Kam Wing Chan, dueño de una empresa de muebles de Los Ángeles, California, tuvo que comparecer ante la Corte de San Diego, Estados Unidos, acusado por contrabando de abulón, pepino de mar y totoaba, especies protegidas provenientes de aguas mexicanas.

Pepino de mar (gastronomía), ginseng de mar 海參. (Foto: Wikipedia)

Chan, de 61 años de edad, utilizó su empresa Kaven, que supuestamente importaba muebles de China, para comprar en México ejemplares de estas especies marinas protegidas, llevarlas a San Diego y de ahí exportarlas a China, donde se consideran un manjar.

La compañía era el escaparate para llevar estas especies protegidas, con valor de más de 3 millones de dólares a Estados Unidos, luego embarcarlas a China por empresas propiedad de familiares de Chan, según fiscales federales.

Sólo la vejiga natatoria seca de totoaba, usada para hacer sopa, se puede vender en 1,400 a 4,000 dólares en México, y luego venderse en 40,000 dólares en Asia, según los fiscales.

En Hong Kong y en China, los precios de los pepinos de mar oscilan entre los 100 y 600 dólares por kilo, en el mercado negro alcanzan hasta 3 mil dólares el kilo.

Los pepinos de mar son importantes en los ecosistemas de arrecifes, pues ayudan a mantener la arena en las lagunas y son alimento para las algas. Sin ellos no existiría el reciclaje de algunos nutrientes, además se cree que ayudan a proteger de los daños causados por la acidificación del mar.

La totoaba es el más grande de los peces, únicamente se encuentra en el Golfo de California o en el Mar de Cortés, Baja California. Es una especia protegida por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES) en 1976, y catalogada como en peligro de extinción en la Ley de Especies en Peligro en 1979 tanto en México como en los Estados Unidos, por lo que el comercio de totoaba o de sus partes viola la ley en ambos países.

El abulón negro y blanco, son especies clasificadas como en peligro de extinción según la Ley de Especies en Peligro de Estados Unidos.

Eileen Sobeck, Administradora Adjunta en Pesca de la NOAA, dijo que su agencia “hará todo lo que esté a su alcance para que los recursos marinos estén protegidos y se suspenda el tráfico de vida silvestre, y dejen de operar los que se benefician con la explotación de especies vulnerables y en peligro de extinción.”

Chan y su compañía Kaven deben comparecer ante el juez de la Corte Federal de San Diego el 6 de febrero. Se le imputan cargos de conspiración, importación ilegal y contrabando de vida silvestre, por lo que podría enfrentar una pena de 70 años.