La ciencia se ocupa del cabello para ver cómo se comporta con el uso de temperatura. En el cabello rizado plantea un problema, aplicar demasiado causa daño permanente que resulta en fibras inertes carentes de curvatura natural.

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Investigadores estadounidenses de la Universidad de Purdue, Indiana, están trabajando en conocer con precisión la cantidad de calor a aplicar y la frecuencia del tratamiento térmico para un tipo de cabello dado sin destruirlo.

El equipo utilizó un microscopio y cámara de infrarrojos, una plancha para alisar unido a un brazo robótico, y otros instrumentos de alta tecnología para examinar el cabello.

Los investigadores estudiaron como el cabello reacciona con el calor dependiendo de varios factores, incluyendo el área de sección transversal de las fibras del cabello y el grado de rizo.

Con la cámara de infrarrojo se puede ver la temperatura del cabello en función de una posición en el tiempo. Se ve como la temperatura evoluciona en el mechón de cabello a medida de que la plancha de hierro se desliza para alisarlo.

Los resultados preliminares mostraron que la ciencia del cabello es un reto porque el cabello de cada persona es diferente.

Pero una de las conclusiones es que el cabello afroamericano parece ser más susceptible al daño por el calor que el cabello caucásico.