La contemplación de las flores de cerezo es una institución para los japoneses, y sin embargo, las autoridades chinas, citadas por la prensa el lunes, no dudan en afirmar que su origen viene de China.

Vista de flores de un árbol de cerezo en Fukushima, Japón. (Foto: Wikipedia)

Cada año, esta cuestión confronta a los surcoreanos y a los japoneses, ambos países afirman ser el lugar de origen de los cerezos, su florecimiento efímero es parte de la iconografía tradicional del noreste de Asia.

La irrupción de China en el debate no va a calmar los ánimos.

“Como chinos, debemos dar a conocer la verdad histórica”, dijo He Zongru, jefe de la Federación China de Productores de Cerezas, citado por un periódico de Cantón.

“No queremos entrar en una guerra de palabras con Japón y Corea del Sur, sino restablecer un hecho; muchos documentos históricos prueban que la flor de cerezo se originó en China”, agregó.

Citó un estudio japonés según el cual el cerezo se extendió en China desde el Himalaya, y llegó a Japón mil años más tarde, durante la dinastía china Tang.

En Japón, las fiestas del “hanami” (literalmente, “admirar las flores”) se celebran cada año cuando eclosionan las flores blancas o rosas de los cerezos plantados por todas partes.

Estos árboles, los famosos “sakura”, tienen por característica florecer muy rápido… y sus hermosos pétalos caen con la misma rapidez, en apenas una semana.