Pekín y otras ciudades del norte de China están bajo una espesa niebla contaminante, este año con una densidad récord, un recordatorio de la emergencia climática en la apertura de la conferencia de París, que Xi Jinping deberá “impulsar”, según la prensa oficial.

Con temperaturas invernales por debajo o alrededor de cero, la capital china se encuentra con una bruma blanquecina impregnada de un fuerte olor a carbón, y la densidad de partículas peligrosas 20 veces más que el nivel de exposición recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

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Alerta ambiental en Pekín., el aire superó los 600 microgramos por metro cúbico de partículas PM 2.5, las más dañinas para la salud. (Foto: Reuters)

A las 17 horas, la densidad de partículas de 2.5 micrones de diámetro (PM 2.5) alcanzó 625 microgramos por metro cúbico de aire, de acuerdo con los niveles de referencia medidos por la embajada de Estados Unidos en Pekín. Un poco al sur de Pekín, el pico llegó a 976. El límite máximo permitido por la OMS es de 25.

Por su tamaño, estas partículas entran en los pulmones y son la causa de cientos de miles de muertes prematuras en China cada año.

Los niveles alcanzados en las ciudades de la vecina provincia de Hebei superaron los 500, según cifras oficiales.

Después de cifras de cerca de 400 en este fin de semana, Pekín emitió “alerta naranja”, el nivel de alerta más alto de contaminación en este año.

“Todo el mundo debe evitar salir en la medida de lo posible”, incluso las personas sanas, decía el sitio web oficial del clima chino. La alerta naranja china establece que los niños en las escuelas no deben salir a la calle, y algunas fábricas suspendieron su actividad.

En el contexto de “airpocalipsis”, la prensa china anunciaba la llegada del presidente Xi Jinping a París, donde, según el China Daily, va a “impulsar” la conferencia sobre el clima para que la COP21 llegue a un “acuerdo histórico, equilibrado y justo” sobre las emisiones de carbono a partir de 2020.

El mayor emisor de gases efecto invernadero, principal productor y consumidor de carbón, China debe desempeñar un papel clave en las negociaciones.

El presidente chino va a “defender los intereses de las economías en desarrollo en materia de cambio climático, presionando a los países ricos para transferir tecnología y capitales”, destacó el diario China Daily.

La segunda economía del mundo, China ha emitido a la atmósfera entre nueve y 10 mil millones de toneladas de dióxido de carbono en 2013, casi el doble que los Estados Unidos y alrededor de 2.5 veces más que la Unión Europea.

Con el presidente estadounidense, Barack Obama, Xi Jinping se comprometió el año pasado a que China alcanzará un pico de emisiones “en 2030” antes de su estabilización.

La llegada de un frente frío para el martes deberá ayudar a disipar la grave contaminación actual en el norte de China, dijo la Oficina para la protección del Medio Ambiente en su página web.

Grandes desastres

El Ministerio de Ciencia y Tecnología de China acaba de publicar un informe de 900 páginas que detalla las opiniones de 550 expertos sobre el cambio climático en China, según el New York Times.

El informe detalla las divergencias entre los consejeros del gobierno sobre la fecha de 2030, cuando China deberá estabilizar sus emisiones.

Los expertos chinos también señalaron que el aumento de las aguas en la costa oriental del país fue más rápido que en el resto del mundo, y podría alcanzar los 40-60 cm antes de fin de siglo, según el New York Times.

Las ciudades a lo largo del Océano Pacífico, como Shanghái, la más poblada y desarrollada de China, van a ser las más afectadas, y “algunas ciudades podrían enfrentar grandes desastres difíciles de predecir”, dijo la misma fuente.

En el resto del país, el cambio de los patrones de lluvia podrían ser “extremadamente perjudicial” para la presa de las Tres Gargantas, la mayor del mundo, que regula las aguas y las inundaciones del río Yangtzé, indica el informe citado por el periódico.