Hace 27 años, ocurrió la sangrienta represión del régimen chino en la Plaza de Tiananmen, aún fresco en la memoria y corazones de la gente de Hong Kong.

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Vigilia con velas en Hong Kong, 4 de junio 2016. (Foto: AFP/ Anthony Wallace)

Decenas de miles de personas asistieron a la vigilia anual en el Parque Victoria en homenaje a las víctimas de la represión en Pekín. Según los organizadores se reunieron 125,000 personas.

Sin embargo, la concurrencia fue menor que en años anteriores, debido a que algunos estudiantes prefirieron hacerlo de otra manera. Afirman que vigilia con velas es “muy rígida” y no hace hincapié en la separación de Hong Kong de la parte continental de China.

Varios activistas que gritaban consignas independentistas fueron detenidos más tarde tras enfrentamientos con la policía.

La ex colonia británica opera bajo el acuerdo de “un país, dos sistemas” con China, lo que garantiza las libertades civiles.

Si estas conmemoraciones se toleran en Hong Kong, en territorio chino están estrictamente prohibidas. Vigilan a los familiares de las víctimas, militantes, e incluso detienen a algunos de ellos.

Aunque ya pasaron 27 años, el tema sigue siendo tabú, ausente de los libros de historia. La noche del 3 al 4 junio de 1989, una manifestación por la democracia, a la que convocaron estudiantes, intelectuales y trabajadores, fue reprimida. El régimen envió soldados y tanques a la Plaza de Tiananmen en Pekín. Hubo más de mil muertos y las imágenes permanecerán siempre en la memoria.

El estado comunista se refiere a la masacre simplemente como el “incidente del 4 de junio.”