Los astrónomos descubrieron con sorpresa que una galaxia muy lejana, formada hace 700 millones de años después del Big Bang, ya contenía polvo, elemento indispensable para la formación de estrellas y planetas.

Foto publicada el 24 de febrero por el Observatorio Europeo Austral (ESO) , que muestra una región del universo lejano (llamado campo profundo) ya explorada con el Telescopio Espacial Hubble (AFP/ Eso/ Muse Consortium/ R. Bacon)

En el comienzo del universo, hace 13,800 millones de años, aún no había polvo y las primeras galaxias se formaron a partir de gas, recuerda este equipo científico internacional, el estudio se publicó en la revista Nature.

“Es la primera vez que se descubre polvo en una de las galaxias más distantes jamás observadas”, señala Darach Watson, astrofísico del Instituto Niels Bohr de la Universidad de Copenhague (Dinamarca), citado en un comunicado.

“Este descubrimiento muestra que las galaxias se enriquecen rápidamente con las partículas de polvo que contienen elementos como el carbono y el oxígeno”, que pueden contribuir a la formación de los planetas, dice el instituto.

“El proceso de formación de las estrellas, debe haber comenzado muy temprano en la historia del universo y está asociado con la formación de polvo”, agrega el Sr. Watson.

Los astrofísicos llevaron a cabo sus observaciones en el radiotelescopio gigante ALMA y el Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Austral Europeo (ESO) en Chile.

La galaxia en cuestión A1689-zD1 es pequeña. “Cien veces menos masiva que la Vía Láctea, pero forma nuevas estrellas mucho más rápido”, señala Michal Michalowski, de la Universidad de Edimburgo.

“La mayor parte de la actividad relacionada con la formación de estrellas nos es completamente desconocida por el polvo galáctico, y nunca lo habíamos visto antes a distancias tan lejanas”, agregó.