A los perros no les gustan los humanos que son malos con sus amos, y tienden a rechazar el tazón de comida servido por gente que mostró hostilidad hacia sus dueños, según un estudio científico japonés.

Así los perros serían de los pocos animales capaces de juzgar a una persona en función de su comportamiento social.

La conclusión se basa en una serie de experimentos realizados con una muestra de 54 perros, dividida en tres grupos de 18.

Al primer grupo, le ofreció comida una persona que, delante de los perros, se rehusó ostensiblemente a ayudar a su amo a abrir la bolsa de alimento. Los perros tenían al mismo tiempo la oportunidad de elegir el plato servido por una persona “neutral”, es decir, desconocido para los animales y que no mostró ningún sentimiento.

Los perros del segundo grupo tuvieron la posibilidad de elegir entre un plato servido por un individuo que ayudó a su amo a abrir el paquete, y el mismo actor neutral.

Por último, al tercer grupo de perros (de “control”), les sirvieron la comida dos controladores que no tenían ninguna interacción con el amo.

Las pruebas se repitieron cuatro veces en cada grupo.

En el primer grupo, cuando el plato fue servido por una persona que no cooperó, sólo un perro probó el plato.

En los otros dos grupos, los animales no mostraron señales de rechazo o preferencia hacia una u otra persona.

Si los caninos reaccionaran por puro interés, no habría ninguna diferencia entre los grupos, dijo el profesor Kazuo Fujita, profesor de Psicología Comparada en la Universidad de Kioto, quien dirigió el estudio, y señaló que los perros comparten con los humanos la capacidad de actuar independientemente de su interés personal.

El estudio se publicará a finales de mes en la revista científica “Animal Behaviour”, publicado por Elsevier en Ámsterdam.