El gobierno canadiense se comprometió este viernes a reducir al 30% las emisiones de gas efecto invernadero para 2030 con respecto a las cifras de 2005, al anunciar sus objetivos para la conferencia de la ONU para el clima en diciembre en París.

El humo se escapa de una planta de ArcelorMittal en Botrop, Alemania, 29 de diciembre 2014. (foto: AFP/ Patrik Stollarz)

Este objetivo, que Canadá había establecido antes en la Cumbre del G7 a principios de junio, es “ambicioso” dijo en una conferencia de prensa la ministra del Medio Ambiente Leona Aglukkaq, mientras los defensores del medio ambiente dicen que es insuficiente.

En la conferencia de Copenhague de 2009, Canadá estableció como objetivo reducir en un 17% sus emisiones de gas efecto invernadero (GEI) para el año 2020 en relación al 2005, pero por el contrario sus emisiones han aumentado.

A mediados de abril, el Ministerio del Medio Ambiente indicó que habían aumentado a casi un 20% en comparación con el objetivo inicial.

Canadá contribuye en “casi el 2%” de las emisiones mundiales de GEI, pero “es uno de los mayores emisores per cápita” del mundo, según el ministerio.

Para tener éxito en esta ocasión, Ottawa cuenta con regular las emisiones de las centrales eléctricas alimentadas con gas natural, así como las del sector de productos químicos y fertilizantes nitrogenados.

El gobierno va a regular también las emisiones de metano del sector petrolero y gasero, que por el momento no se encuentran sujetas a ninguna restricción.

Las emisiones del sector energético (10% del PIB) representan el 81% de las emisiones totales de GEI del país en 2013.

El ministro de Medio Ambiente de Quebec, David Heurtel, lamentó que los objetivos anunciados por Ottawa no se hubieran “constituido con las provincias o los territorios”.

Según él, el objetivo fijado por Canadá corresponde a una reducción del 14% de las emisiones de GEI en relación a 1990, año del Protocolo de Kioto.

Se trata de “una de las más bajas de los países industrializados”, dijo en Twitter Steven Guilbeault de la organización ecologista Equiterre.

La primera provincia en anunciar su objetivo para 2030, Ontario dijo el jueves que contaba con reducir sus emisiones en un 37% en relación a 1990.

Canadá se retiró del Protocolo de Kioto en 2011, diciendo que sus metas eran poco realistas.

Estados Unidos, segundo gran emisor de GEI después de China, se comprometió en marzo a reducir de un 26% a un 28% sus emisiones para 2025 en relación al 2005.

La Unión Europea prevé una reducción del 40% en 2030 en relación con 1990.

Francia, en la Conferencia de París (COP 21) que se celebrará del 30 de noviembre al 15 de diciembre, ambiciona llegar a un acuerdo entre casi 200 países para limitar el calentamiento global a 2°C en relación a la era pre-industrial.