La salud de la primera persona infectada por el Ébola fuera de África, mostró signos de mejora este sábado en Madrid después de un tratamiento experimental, mientras que los Estados se esfuerzan por detener una epidemia que “empeora cada día” según la ONU.

Personal del hospital protesta el 11 de octubre de 2014 en Madrid contra la gestión de la crisis del ébola por el gobierno español y su apoyo a la auxiliar de enfermera infectada por el virus (Foto: AFP/ Curto de la Torre)

La comisión gubernamental encargada de la gestión de la crisis dijo, sin embargo, que no se reportaba “cambio significativo” y agregó que su condición se mantenía “estable” pero “grave”.

La madrileña recibió el viernes por la noche una dosis del medicamento experimental Zmapp. No existe un tratamiento para el ébola, pero el Zmapp, desarrollado por una compañía de California, es uno de los fármacos experimentales en la lucha contra esta fiebre hemorrágica.

Primera en contagiarse fuera de África, aparentemente mientras cuidaba a un misionero que murió a finales de septiembre en Madrid, la auxiliar de enfermera es hasta ahora el único caso de ébola confirmado en España.

Otras quince personas, incluyendo su esposo, siguen hospitalizados por precaución en el mismo hospital Carlos III en Madrid, pero ninguno mostró ningún síntoma, según un informe oficial.

La epidemia, que comenzó en Guinea a finales de diciembre de 2013, ha causado la muerte a 4,033 personas hasta el 8 de octubre, de acuerdo al último informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En las Naciones Unidas en Nueva York, el jefe de la misión de la ONU en la lucha contra el Ébola (UNMEER), creado hace dos semanas, hizo hincapié en la urgencia de la situación.

“El tiempo está en nuestra contra. El virus es más rápido que nosotros y la situación empeora día a día”, dijo Anthony Banbury.

En Europa y el continente americano, los estados anuncian uno tras otro un aumento en los controles para los viajeros provenientes de los países más afectados por la epidemia: Guinea, Liberia y Sierra Leona.

En Estados Unidos, los controles comenzaron el sábado en el aeropuerto JFK de Nueva York, y Canadá aconseja a sus ciudadanos salir de esos países, “mientras haya vuelos comerciales.”

Reino Unido organizó un simulacro a gran escala que involucró a cientos de  personas, incluso ministros, para poner a prueba su capacidad para hacer frente a un brote de ébola en su territorio.

La preocupación llegó a América Latina, Perú y Uruguay anunciaron mayor vigilancia en los puertos y aeropuertos. México y Nicaragua también quieren tener más control sobre los migrantes, incluidos los que tratan de llegar por miles a los Estados Unidos.

El mundo del deporte también se ve afectado. El gobierno de Marruecos instó el viernes a postergar la Copa Africana de Naciones de futbol (CAN-2015), prevista del 17 de enero al 8 de febrero en Marruecos a causa de la epidemia. Pero la Confederación Africana de Fútbol (CAF) dijo el sábado que mantenía las fechas de la competencia.

El virus del ébola produce los mismos efectos que un “embargo económico” en los países afectados por la epidemia, aislándolos del resto del mundo y apoderándose de la actividad, se lamentó este sábado el Ministro de Finanzas de Sierra Leona, kaifala Marah.

Pero hay algunas notas de esperanza: en Moscú, la Ministra de Salud Veronika Skvortsova aseguró que Rusia había desarrollado tres vacunas que estarían listas “dentro de seis meses.”

Se está probando en Estados Unidos y Gran Bretaña una vacuna, y han empezado las pruebas clínicas en Mali.

En muchos países, las autoridades han puesto en marcha advertencias contra los engaños que podrían causar pánico, como el de un pasajero que bajaron de un vuelo nacional en Estados Unidos, que estornudó y gritó: “Tengo ébola. Ya están todos jodidos.”

Criticado por su manejo de la crisis, el gobierno español, por su parte, reunió por segunda vez un comité especial interministerial dedicado al ébola.

Por la noche, en Madrid, cientos de empleados del sector salud, que atribuyen las fallas relativas a la gestión del ébola a los drásticos recortes presupuestarios, se han manifestado en contra de esos recortes.