Un experto de la ONU, el Sr. Baskut Tuncak especialista en sustancias peligrosas, criticó este miércoles la falta de transparencia de las autoridades chinas en el procesamiento y almacenamiento de sustancias peligrosas, después de las explosiones de Tianjin, en un comunicado publicado por el Alto Comisionado para los Derechos Humanos.

El sitio de las explosiones en Tianjin, China. (Foto: REUTERS)


Unas 700 toneladas de cianuro de sodio, compuesto altamente tóxico, se mantuvieron en un almacén de productos químicos de Tianjin, donde hace una semana, sucedieron las explosiones mortales que dejaron al menos 114 muertos.

“La falta de información cuando se necesita es una realidad trágica, sobre todo si esta información hubieran podido reducir o incluso prevenir este desastre”, dijo el Sr. Tuncak, Relator Especial de la ONU para los Derechos Humanos relacionados con sustancias y residuos peligrosos.

“Además, las restricciones en cuanto al acceso al público a la información sobre salud y seguridad, y la libertad de prensa son muy preocupantes”, agregó.

El Sr. Tuncak pidió al gobierno chino ejercer plena transparencia en la investigación de estas explosiones.

Los trabajos de limpieza se hacen más complejos por las fuertes lluvias sobre los escombros de la planta industrial, mientras la ansiedad va en aumento en la región en cuanto a la extensión de la contaminación.

Las autoridades insistieron en que el aire y el agua de la ciudad, no se contaminaron.

Según el Sr. Tuncak, China debe considerar si su legislación sobre las sustancias peligrosas cumple con las normas internacionales. El experto también señaló que toda información sobre estas sustancias “debe estar disponible” al público.

La propietaria del almacén, la empresa Tianjin Rui Hai International Logistics, fue autorizada para manejar sustancias químicas peligrosas, pero hay dudas en cuanto su certificación, según la agencia Xinhua.