Una auxiliar de enfermería española que trató a dos misioneras muertas por el Ébola, contrajo el virus en un hospital en Madrid, convirtiéndose en la primera persona infectada conocida fuera de África, anunció este lunes el gobierno español.

Personal de Salud de la Organización Mundial de la Salud en Monrovia, Liberia. (Foto: AFP/ Pascal Guyot)

La auxiliar de enfermera, casada sin hijos, fue ingresada en una unidad especializada del Hospital de Alcorcón, un suburbio al sur de Madrid, después de dos pruebas positivas al Ébola.

La paciente, cuya identidad no se reveló, se sintió mal el 30 de septiembre, pero consultó al médico hasta el domingo después de regresar de vacaciones.

“Se trata de una profesional de la salud que atendió a enfermos repatriados que admitieron en el hospital Carlos III” en Madrid, dijo la directora de Salud Pública, Mercedes Vinuesa, en una conferencia de prensa en la capital española la noche del lunes.

Se han registrado en Europa y Estados Unidos, varios casos de pacientes que contrajeron el virus en África. La auxiliar es la primera en contagiarse en Europa e incluso, al parecer, la primera fuera del continente africano.

La Ministra de la Salud calmó a la población diciendo que “se están tomando todas las medidas para garantizar la seguridad del personal del hospital que la trata y de toda la población.”

España está trabajando con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y sigue todas sus recomendaciones, añadió.

Los misioneros españoles que trataron a víctimas de la epidemia, fueron los primeros occidentales en sucumbir.

El sacerdote católico Manuel García Viejo, de 69 años, médico y director de un Hospital en Sierra Leona, fue repatriado el 22 de septiembre.

Tratado en aislamiento en el Hospital Carlos III, murió tres días después. Para evitar la contaminación, los médicos renunciaron a la autopsia y su cuerpo fue cremado.

Se aplicó el mismo procedimiento después de la muerte, el 12 de agosto en el mismo hospital, del primer misionero infectado por el virus, Miguel Pajares, de 75 años. Evacuados de Liberia en un avión del ejército español, fue el primer europeo repatriado con el virus y el primero en sucumbir de Ébola.

Los dos sacerdotes eran miembros de la Orden del Hospital de San Juan de Dios, que dirige una asociación caritativa que trabaja con las víctimas de Ébola.

El brote de Ébola, el más mortífero desde la aparición del virus en 1976, ya ha causado 3,439 muertos en África Occidental, de 7,478 casos registrados en cinco países (Sierra leona, Guinea, Liberia, Nigeria, Senegal), de acuerdo a datos de la OMS hasta el 1º de octubre.

La enfermedad, también conocida como fiebre hemorrágica del Ébola, es mortal en aproximadamente el 70% de los casos, según un estudio de la OMS.

La infección se produce en contacto directo con los fluidos corporales, sangre, fluidos biológicos o secreciones. El paciente es contagioso a partir del momento en que aparecen los síntomas. No lo es en el período de incubación.