Joshua Philipp, Epoch Times

El régimen chino comenzó la construcción de una base en Yibuti, en el cuerno de África, con el objetivo de ampliar su presencia militar en el mundo.

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Marineros chinos a bordo de una fragata en Manila el 13 de abril de 2010. (Foto: Ted Aljibe/ AFP/ Getty Images)

El coronel Wu Qian, portavoz del Ministerio de la Defensa, en una transcripción de una conferencia de prensa del 25 de febrero expresó que “se encuentra actualmente en construcción la infraestructura para las instalaciones de apoyo, y que se envió personal chino a Yibuti para llevar a cabo importantes actividades.”

Qiang dijo que el apoyo logístico será uno de los principales usos de la base, que será utilizada por el régimen para escoltar los buques frente a la costa de Somalia a través del Golfo de Adén y para “misiones de paz y humanitarias”.

Sin embargo, mirando las posiciones adoptadas por otras autoridades chinas, surge la clara posibilidad de que esta base sea el comienzo de un maquiavélico nuevo programa de expansión.

El general de división del ejército chino, Qiao Liang (profesor de la Universidad de la Defensa Nacional del Ejército Popular de Liberación), en un editorial publicado en el órgano oficial de prensa del ejército chino, expuso su argumento de que China debe contener a los Estados Unidos a través de una guerra financiera, argumentando que “es la manera de controlar el elemento vital de los EE.UU.”

Liang sostiene que, en el marco de esta estrategia, el Partido Comunista Chino debe dar máxima prioridad al control de las principales rutas comerciales, como el sur del Mar de China, el estrecho de Malaca, puerto Gwadar y la línea ferroviaria China-Pakistán.

La nueva base militar de China en Yibuti en la boca del estrecho de Bab el Mandeb, es una zona marítima a través del cual pasan cerca de 3.2 millones de barriles de petróleo al día.

Liang es uno de los oficiales del ejército, que escribieron el libro de 1999 “Guerra sin restricciones”, que en China se ha convertido en un manual de guerra no convencional de manipulación de las tasas de cambio hasta los ataques cibernéticos.

En su reciente editorial, hizo hincapié en la importancia de una estrategia a largo plazo para controlar los puntos clave en términos de valor geopolítico, el general afirma: “Para contener eficazmente a los Estados Unidos, las otras naciones deben centrarse en estrategias para detener el flujo de capital directo hacia los Estados Unidos.”