Este sábado, el programa espacial ruso experimentó dos fracasos sucesivos, con una falla en el motor de un vehículo Progress atracado a la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés), seguido por la pérdida de un satélite de telecomunicaciones mexicano después del lanzamiento fallido del cohete portador.

El programa espacial ruso ha tenido serios reveses en los últimos meses (foto: Reuters)


Aproximadamente ocho minutos después del despegue de un cohete Proton-M portador de un satélite MexSat-1 “se encontró una situación de emergencia en los motores de la tercera etapa del cohete”, dijo la agencia espacial rusa Roskosmos en un comunicado.

El accidente tuvo lugar a 161 kilómetros de altura, lo suficientemente alto para que el cohete se desintegrara en la atmósfera al caer. “La tercera etapa, la etapa superior y el satélite se quemaron completamente”, dijo Roskosmos.

La falla se produjo unas horas después del anuncio de Roskosmos de que los motores de la nave espacial Progress M-262M atracado a la ISS habían fallado al no ponerse en marcha a la hora prevista para corregir su órbita, dos nuevos reveses en el programa espacial ruso, que ha tenido una serie de reveses embarazosos.

Hace dos semanas, una nave espacial no tripulada de carga, supuestamente para abastecer la ISS había perdido contacto con la tierra, poco tiempo después de despegar el 28 de abril, se desintegró en la atmósfera el 8 de mayo.

Una comisión de investigación va a estudiar las causas del accidente en el cohete Proton-M, para “tomar las decisiones necesarias”, dijo Roskosmos en un comunicado.

Esto se debe cumplir el domingo por la mañana, dijo una fuente de la industria espacial a la agencia de noticias rusa Interfax, pero el primer ministro Dmitri Medvedev ya ordenó al director de Roskosmos, Igor Komarov, que debe encontrar a los responsables.

“Los lanzadores de los cohetes tipo Proton se quedarán en la planta hasta que se identifique la causa”, dijo una fuente de Roskosmos a la agencia de noticias gubernamental Ria Novosti.

Los fragmentos del cohete que contienen varias toneladas de combustible tóxico cayeron en la región de Chita, en Siberia, dijeron fuentes de la industria espacial a la prensa rusa, pero el ministerio de Situaciones de Emergencia no ha identificado ningún daño humano o material.

En años recientes, se ha visto una serie de problemas que han puesto de relieve las deficiencias del programa espacial ruso, que le ha permitido ganar millones de dólares con el lanzamiento de satélites comerciales.

En el verano de 2013, un cohete Proton con tres costosos satélites Glonass, el futuro sistema de navegación por satélite ruso, estalló durante el despegue. En 2011, falló un cohete Soyuz que llevaba una nave de carga, se estrelló en la región de Altai (frontera con Mongolia y China).

Otros intentos fallidos de poner en órbita satélites de comunicación y la pérdida de una sonda enviada hacia un satélite de Marte acabó por hacer que Rusia reformara su industria espacial, no sin antes cayeran algunas cabezas.

La industria espacial rusa también debe encontrar un sustituto para la cantante británica Sarah Brightman, que iba a salir en septiembre del cosmódromo ruso de Baikonur, para diez días de turismo en el espacio pero ella anunció que renunciaba a su proyecto, oficialmente por “motivos familiares”.