Se realizaron una treintena redadas la madrugada del martes en viviendas de un suburbio de Los Ángeles, donde se encontró a mujeres chinas que llegaron a los Estados Unidos para dar a luz para que su hijo obtenga la ciudadanía estadounidense.

Una mujer embarazada en un hospital de maternidad de Pekín, 28 de noviembre 2012. (Foto: AFP/ Wang Zhao)

Se registraron apartamentos situados en las ciudades de Rowland Hights, Walnut e Irvine, donde viven clientes del “turismo materno”, dijo la agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

“Las compañías ofrecen un paquete que incluye transporte y alojamiento a mujeres embarazadas extranjeras que buscan dar a luz en los Estados Unidos, para que su hijo tenga la ciudadanía estadounidense”, dijo Virginia Kice que trabaja en el ICE.

Los registros se realizaron con el fin de reunir “más evidencia de transgresiones a la ley, en especial fraude fiscal, tráfico de visas o lavado de dinero.”

Según la agencia ICE, el “turismo materno” se refiere en su mayoría a chinas que pagan una cuota de 15,000 a 50,000 dólares con la promesa de obtener un número de seguro social (que equivale a un documento de identidad en Estados Unidos) así como un pasaporte estadounidense para su recién nacido. Cuando estos niños crezcan pueden solicitar visas para sus familiares que están en el extranjero, dijo la agencia.

Algunas compañías reclutan en internet, “You win USA Vacation Resort” (Ganó unas vacaciones en un resort de Estados Unidos) o “USA Happy Baby Inc”, a veces ofreciendo en su paquete estancias en Disney Land, sesiones de tiro o compras en centros comerciales.

Estas empresas “esconden el propósito de su viaje a los Estados Unidos para obtener una visa de turista”, afirma Virginia Kice. Se recomienda usar “ropa suelta y que no lleven objetos para bebé en su equipaje” para no despertar sospechas.

La entrada en territorio estadounidense no está prohibido para las embarazadas. Pero mentir sobre las motivaciones de una solicitud de visa es ilegal, dice la agencia ICE.

La policía actuó por una información sobre alguien llamado Chen que dirigía “un grupo de mamás”, según un documento de la corte. Había alojado extranjeros en una docena de apartamentos.

“Los extranjeros pagaban entre 36,745 y 52,721 dólares por entrar a Estados Unidos como turistas, vivir en estos departamentos y dar a luz a sus hijos.”