Un diario de la prensa oficial china denunció este lunes la “indecencia” de la última portada de la revista satírica francesa Fluide Glacial, que evocaba el “peligro amarillo”, criticando la libertad de expresión y el movimiento “Je suis Charlie (Yo soy Charlie)”.

Una mujer lee el periódico en un kiosko en Hong Kong, 12 de enero 2015. (Foto: AFP/ Philippe López)

En su último número, Fluide Glacial publicó en la primera página un dibujo titulado “Peligro amarillo, y ¿si ya es demasiado tarde?”, donde la caricatura de un francés lleva por una calle de París un rickshaw en el que van sentados un chino y una rubia visiblemente encantada.

“Quizás la revista pretende llamar la atención de todo el mundo, siguiendo el ejemplo de Charlie Hebdo”, dictaminó el diario Global Times.

“¡Qué indecente!”, continuó el diario, cercano al Partido Comunista Chino, en un editorial titulado “La popularidad de la libertad de expresión puede exacerbar los conflictos”.

Desde el estallido del movimiento “Yo soy Charlie” en respuesta al ataque que mató a los redactores del semanario satírico Charlie Hebdo, la prensa china tiene los dientes afilados contra la concepción francesa de la libertad de expresión, representando una Francia presa de crecientes conflictos culturales y religiosos.

“Podemos asesorar a la sociedad francesa a detener la representación de la imagen del profeta”, insistió el Global Times el lunes.

“Es más difícil para los musulmanes cambiar su fe que para Europa ajustar su concepción de libertad de expresión. Si los franceses consideran que dicho ajuste sería una desgracia, entonces su búsqueda de libertad de expresión es como una religión”, dijo el diario chino.

Interrogado el lunes, un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China dijo “haber tomado nota” de la portada de Fluide Glacial. Sin centrarse específicamente en Francia, Hong Lei pidió a “todos los países” ejercer un “espíritu de apertura e integración”, con “base en el respeto mutuo”.

La controversia en torno a la portada de Fluide Glacial recuerda la provocada por “Los chinos en París”, una película de Jean Yanne que mostraba la armada de Mao ocupando París. Las autoridades de la República Popular hicieron todo lo posible por evitar el rodaje y el lanzamiento en 1974 de esta comedia.