Científicos de todo el mundo han tratado, durante muchos años, de crear vasos sanguíneos artificiales. Ahora ya es posible imprimirlos.

Una empresa de biotecnología china, Sichuan Revotek Co., anunció haber desarrollado una impresora 3D que puede reproducir vasos sanguíneos y órganos humanos. La máquina puede imprimir diez centímetros de vasos sanguíneos en dos minutos, con la ayuda de una tecnología que usa células madre a partir de una tinta biológica.

La clave de esta tecnología es un cultivo de células madre que consiste de células semilla y bio-tintas llenas de factores de crecimiento y nutrientes. Cuando se combina con otros materiales, la bio-impresora 3D crea capas de estructuras celulares que se pueden cultivar para formar tejidos con funciones fisiológicas.

En el área de la impresión biológica, los vasos sanguíneos son un elemento indispensable si los científicos quieren algún día imprimir órganos.

En el caso de los vasos sanguíneos, la dificultad es mantener vivas las células madre durante el proceso de impresión.

El potencial de este avance científico es enorme, aunque aún queda mucho trabajo por hacer para que esta tecnología se pueda aplicar en el cuerpo humano.