El largo reinado de los dinosaurios no acabó de un solo golpe por un meteorito hace 66 millones de años, este suceso fue precedido por un cambio climático relacionado con los volcanes, señalaron investigadores este martes.

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El impacto del asteroide sobre la Tierra al final del Cretácico aceleró las erupciones volcánicas en todo el planeta, en especial en la meseta del Decán en India. (Foto: Fotolia)

Al final del Cretácico, los dinosaurios no aviares y las tres cuartas partes de las especies del planeta fueron exterminados. La causa de esta extinción masiva sigue a debate entre los científicos.

Los investigadores han tratado de comprender lo que sucedió en ese momento en la isla Seymour en la Antártida.

Diez de las 24 especies de moluscos que se encuentran en la isla desaparecieron mucho antes de la caída del meteorito en Yucatán, México, presentado a menudo como el gran responsable de la desaparición de los dinosaurios.

La desaparición de estas diez especies está relacionado con las enormes erupciones volcánicas del Decán (oeste de India), que provocaron la expulsión de enormes cantidades de ceniza, polvo, así como dióxido de carbono en la atmósfera, según el estudio publicado en Nature Communications.

La extinción de las otras 14 especies de moluscos sucedió, por el contrario, en el momento cuando la tierra fue golpeada por el objeto que vino del cielo, a finales del Cretácico. El impacto provocó el calentamiento global.

“Establecimos que la extinción masiva de finales del periodo Cretácico fue provocada por una combinación de actividad volcánica y el impacto del meteorito, asestando un doble golpe a los dinosaurios”, dijo Sierra Petersen de la Universidad de Michigan, coautor del estudio.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores analizaron la composición química de 29 conchas fosilizadas, que vivieron en el periodo comprendido entre 65.5 millones de años y 59 millones de años en la isla Seymour.

Los científicos encontraron que las temperaturas del Océano Antártico habían aumentado aproximadamente 7.8 grados Celsius, después de las erupciones volcánicas en el oeste de la India, que duró miles de años y propagó gases tóxicos en el aire.

El termómetro subió repentinamente de nuevo 1.1 grados centígrados aproximadamente 150,000 años más tarde, correspondiente a la caída del meteorito en Chicxulub en México.

“Los nuevos datos proporcionan una relación directa entre vulcanismo, los sucesos derivados del impacto del meteorito y el proceso de extinción, este enlace es el cambio climático”, agregó Petersen.

El calentamiento global debido a los volcanes “podría haber aumentado la presión sobre el ecosistema, lo que lo hizo más vulnerable durante la llegada del meteorito”, deducen los investigadores.

El equipo de científicos contribuye así al debate sobre la más impresionante extinción masiva que golpeó a la Tierra. Un debate que no ha terminado.