Los piratas informáticos chinos, que robaron datos de millones de funcionarios estadounidenses, también se las arreglaron para recuperar información del personal autorizado para acceder a datos confidenciales o secretos, dijo el viernes el Washington Post.

Vista del edificio federal Theodore Roosevelt, donde está la sede de la Office of Personnel Management (OPM) en Washington, 5 de junio 2015. (Foto: AFP/ Mark Wilson)

Vista del edificio federal Theodore Roosevelt, donde está la sede de la Office of Personnel Management (OPM) en Washington, 5 de junio 2015. (Foto: AFP/ Mark Wilson)

Los hackers lograron penetrar la base de datos que contiene los archivos de solicitud de autorización secreta, defensa por ejemplo, de funcionarios o de contratos de varias décadas, afirma el Washington Post.

“Es una potencial catástrofe en términos de contraespionaje”, dijo al diario, Joel Brenner, ex alto responsable de contraespionaje estadounidense.

Para el Sr. Brenner, la información muy íntima contenida en esas solicitudes puede ser utilizada para chantajear a los implicados, “y de hecho convertirlos en objetivos más fáciles de reclutar por los servicios de espionaje de un país extranjero”, dijo.

La base de datos contiene tanto detalles de la vida privada como de las finanzas, o la familia, vecinos y los contactos con extranjeros.

Información sobre el personal de la CIA, la agencia de inteligencia exterior de Estados Unidos, también podría estar comprometida.

El gobierno de Estados Unidos reconoció la semana pasada que los datos de 4 millones de funcionarios federales fueron robados por los piratas informáticos, pero se abstuvo de acusar públicamente a China.

El jueves, el sindicato estadounidense de empleados gubernamentales aseguró que todos los registros de los funcionarios habían sido violados por los hackers.