Las inversiones en energía más limpia superaron los 300 mil millones de dólares en todo el mundo en 2014, una cantidad siempre a la alza, impulsado por la instalación de paneles solares en China y en Estados Unidos, y de energía eólica marina.

Marquesina fotoeléctrica situada en el estacionamiento de la Universidad Autónoma de Madrid. (Foto: Wikipedia)

En alza del 16% en comparación con 2013, las inversiones alcanzaron los 310 mil millones de dólares, acercándose al record histórico de 2011 (317 mil millones), según un informe difundido en Bloomberg New Energy Finance (BNEF).

El aumento se aplica a todos los principales mercados, principalmente China, solita pasó a un record de 89 mil millones (+32%).

Las inversiones de Estados Unidos también aumentaron hasta alcanzar los 51 mil millones de dólares (+8%).

Pero el aumento más significativo (+88%) se observó en Brasil, que gastó casi 8 mil millones de dólares.

Por el contrario, la inversión europea “a pesar de la popularidad de la energía eólica marina, se mantuvo relativamente mediocre, con un aumento de sólo 1% con 66 mil millones de dólares”, dijo la BNEF en un comunicado.

Son, lógicamente, los grandes proyectos de desarrollo de nueva capacidad de energía renovable, que representan la mayor parte de estas inversiones (170 mil millones).

Luego están las pequeñas instalaciones descentralizadas de generación de energía, como los paneles solares en los techos de los edificios, los proyectos de investigación públicos y privados y de redes inteligentes.

Es la energía solar la que gana, concentrando más de la mitad de la inversión, un record, seguida de la energía eólica y tecnologías innovadoras (redes inteligentes, almacenamiento de energía, etc.).

Por el contrario, la inversión se redujo ligeramente en los agrocombustibles (-7%), la biomasa (-10%) y pequeñas centrales hidroeléctricas (-17%).

Prueba del interés en la energía limpia, las empresas especializadas han atraído el interés de los mercados financieros. Sus emisiones de acciones alcanzaron un nivel record durante 7 años a casi 19 mil millones de dólares al alza, en comparación a 2013, señaló la BNEF.

Los llamados bonos verdes (destinados a financiar proyectos relacionados con el medio ambiente), han tenido rendimientos nunca vistos en 2014, que permitió recaudar 38 mil millones de dólares, dos veces y media más que en 2013.

A pesar de estas buenas cifras, el 2015 se perfila incierto, con la caída del precio del petróleo, factor desfavorable antes de la inversión en energías renovables.

“El impacto del petróleo barato se resentirá más en el sector del transporte en carretera que en la producción de electricidad”, dijo Michael Liebrich, director de BNEF, citado en el comunicado.