Los violentos videojuegos que glorifican caracteres antisociales incrementan el riesgo de delincuencia y otras conductas como el tabaquismo y el consumo de alcohol en los adolescentes, revela este lunes un estudio estadounidense.

En general, estos juegos destinados a los adultos parece que afectan la idea que los jóvenes tienen de sí mismos, lo que puede afectar su ego en el mundo real, señalan los investigadores del Dartmouth College, universidad en New Hampshire.

Su trabajo aparece en Personality and Psichology, la revista de la Asociación Americana de Psicología.

Una investigación previa llevada a cabo en la misma universidad, publicada en 2012, ya mostraba que este tipo de videojuegos podrían alentar a los adolescentes a ser imprudentes al manejar.

Hasta ahora los estudios realizados se centraron en sus efectos en la agresión y conducta violenta.

De hecho, los jóvenes que los juegan son propensos a identificarse con los protagonistas antisociales que se les presentan, señala Jay Hull, del Departamento de Psicología y Estudios del cerebro de Darmouth College, el autor principal de este trabajo.

Para esta investigación, los autores realizaron el estudio con más de 5,000 adolescentes estadounidenses seleccionados al azar, que contestaron una serie de preguntas por teléfono durante un periodo de cuatro años.

Hablaron de una serie de factores, como el hecho de jugar tres juegos violentos que glorifican el peligro. Se trataba de “Grand Theft Auto”, “Manhunt” y “Spiderman”.

Encontraron que estos juegos se vinculaban con una amplia gama de comportamientos peligrosos en los jóvenes. Según los investigadores, esto se explica en parte por los cambios de personalidad, actitudes y valores asociados con estos juegos que los hacen más rebeldes y más dispuestos a buscar el peligro.

Los efectos fueron similares en los muchachos y muchachas, y fueron más pronunciados entre los que pasaban más tiempo jugando estos videojuegos, especialmente los de protagonistas antisociales.