Sierra Leona, uno de los países más afectados por la epidemia del Ébola, anunció este sábado un medida extrema y controvertida, el confinamiento en su domicilio de toda la población durante tres días, del 19 al 21 de septiembre, medida que Médicos sin Fronteras considera inapropiada.

Personal con traje de protección contra el virus del Ébola llevan un cuerpo al hospital de Elwa administrado por MSF en Monrovia, 7 de septiembre 2014 (AFP/ Dominique Faget)

Sierra Leona tiene una población de 5.7 millones de habitantes, es uno de los tres países, junto con Liberia y Guinea, más afectados por la fiebre hemorrágica, murieron 491 personas de esta enfermedad.

La medida de confinamiento está diseñada para facilitar la detección de enfermos escondidos por sus familiares, mientras que el saldo de la epidemia sigue aumentando, más de 2,000 muertos desde principios de año, 3,944 casos en estos tres países, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud.

Médicos sin Fronteras (MSF), la organización internacional más implicada en la lucha contra la enfermedad, expresaron inmediatamente sus dudas en un comunicado, diciendo “estar preocupados porque el confinamiento propuesto no es la respuesta adecuada.”

“Medidas coercitivas a gran escala, como las medidas de aislamiento forzado y el confinamiento” pueden “comprometer la confianza entre la población y los profesionales de la salud”, “conducir al ocultamiento de casos (de la enfermedad) y presionar a los pacientes a buscar tratamiento fuera del sistema de salud”, previene MSF.

“El personal de salud y de las organizaciones no gubernamentales irán casa por casa para detectar los casos probables de enfermedad del Ébola, escondidos por sus padres en los hogares”, dijo el portavoz del gobierno, Abdulai Barratay. “La medida será financiada con la llegada de varias ambulancias y unos 30 vehículos. Es una operación que vamos a organizar periódicamente hasta que derrotemos a la enfermedad del Ébola.”

Para MSF, “va a ser muy difícil para los trabajadores de la salud identificar los casos ahora casa por casa”, porque “se necesita algo de experiencia.”

La operación implicará “unos 7,000 equipos de patrullas compuestas de trabajadores de la salud, militantes de la sociedad civil y un miembro de la comunidad”, que serán objeto de escrutinio, precisó un comunicado de la presidencia.

“Se tomó la decisión de movilizar a toda la población desde el 18 de septiembre”, un día antes de la aplicación de la medida, “para preparar el confinamiento”, según la presidencia.

Frente a una epidemia que no se debilita, Costa de Marfil, teme un contagio, en un principio se negó a recibir el partido para la clasificación de la Copa Africana de Naciones 2015, que debía disputarse el sábado en Sierra Leona.

La celebración de la reunión finalmente fue autorizada por el gobierno marfileño. Costa de Marfil, a pesar de sus fronteras con Liberia y Sierra Leona, informa que no hay ningún caso de Ébola hasta la fecha.

Sierra Leona, uno de los países más pobres del mundo, a pesar de sus enormes recursos mineros como los diamantes, se está recuperando de una guerra civil que mató a decenas de miles de personas desde 1991 hasta 2002.

El viernes, se enviaron 48 toneladas de medicamentos al país, anunció el Banco Mundial de la UNICEF. Esta donación incluye guantes de látex, antibióticos y equipos de protección.

La República Democrática del Congo (RDC) también se ve afectada por la epidemia del Ébola, distinta de la que ataca a África Occidental, según la OMS y las autoridades congoleñas. Estas últimas anunciaron el sábado que el balance alcanzado hasta ahora es de 32 muertos y 59 casos confirmados.

No hay vacuna aprobada actualmente contra la enfermedad ni tratamiento específico.