Gorriones de alas doradas, especie de paseriformes, mostraron saber con anticipación la llegada de una fuerte tormenta en Tennessee, que dejó al menos 35 muertos en abril.

El estudio se hizo gracias a dispositivos de geolocalización. (Foto: EFE)

Mientras se trabajaba en un proyecto para seguir los movimientos de estas pequeñas aves migratorias, con micro-balizas de geolocalización, de hecho los científicos encontraron que estos gorriones dejaron su área de reproducción poco después de su llegada, dos días antes de que llegara la tormenta que causó al menos 84 tornados, los  más mortíferos en la zona.

Las aves viajaron 1,500 kilómetros en cinco días para escapar de la fuerte tormenta, determinaron los autores del estudio publicado el jueves en la revista estadounidense Current Biology.

Según los investigadores, las aves, a diferencia de los humanos, pueden oír los infrasonidos, sonidos de muy baja frecuencia que se propagan a largas distancias y se generan sobre todo por severas perturbaciones meteorológicas.

Los investigadores también demostraron que los pájaros que siguen siempre las mismas rutas migratorias anuales, también pueden a veces viajar fuera de los periodos de migración cuando es necesario.

Las aves cuentan con este sexto sentido, bueno para la supervivencia contra el calentamiento global, que conduce a un aumento en la intensidad y frecuencia de las fuertes tormentas y tornados, revelan los investigadores.

Lo que significa que, con respecto al clima, las aves enfrentan mucho mejor el calentamiento global.