Sapo gigante inflable del artista chino Guo Yongyao, en el Parque Yu Yuan Tan en Pekín (Foto: AFP/ Wang Zhao)

Un gigante sapo inflable, se instaló recientemente en un parque público de Pekín, no fue para que los chinos evocaran al príncipe azul sino al ex presidente Jiang Zemin, suceso que desencadenó una amplia censura en internet.

Después de ponerlo en el agua la semana pasada en un lago del parque de la capital, el sapo de 22 metros de altura provocó burlas entre los paseantes, que le encontraron parecido con el antiguo líder comunista ya octogenario.

Borraron las referencias al batracio de la página de la agencia de noticias oficial China Nueva y del portal de información Sina.

En China, los servicios de censura intervienen para evitar que se burlen de los líderes políticos, o para que publiquen información que sea perjudicial a la imagen del partido comunista.

El año pasado, se censuraron las palabras “gran pato amarillo”, después de que usuarios publicaran una parodia de la famosa foto de un manifestante bloqueando una columna de tanques, cerca de la Plaza de Tiananmen, donde los patos gigantes reemplazaban a los blindados.

Jiang Zemin, secretario general del partido Comunista Chino desde 1989 a 2002, ya no ejerce ningún mandato oficial desde que dejó la presidencia de la poderosa Comisión Militar Central a su sucesor, Hu Jintao.

Pero el ex mandatario sigue ejerciendo cierta influencia en el aparato comunista. En el XVIII Congreso del PCCh a finales de 2012, influyó en la elección del nuevo equipo dirigente chino.

Se anunció erróneamente su muerte en julio de 2011 en medios de comunicación de Hong Kong, ahí apareció con el cabello teñido de un color que iba del rojo al marrón, lo que provocó la risa entre los internautas.