Japón importará tierras raras de la India, los dos países producirán estos metales esenciales para productos de alta tecnología, afirma el jueves el diario de negocios Nikkei.

Tierras raras (Foto: bbc.co.uk)

La decisión refleja el deseo del archipiélago de reducir su dependencia de China, que suministra el 60% de estos recursos, en medio de relaciones bilaterales muy tensas.

El lunes próximo, se hará oficial, con motivo de la visita a Japón del nuevo Primer Ministro hindú Narendra Modi, precisa el diario nipón.

El contrato entre Indian Rare Earths, una filial gubernamental bajo control del Departamento de Energía Atómica, y la casa comercial japonesa Toyota Tsusho para producir tierras raras, se concluirá inmediatamente.

Se entregarán cada año de 2,000 a 2,300 toneladas de tierras raras desde el mes de febrero, alrededor del 15% de la demanda japonesa, dijo la misma fuente.

La empresa hindú usará uranio y torio para hacer aleaciones, a partir de las cuales Toyota Tsusho producirá neodimio (para coches eléctricos e híbridos), lantano, cerio y praseodimio.

Japón ha firmado acuerdos similares con Vietnam y Kazajstán, dijo Nikkei.

Hasta hace poco, Japón dependía de China en un 90% en este mercado. Sin embargo, desde que su vecino estableció cuotas de exportación en 2011, el archipiélago busca diversificar sus fuentes de suministro. Los bloqueos a las entregas japonesas, además de un incidente en 2010 por las islas en disputa en el Mar Oriental de China decepcionaron a Tokio.

Ahora, el 60% de las importaciones japonesas de tierras raras aún vienen de China, que tiene un virtual monopolio en la producción mundial de estos recursos, aunque sólo detenta el 23% de las reservas.

Además, el uso de tierras raras en Japón se ha reducido gracias a materiales de reemplazo y al reciclaje.

Las tierras raras son un conjunto de 17 metales, elementos químicos que entran en la composición de muchos productos industriales, y de tecnología avanzada: motores eléctricos, teléfonos inteligentes, bombillas de bajo consumo, turbinas eólicas.