“Los cuerpos destruidos, las almas también”, dice Ines Geipel, ex velocista de Alemania del Este y presidente de una asociación de víctimas de dopaje que describe la situación, que ella califica de “desastrosa”, 25 años después de la caída del Muro.

Heidi Krieger, actualmente Andreas Krieger, en el Campeonato Europeo de Atletismo en 1986 (Foto: wikipedia)

La primera deportista de la antigua RDA en solicitar en 2005 a una federación eliminar su nombre de los records oficiales nacionales, la Sra. Geipel, de 54 años, lucha para que se reconozca el estatus de víctimas a los atletas de Alemania del Este, nación que erigió el deporte como escaparate del socialismo.

Según diversas estimaciones, se dopó a unos 10,000 atletas en la RDA, sobre todo en los años de 1970 y 1980, cuando el pequeño país de 16,000 millones de habitantes arrasaban con medallas.

La RDA terminó en segundo lugar en el ranking de naciones en los Juegos Olímpicos de Montreal en 1976, detrás de su hermano soviético. Lugar que conservó en Moscú en 1980, en las Olimpiadas que Estados Unidos boicoteó, y en Seúl en 1988.

Natación y Atletismo fueron los reyes del deporte y algunos records de la época aún persisten, como el de Marita Koch en la pista de atletismo, pero el precio a pagar era el del dopaje organizado.

La asociación de la Sra. Geipel, da seguimiento a más de 700 casos.

Los daños físicos como psicológicos (depresión, suicidio…) son enormes por el uso de esteroides, de hormonas masculinas, los órganos, corazón, riñones, hígado están envenenados, destruidos.

Para las mujeres el panorama es más desolador: deficiencias de ovario, niños con discapacidades, y los daños siguen hasta la segunda generación, hidrocefalias… etc.

El caso de Andreas Krieger es un buen ejemplo, él era una mujer, Heidi, lanzadora de peso, campeona de Europa en 1986 con un tiro de 21.1 m. Se convirtió en hombre a fuerza de absorber sin saberlo hormonas masculinas, y en 1997 se sometió a una operación para cambiar de sexo.

El 20 de octubre, el coloso de la RDA, Gerd Bonk, doble medalla olímpica y ex record mundial de levantamiento de pesas en la categoría de super pesados, murió a la edad de 63 años. Con lesiones graves, cayó en coma a finales de septiembre.

El exceso de entrenamiento que se puede lograr gracias a la química, hace que el cuerpo se agote. En el caso de levantamiento de pesas; brazos y articulaciones.

La Sra. Geipel ha escrito al presidente de la República, Joachim Gauck, pidiendo que invitara de 10 a 20 víctimas al Chateau Bellevue (su residencia oficial). Pero fue imposible. También escribió a la canciller Angela Merkel, que creció como Gauck al otro lado del muro. La repuesta también fue negativa.

Hace unos días, su asociación se movilizó contra Rolf Beilschmidt, jefe regional de deportes en Turingia. Antiguamente, fue un alto mando del partido comunista de Alemania del Este y un informador de la policía política, la Stasi, cuando trabajaba en el club SC Motor Jena.

Invocando un dopaje de estado, la Sra. Geipel lucha por una pensión de compensación a favor de las víctimas: los deportistas. Quiere el establecimiento de un “fondo de emergencia” para los casos más graves y la creación de dos clínicas especializadas.

Fuente: AFP en la entrevista de la Sra. Geipel