Uno de los libros más enigmáticos del mundo se va a reproducir en España: el manuscrito Voynich, escrito en pergamino medieval en un idioma que nunca se ha decodificado por los mejores criptógrafos.

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El manuscrito Voynich tiene textos en un idioma o código desconocidos y dibujos intrigantes. (Foto: Getty Images)

Cientos de investigadores se han pasado la vida tratando de interpretar este misterioso libro, con páginas escritas a mano con ilustraciones de plantas extrañas y dibujos de mujeres desnudas, al que se le atribuyen poderes mágicos…

La obra alterada por el tiempo rara vez sale de la caja fuerte de la Biblioteca Beinecke de la Universidad de Yale en Estados Unidos.

Sin embargo, una pequeña editorial del norte de España, Siloé, finalmente consiguió después de diez años el permiso de reproducir y difundir cerca de un millar de copias, para el deleite de su director.

Especializada en la publicación de facsímiles de manuscritos antiguos, Siloé compró los derechos de reproducción, por una suma que no se dio a conocer, con el fin de distribuir 898 réplicas, la editorial tiene la costumbre de publicar ese número de copias, que corresponde a un palíndromo, luego del éxito de un facsímil publicado hace tiempo de 696 ejemplares, otro palíndromo…

Se piensa editar facsímiles del manuscrito de Voynich tan fieles que aparecerán las manchas, agujeros y roturas, por las que ha pasado el viejo pergamino.

Siloé piensa vender cada ejemplar a 7000-8000 euros (7800 a 8900 dólares) y dice que 300 compradores ya han reservado un ejemplar.

Raymond Clemens, curador de la Biblioteca Beinecke, explica que Yale decidió ceder los derechos de reproducción de la obra “porque muchas personas querían consultarlo”. Pero “si dejamos que manipularan con mucha frecuencia el manuscrito, iban a destruirlo.”

La reproducción “también permite que las bibliotecas y museos tengan una copia” y “nosotros vamos a utilizar el facsímil para mostrarlo fuera de la biblioteca, a los estudiantes y otras personas interesadas”, dijo.

Abundan las teorías acerca del misterioso autor del manuscrito, que lleva el nombre de su redescubrimiento por el anticuario Wilfrid Voynich alrededor de 1912 en Italia. Ya se había mencionado su existencia en una carta del siglo XVII.

Durante mucho tiempo, se presentó como la obra de un monje franciscano del siglo XIII, el inglés Roger Bacon, su interés por la alquimia y la magia lo llevó a la cárcel.

Pero se rechazó esta teoría en 2009, cuando el manuscrito se sometió a datación por carbono-14, según el cual se elaboró entre 1404 y 1438.

Otros creen que podría ser obra del joven genio del renacimiento italiano Leonardo da Vinci, de un desconocido que lo escribió en lenguaje codificado para escapar de la Inquisición, de un extraterrestre que lo dejó de regalo después de visitar la Tierra o el resultado de un sofisticado engaño…

Su contenido queda en todo caso entre los más enigmáticos.

Las plantas dibujadas nunca fueron identificadas. Sus tratados de astronomía e ilustraciones de mujeres no han liberado sus secretos. ¿Es la receta del elixir de la eterna juventud? ¿Un simple tratado de herbolaria o un tratado de medicina?

Entre los que no pudieron descifrarlo figura el criptólogo estadounidense William Friedman, que descubrió el código utilizado por el ejército japonés durante la Segunda Guerra Mundial.

El único que descubrió el secreto es… un personaje de ficción, el arqueólogo Indiana Jones, en una novela.

En la actualidad, la biblioteca Beinecke recibe cada mes miles de correos electrónicos de personas que piensan que descubrieron el misterio.

Siloé planea elaborar en 18 meses el primer facsímil del manuscrito de 200 páginas, mucho más grande que un libro de bolsillo. Un largo proceso iniciado en abril, cuando un fotógrafo tomó imágenes detalladas del original.

El papel utilizado por Siloé, a partir de una pasta concebida por la empresa, se trató de una manera particular para que se pareciera al original. Las imperfecciones se recrearon a través de procesos especiales que no se conocen.

Recreando de esta manera el misterio que rodea a la obra.