Detectar las más pequeñas fallas en la estructura, en las partes de un avión, es muy difícil pero esencial a la hora de garantizar la seguridad aérea.

Anthony Croxford y sus colegas de la Universidad de Bristol, Reino Unido, han encontrado una nueva tecnología para descubrir las pequeñas grietas. Usan sondas de ultrasonido no lineal para metales. Se envían cientos de señales sonoras a través del material, dando una imagen de lo que hay dentro, donde se podrían localizar incluso las grietas más pequeñas.

Ala de un Airbus A-320 (Foto: Wikipedia)


Anthony Croxford dice: “Así funciona: la energía sacude la fisura, la hace temblar al entrar y así se producen armónicos, se entra con una frecuencia y a la salida se tiene una frecuencia diferente. En un sistema puramente lineal se obtiene la frecuencia que se le da. Con este nuevo enfoque se puede detectar una fisura cerca de un orificio, lo que es muy importante en la aviación, donde se busca controlar de cerca las fisuras que pueden formarse cerca de los orificios de los remaches.”

Una ventaja esencial es la disponibilidad de los aparatos. El método de imagen acústica no lineal ya se utiliza en la industria.

Esta tecnología no sirve sólo para la aviación, sino también se podría utilizar en el diseño futuro, por ejemplo permitiría que la próxima generación de aviones se construya más delgado y más ligero.
También se podría detectar las debilidades estructurales en estructuras metálicas grandes, tan grandes como los puentes. Y estaríamos en condiciones de mejorar la fabricación de piezas metálicas.