El gobierno cubano anunció el jueves que permitirá a “todos los cubanos” conectarse a internet para el año 2020, una promesa difícil de cumplir según Washington si se sigue manteniendo el monopolio estatal en las comunicaciones de la isla.

Un cibercafé en La Habana, 4 de junio 2013 (Foto: AFP)

“El gobierno cubano está trabajando para asegurar que los recursos informáticos y de internet estén disponibles y accesibles para todos los cubanos” dentro de cinco años, dijo el director de Informática de la Dirección General de Comunicaciones Ernesto Rodríguez, citado por el portal de información pro-gobierno Cubadebate.

El gobierno comunista quiere principalmente “alcanzar” los objetivos del plan 2020 de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), se explica con más detalle.

Para los países en desarrollo, el plan recomienda que el 50% de la población tenga acceso a internet por menos del 5% de sus ingresos mensuales.

En 2013, Cuba concedió un anticipo al abrir más de un centenar de instalaciones públicas de internet, con tarifas inferiores a las de los hoteles (4.5 dólares en lugar de 10 dólares en promedio), pero sigue siendo prohibitivo para la mayoría de la población de un país donde el salario mensual es de unos $20 dólares.

Según la UIT, en 2013, sólo el 3.4% de los hogares cubanos estaban conectados, los usuarios a domicilio están estrictamente reservados a ciertas profesiones (periodistas, médicos, académicos…).

Un alto funcionario estadounidense recientemente puso en duda la viabilidad del proyecto cubano, afirmando que el mantenimiento del monopolio estatal en telecomunicaciones priva al país de la inversión privada necesaria.

Cuba “busca un mecanismo para extender la conectividad manteniendo su mecanismo de administración del mercado”, señaló el funcionario, al recordar que el cuestionamiento de este monopolio nunca se abordó en las recientes discusiones técnicas entre los funcionarios cubanos y los estadounidenses sobre internet.

La semana pasada, Daniel Sepulveda, subsecretario general de la Oficina de Asuntos Económicos del Departamento de Estado Federal estadounidense, fue a Cuba a discutir la futura colaboración entre los dos países en materia de telecomunicaciones e internet, como parte del acercamiento histórico que comenzó a mediados de diciembre.

El 20 de febrero, el número dos del régimen cubano, Miguel Díaz-Canel ya se había comprometido a “poner internet para todos” en Cuba, expresando la voluntad del gobierno de “informatizar a la sociedad”.