Este miércoles, la crisis continúa en los mercados de valores de China, con la caída de un 6% de las dos principales bolsas de valores.

Bolsa de Shanghái. (Foto: Heurik at de.wikipedia / CC-BY-SA-2.0 , via Wikimedia Commons)

El índice CSI 300 de Shanghái y Shenzhen cerró a la baja 6.8%, mientras que el índice compuesto de Shanghái cayó un 5.9%.

Lo que significa que las principales acciones chinas perdieron alrededor de un tercio de su valor desde finales de junio.

El regulador financiero de China advirtió del “sentimiento de pánico” que ha hecho presa de los inversores, que siguen vendiendo masivamente valores grandes y pequeños a pesar de las medidas adoptadas por las autoridades para estabilizar los mercados.

Otras 500 empresas suspendieron la negociación de sus acciones, lo que significa que casi la mitad de las empresas cotizadas en el mercado ya no se comercian.

En medio de lo que algunos analistas describen como “estampida” para salir del mercado, aumentan los temores de una desaceleración de la economía china y el impacto que tendría en todo el mundo.

Varios medios de comunicación describieron la situación como la versión china del desplome de Wall Street de 1929, que llevó a la Gran Depresión.