La acusación prevista para el jueves en el juicio del ex contador de Auschwitz, Oskar Gröning, de 94 años, se ha pospuesto hasta el martes debido a “problemas obvios de salud”, dijo el presidente del tribunal de Lüneburg, ante el que comparecía.

Oskar Gröning durante la sesión de su juicio este miércoles, en Lüneburg. (Foto: REUTERS)

Oskar Gröning durante la sesión de su juicio este miércoles, en Lüneburg. (Foto: REUTERS)

El Sr. Gröning tiene “problemas obvios de salud” y “sin él, no funciona”, dijo el magistrado Franz Kompisch, indicando que el estado de salud del acusado había empeorado el miércoles tras la audiencia consagrada a los últimos testimonios, y no ha mejorado desde entonces.

El hombre que reconoció su “falta moral” durante el juicio que se inició en abril, podría ser el último ex nazi juzgado por su supuesto papel en el exterminio de los judíos.

“Está más débil que nunca”, dijeron los abogados del Sr. Gröning.

En una declaración leída por su abogado, dijo de nuevo el miércoles que reconocía “su responsabilidad por los sobrevivientes y familiares de sus víctimas”.

El miércoles, un deportado de Auschwitz pronunció un conmovedor último testimonio, afirmando no poder perdonar a Oskar Gröning.

“Dijo que no le consideraba el autor (de los crímenes cometidos en Auschwitz), sino un pequeño engranaje de la máquina”, dijo el sobreviviente de 84 años, deportado cuando tenía 13 años, y que perdió a toda su familia en el campo.

“Pero si hoy estuviera aquí sentado, vestido con su uniforme de la SS, temblaría y se apoderaría de mí todo el horror que experimenté cuando tenía 13 años”, añadió.

Oskar Gröning comparecerá hasta finales de julio por “complicidad en 300,000 homicidios agravados”, e incurrir de 3 a 15 años de prisión.

Se le acusa de haber contribuido a enviar a 300,000 judíos húngaros a las cámaras de gas en la primavera de 1944 al campo de Auschwitz, en la Polonia ocupada, convertido en el símbolo del Holocausto.