Utopía entre milpas y montañas

Por Ariadna Quiroz

thumb_IMG_0291_1024

(Foto: Ariadna Quiroz)

Hace un año tuve la posibilidad de conocer una comunidad zapatista, de pasar unos días en el caracol de Garrucha, donde conocí otra forma de vivir por medio de ver una realidad tan ajena a la que estamos acostumbrados en la ciudad, donde el apoyo mutuo y respeto no sólo por el otro si no por la tierra son el eje central.

Al llegar me encontré que la utopía se encontraba entre milpas y montañas, donde todo lo “indispensable para nosotros” era totalmente inútil, como el celular e internet, me encontré con una hermosa postal de niños corriendo libremente y jugando felices, sin  preocuparse por las inseguridades con las que crecerían en la ciudad, compartieron con nosotros frijoles, tortillas y café, sin cubiertos ni las convenciones sociales, sólo compartiendo entre risas y pláticas donde nos explicaban cómo era su vida tan ajena a nosotros.

caracol 1

(Foto: Ariadna Quiroz)

Sus instalaciones son rudimentarias, no necesitan lujos con paisajes verdes, todos tienen lo necesario para vivir, cultivan, tienen animales para comer o pescar en el río, la comunidad ha creado sistemas rudimentarios de agua, y la luz muchas veces es con lámparas de aceite o por medio de pequeños generadores, viven en resistencia digna, ya que al aceptar “apoyos de gobierno” sería dar paso a la llamada “modernización” que implica la pérdida de sus espacios verdes para construir carreteras, y la privatización de sus tierras o ríos al mejor postor en busca del llamado progreso.

Tienen los servicios necesarios como educación y salud, viven con lo que la tierra les provee y dejaron de dar su vida por unos pesos para que otros se hagan ricos.

Lo que me hizo cuestionarme ¿qué es el progreso y el bienestar económico?, y sólo pude llegar a la conclusión que ninguno debe ser a costa de nada, que otra forma de ver el mundo es posible, una forma más ética de existir y sobre todo ser coherentes con lo que queremos para nosotros y para los demás, que tenemos una gran responsabilidad cada día en mejorar las cosas y no permitir que todo se acabe.

caracol

(Foto: Ariadna Quiroz)

Ver cada día noticias sobre inundaciones, contingencia ambiental, cambios climáticos, desaparición de especies animales, la privatización de espacios naturales que son un derecho para las personas y ahora son propiedad de hoteles, la lucha por el agua, nos demuestra que la forma en que llevamos el crecimiento económico ha causado mucho daño.

Por lo anterior, concluyó que es necesario un cambio de conciencia, donde entendamos que existe otras formas de vivir, que permita la creación como dicen los zapatistas de un mundo donde quepan muchos mundos y todos vivamos en paz teniendo lo necesario para un buen vivir.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s