Un hombre pidió un aventón en una carretera del suroeste de Uruguay, y su sorpresa fue mayúscula cuando el vehículo que se paró era el del presidente de su país y su esposa, informó el viernes el diario El Observador.

El presidente de Uruguay, José Mujica, en Montevideo 16 de diciembre 2014. (Foto: AFP/ Pablo Porciúncula)

El 5 de enero, Gerhald Acosta, empleado en la planta de celulosa de Montes del Plata, tuvo que regresar a su casa al negarle la entrada al lugar por su carnet de identidad.

Bajo el sol, en pleno verano austral, “caminé un momento, 25 o 30 carros pasaron, pero ninguno paró”, dijo a EL Observador.

Entonces, de repente una camioneta con placa oficial seguido de otro coche se detuvieron. El conductor del coche le preguntó a dónde iba.

“Le dije que iba a Juan Lacaze. Me dijo que me podían llevar hasta Anchorena (donde está la residencia oficial, N. de la R) y que me subiera en la camioneta que estaba adelante. Cuando subí, pensé (de la conductora): a esta mujer yo la conozco. Era Lucía (Topolansky, senadora y esposa de Pepe Mujica), con la perra Manuela, y Pepe venía sentado adelante.

“El viaje fue corto, pero ellos fueron muy amables”, publicó Acosta en Facebook las fotos de sus conductores inesperados.

Famoso por su estilo de vida modesto y no seguir el protocolo, el presidente Mujica cederá su cargo el 1º. de marzo, después de cinco años de gobierno, durante el cual también se distinguió por su sencillez y su lenguaje coloquial, como la vez que fue visto en una ferretería tratando de comprar un asiento de inodoro.