Un canadiense corre el riesgo de pagar una multa de 25,000 dólares y una pena de prisión, por negarse a dar a los aduaneros la contraseña de su teléfono celular en un control del aeropuerto de Halifax, dijeron las autoridades.

Una mujer utiliza su teléfono celular en Nueva York el 22 de abril de 2014. (Foto: AFP/ John Moore)

De regreso de República Dominicana, el hombre, un quebequense, fue arrestado en el aeropuerto de esa ciudad de la costa Atlántica canadiense, por “obstrucción” al trabajo de Aduanas, dijo la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá (ASFC).

El hombre de 38 años de edad, “se negó a revelar la contraseña de su celular, impidiendo a los agentes de servicios fronterizos ejercer sus funciones”, dijo un portavoz de la ASFC.

La ley permite a los agentes de la ASFC “examinar todas las mercancías transportadas incluso dispositivos electrónicos, como celulares y computadoras”, dijo el portavoz.

La negativa a someterse a las órdenes de aduana se castiga con una multa de entre 1,000 y 25,000 dólares, incluso con cárcel, dijo la aduana canadiense.

El quebequense fue puesto en libertad y deberá comparecer ante un juez el 12 de mayo. Medios de comunicación locales destacaron que la ley que obliga a los viajeros a poner a disposición de la Aduana el contenido de sus dispositivos electrónicos, nunca se había “llevado a los tribunales”, este proceso será una oportunidad.