Ayer miércoles, un tribunal chino anunció que dará dos millones de yuanes a los padres de un joven ejecutado en 1996, por un crimen que no cometió.

Un hombre cuenta billetes de 100 yuanes en un banco chino en 2013 (Foto: AFP)

La cantidad exacta de la suma que ofrece en compensación por el error judicial es de 2, 059,621.40 yuanes, dijo el tribunal en un comunicado, sin explicar en que se basó para hacer el cálculo.

El caso ilustra los errores del sistema judicial en China, pero lo más raro es que el Poder Judicial admita públicamente que se equivocó.

El joven era mongol, se llamaba Hugjiltu, fue condenado a muerte por violación seguida de asesinato, en Mongolia interior. Sin embargo, en 2005, otro hombre admitió los crímenes.

La familia del adolescente, durante más de diez años, se entregó a una lucha sin cuartel para obtener un nuevo juicio.

Finalmente el 15 de diciembre; los hechos y las pruebas que llevaron al veredicto del juicio original eran “insuficientes y no determinantes”, declaró el Tribunal Superior del Pueblo de la ciudad de Hohhot, en un nuevo juicio.

Los policías que estuvieron al cargo del caso están bajo investigación, declaró a la prensa el tribunal.

Las confesiones del acusado hechas en su momento “son incompatibles con el informe de la autopsia” de la víctima, agregó el tribunal, y finalmente anunció: “Se declara a Hugjiltu inocente”.

El sistema legal chino, sujeto a la autoridad del partido comunista, está plagado de abusos, confesiones forzadas y la casi ausencia de defensa.

Por eso los errores judiciales son frecuentes, incluyendo la pena de muerte.