Canadá adoptó una medida radical para evitar la propagación del virus de Ébola en su suelo, con la suspensión de visas a los nacionales de los países afectados por la epidemia o para las personas que estuvieron en esos países los últimos tres meses, dijo el gobierno este viernes.

Después de Australia, Canadá es el segundo país occidental en tomar la decisión poco común de cerrar sus fronteras para tratar de mantenerse alejado del virus de la fiebre hemorrágica.

“Ciudadanía e Inmigración de Canadá no tramitará ninguna nueva solicitud de visa ni continuará el trámite de ninguna solicitud de visado” de personas originarias de los países de África occidental afectados por el virus declarados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), se informa en el Diario Oficial.

En términos más generales, “los extranjeros que viajaron a un país afectado por el Ébola”, dentro de los tres meses anteriores a la presentación de la solicitud de visa tampoco se tramitarán, de acuerdo con el Ministerio de Inmigración.

“La introducción o propagación de la enfermedad presentarían un riesgo inminente y grave para la salud pública en Canadá”, dijo el Ministerio de Inmigración para justificar su decisión.

Es una medida sanitaria para “ayudar a prevenir la transmisión y propagación de la enfermedad del virus de Ébola en Canadá.”

Canadá ha hecho repetidas pruebas en las personas con síntomas de la enfermedad, sin embargo, el Ministerio de la Salud no ha identificado ningún caso probado.

La OMS hizo su evaluación de la fiebre Ébola con un total de 13,567 casos y 4,951 muertos, la mayoría de los cuales se encuentran en Liberia, Guinea y Sierra Leona.