El universo se está muriendo de muerte lenta, según un equipo internacional de científicos que midieron la energía producida por 200,000 galaxias y descubrieron que era dos veces menor que la generada hace dos mil millones de años.

Desde finales de los 90 se conoce que el universo se apaga lentamente. (Foto: ESA)

Los investigadores midieron con mayor precisión la energía, algo jamás realizado, en buena parte del espacio. Descubrieron que la energía producida se redujo a la mitad y no deja de disminuir.

Los investigadores utilizaron siete de los telescopios más poderosos del mundo, para observar durante ocho años galaxias en 21 longitudes de onda diferentes, como el infrarrojo y el ultravioleta, como parte del estudio GAMA (Galaxy and Mass Assembly).

Dos telescopios de la NASA, un telescopio espacial de la Agencia Espacial Europea (ESA) y el telescopio Anglo-Australiano en Nueva Gales del Sur, en particular, participaron en el estudio, una colaboración entre un centenar de científicos de más de 30 universidades de Australia, Europa y América.

“Utilizamos tanto telescopios terrestres como espaciales para medir la energía generada por más de 200,000 galaxias en longitudes de onda tan variadas como fue posible”, dijo Simon Driver, que tiene que presentar el lunes en Hawái los resultados del proyecto a la Unión Astronómica Internacional.

Gran parte de la energía que fluye en el universo se generó después del Big Bang, pero la nueva energía se libera constantemente durante la fusión termonuclear de las estrellas.

Andrew Hopkins del Observatorio Astronómico de Australia, dice que los investigadores han sabido desde hace tiempo que el ritmo de creación de estrellas en el universo está en declive. Pero este estudio muestra que la tasa de producción de energía disminuye de manera similar en las diferentes longitudes de onda.

Los investigadores también esperan que los datos recogidos proporcionen una mejor comprensión del proceso de formación de las galaxias. También quieren ampliar sus estudios para documentar la producción de energía a lo largo de la historia del universo.