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Jiang Zemin, 91 años de edad y 209 mil procesos por crímenes de lesa humanidad

Por: La Gran Época Inspired

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Jiang Zemin. (Foto: Getty Images/ Feng Li)

Puede describirse con razón como el líder político más brutal, malvado y cruel que la historia moderna haya visto jamás. Nacido el 17 de agosto de 1929, el ex dictador chino, Jiang Zemin, es también famoso por haber llegado al poder a través del soborno y el crimen, demostrando ser el tirano más astuto e insensato de nuestro tiempo.

El primero de mayo de 2015, la adopción de una nueva ley dio a los chinos la oportunidad de denunciar a un ejecutivo del PCCh, aún en funciones o en libertad. Desde entonces, una ola de juicios contra Jiang Zemin comenzó a llegar de toda China y de todo el mundo: hasta el 15 de julio de 2016, más de 209 mil ciudadanos chinos habían denunciado al ex dictador por crímenes de lesa humanidad.

Jiang ha sido acusado por genocidio, tortura y crímenes de lesa humanidad en 30 países, entre ellos Estados Unidos, Suiza, Australia, Bélgica, España, Taiwán, Alemania y Canadá. La avalancha de procesos penales contra el ex dictador comunista, es la demanda internacional de derechos humanos más relevante del siglo XXI.

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(Foto: Epoch Times/ Edward Dai)

Durante su mandato al frente del Partido Comunista Chino de 1989 a 2002, causó daños inconmensurables a China, llegando a su punto más bajo el 20 de julio de 1999, cuando ordenó personalmente un verdadero genocidio para “aniquilar” a Falun Gong, una antigua práctica de meditación con fundamento en los principios de verdad, compasión y tolerancia.

Según las minutas del PCCh, en principio la mayoría de sus altos dirigentes y los representantes del Politburó se habían negado a unirse a la persecución, ya fuera por una evidente opacidad política o porque conocían los beneficios de la práctica espiritual para los individuos y la sociedad en su conjunto. Y, en varias ocasiones antes de 1999, incluso el régimen comunista chino había apoyado a Falun Gong.

La furia de Jiang no dejó a los dirigentes del Partido Comunista Chino ningún margen de maniobra. En una carta a los líderes, Jiang escribió: “¿Los miembros del Partido Comunista, armados con marxismo, materialismo y ateísmo, no pueden derrotar a Falun Gong? ”.

Durante los siguientes veinte años, cientos de miles (si no millones) de practicantes de Falun Dafa han sido detenidos sin juicio (o después de juicios falsos), sometidos a tratos inhumanos y tortura en prisiones, centros de detención y hospitales psiquiátricos.

En un esfuerzo por destruir Falun Gong, la furiosa locura asesina de Jiang Zemin fue más allá de todos los límites: Movilizó a la policía militar, la seguridad pública y los servicios secretos, desvió enormes cantidades de recursos financieros y humanos del país para su campaña personal de terror. Con el fin de manipular la opinión pública en contra de Falun

Gong, usó el sistema de propaganda del PCCh para desinformar y difamar esta inofensiva práctica espiritual.

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©minghui.org

Esta campaña de difamación y desinformación total ha revelado uno de los hechos más graves: la falsa “auto-inmolación” de los practicantes de Falun Dafa, escenificada en la Plaza de Tiananmen el 23 de enero de 2001, continuamente difundida por la televisión, la radio y los periódicos del régimen para exacerbar la persecución.

Curiosamente, un régimen que había hecho todo lo posible por impedir la información sobre monjes budistas tibetanos que realmente se sacrificaban, escenificó meticulosamente una falsa autoinmolación, incluso instalando cámaras desde diferentes ángulos, para asegurarse de que todos los chinos estuvieran “informados” de la “locura” de lo que –desde julio de 1999 – los órganos de propaganda del PCCh empezaron a definir como una “secta peligrosa y malvada”.

Más tarde, el fiasco fue desenmascarado por la Agencia Internacional para la Educación y el Desarrollo en la sede de las Naciones Unidas en Ginebra y lo calificó de “conspiración” del régimen para engañar al pueblo chino.

En su masacre, Jiang Zemin también involucró a las familias de los practicantes y a los supervisores de sus unidades de trabajo. La directiva era clara: “arruinar la reputación de los practicantes de Falun Gong, destruirlos financiera y físicamente” y, además, “si un practicante es golpeado hasta la muerte, era, y se sigue considerando un suicidio”.

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(Foto: Epoch Times/ Benjamin Chasteen)

En consecuencia, las autoridades del partido podían hacer cualquier cosa con los practicantes de Falun Gong. Incluso ordenan a los estudiantes de medicina y a los médicos que extirpen por la fuerza sus órganos aún estando vivos y vendan los cuerpos a ciertas compañías que ‘plastinan’ cadáveres.

Ethan Gutmann, conocido escritor e investigador estadounidense, encontró que entre 2000 y 2005, unos 65 mil practicantes de Falun Gong fueron asesinados en secreto por la industria de trasplantes. Desde entonces, este horror ha seguido aumentando, hasta el grado de que hoy se estima que se han realizado entre un millón 500 mil y dos millones 500 mil trasplantes. Y sigue así hasta el día de hoy.

En 2014, el ex Director de Salud del Ejército Chino y jefe del Departamento General de Logística, Bai Shuzhong, en una investigación encubierta de la Organización de Investigación de la Fiscalía de Falun Gong en Estados Unidos, confirmó que fue el propio Jiang Zemin quien ordenó la extracción forzada de órganos a prisioneros de conciencia: “Luego, fue el ex Primer Ministro Jiang… hubo una orden, una especie de instrucción, que decía que estaba haciendo esas cosas, trasplantes de órganos… Porque entonces, después de que el ex Primer Ministro Jiang emitió la orden, trabajamos en contra de Falun Gong”.

En el silencio generalizado, el millonario de Hong Kong, Zhu Keming, fue uno de los primeros en presentar valientemente una denuncia penal contra Jiang ante los más altos tribunales chinos el 25 de agosto del 2000: “Muchas familias de practicantes han sido destruidas por la persecución; algunos han muerto por sus órganos, ¿acaso podemos permanecer indiferentes?”.

Artículo en inglés:  This 92-year-old dictator has 209,000 lawsuits piled up against him, and this is still happening

Traducido por: Lucía Aragón

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Disidente multimillonario chino denuncia la extracción de órganos

Por: Li Jing

La Gran Época, EE.UU

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Guo Wengui (Captura de pantalla)

Un multimillonario chino que transmite videos desde su lujoso departamento en Manhattan, durante meses capturó la atención de los chinos en su país y en el extranjero. Sus videos en vivo y publicaciones en Twitter contienen fuertes acusaciones contra altos funcionarios del actual liderazgo comunista chino, con respecto a temas como la corrupción desenfrenada y el adulterio. Pero no solamente eso: Guo Wengui tuvo el valor de denunciar la extirpación forzada de órganos en China.

Guo Wengui, también llamado Miles Kwok, es un magnate de bienes raíces en Nueva York, conocido por sus estrechos vínculos con influyentes líderes chinos, pero en los últimos meses ha comenzado a revelar sus secretos. Los chinos se pegan a las pantallas de televisión para escuchar todo tipo de atrocidades sobre los hombres más poderosos de China.

En la actualidad, Guo es el principal disidente de China. Su declaración más espeluznante es la revelación relativa a la extirpación de órganos perpetrados por altos funcionarios con el fin de mantenerse sanos ellos mismos y sus familias.

En una serie de publicaciones y videos subidos a twitter el 1º. de septiembre, Guo declaró que el hijo del ex líder Jiang Zemin, Jiang Mianheng, se sometió a tres cirugías de trasplante de riñón en el Hospital Militar de Nanjing entre 2004 y 2008, cada una de las cuales se llevó a cabo asesinando, en el lugar, a varias personas vivas, con el fin de extirparles los órganos.

El momento coincide con los informes de los medios de comunicación chinos de que, tras el diagnóstico de cáncer renal, Jiang Mianheng se sometió a un trasplante de riñón en 2004 en el hospital de Shanghái.

Guo también declaró que Meng Jianzhu, el jefe supremo de la Seguridad Nacional, también estaba implicado en este tipo de delitos con el fin de tratar los trastornos renales y hepáticos de su madre y su esposa.

Según el Brookings Institute, Meng es conocido como parte de la infame “Banda de Shanghái”, un clan de altos funcionarios chinos que llegó al poder gracias a Jiang Zemin. Este último, antes de convertirse en líder del régimen comunista durante los años 90, gobernó Shanghái como secretario del Partido.

Desde 2006, la prensa y los investigadores independientes denuncian la práctica generalizada de extracción de órganos en China, llevada a cabo con la complicidad de las instituciones estatales: la mayoría de los órganos proceden de presos de conciencia, en particular de practicantes de Falun Gong, pero también de tibetanos, grupos de cristianos y uigures.

En este sentido, un documental ganador de múltiples premios titulado Human Harvest, muestra como la industria de trasplantes en China despegó después de que Jiang Zemin ordenara el inicio de la persecución a Falun Gong en todo el país, con varios arrestos a sus miembros y sentencias a prisión.

El documental explica que la extirpación de órganos se realiza mientras el corazón de las víctimas sigue latiendo, provocando la muerte por hemorragia y traumatismo en la víctima; es una lógica simple, macabra e inhumana de `eficiencia’: de esta manera el órgano mantiene un estado óptimo para el trasplante.

No está muy claro por qué Guo se opuso al régimen, a pesar de que tiene diversos motivos para la “fricción”: Hacia finales de 2014, un acuerdo fallido provocó el arresto de su aliado y antiguo funcionario de inteligencia chino, Ma Jian, y la posterior huida de Guo de China. Según el South China Morning Post, Guo afirma que las autoridades chinas confiscaron sus bienes y arrestaron a sus familiares en China. Posteriormente, Guo solicitó asilo político en los Estados Unidos.

En un artículo del New York Times, su abogado declaró que los cargos contra funcionarios chinos lo habían convertido en un “opositor político del régimen comunista chino”.

Artículo en inglés: https://www.theepochtimes.com/chinese-billionaire-dissident-guo-wengui-unleashes-accusations-of-organ-harvesting-by-top-officials-in-china_2319496.html

Traducido por: Lucía Aragón

Samsung acusado de violación de los derechos humanos y explotación infantil

Por: IM y AFP, Francia

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Dos asociaciones francesas anunciaron que presentarán en París una demanda contra Samsung y su filial francesa por actividades comerciales engañosas y también por “violación de los derechos humanos” en las fábricas chinas del gigante de la electrónica de Corea del Sur. (Foto: NARINDER NANU/AFP/Getty Images)

Dos asociaciones francesas anunciaron que presentarán una queja en París por prácticas de comercialización engañosas contra Samsung y su filial francesa, denunciando “violaciones de derechos humanos” en las fábricas chinas del gigante de la electrónica de Corea del Sur.

Las ONG Pueblos Solidarios y Sherpa, su primera queja contra la anterior filial francesa se cerró sin seguimiento en 2014, dijeron que presentarán nuevas pruebas que demuestran no solo la explotación de trabajo infantil, sino también condiciones laborales indignas y peligrosas dentro de las fábricas chinas del líder mundial de teléfonos inteligentes.

Las dos organizaciones también muestran “el uso de benceno y metanol en las fábricas, lo que habría causado enfermedades incurables en muchos empleados”.

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(Foto: Drew Angerer/Getty Images)

También explican que los nuevos elementos, presentados en esta queja contra Samsung Monde y su filial Samsung Electronics France (SEF), se basan en “resultados de nuevas investigaciones, meticulosas y profundas de la ONG China Labor Watch que se infiltró en las fábricas” del grupo, señalan las asociaciones.

Sherpa y Pueblos solidarios acusan a Samsung de violar los principios éticos que asumió, mientras que la empresa surcoreana publica en su sitio web el objetivo de “convertirse en una de las compañías más éticas del mundo”.

Las asociaciones demandantes escriben: “Hacemos un llamado a la justicia para que condene esta brecha inaceptable, entre los compromisos éticos y la realidad de las fábricas, tal como lo describen las ONG en el lugar de trabajo”.

“Este procedimiento forma parte de la lucha que hemos llevado a cabo durante mucho tiempo contra la impunidad de las empresas multinacionales, y dio lugar a la promulgación de la ley francesa, introducida en marzo de 2017 [la ley no. 2017-399 del 27 de marzo, 2017, ndt] sobre el deber de vigilancia”.

Desde la entrada en vigor de la ley, las empresas francesas tienen la obligación de prevenir los riesgos sociales, ambientales y de gobernanza relacionados con sus actividades, incluidas las de sus subsidiarias.

Sherpa y Pueblos solidarios abogan por “que las negociaciones de la ONU conduzcan a un tratado que obligue a las empresas multinacionales a respetar los derechos humanos en toda su cadena de producción”.

Artículo en francés: Exploitation des enfants: deux NGO portent plainte contre Samsung

Traducido por: Lucía Aragón

Aerolínea china transporta órganos humanos a gran escala

Por: Annie Wu

La Gran Época, EE.UU.

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Un stand de China Southern Airlines en el Airshow China en Zhuhai, provincia de Guangdong, el 13 de noviembre de 2014. (Johannes Eisele / AFP / Getty Images)

Ahora se utilizan las aerolíneas chinas para transportar una carga macabra: órganos humanos.

En un reportaje publicado el 4 de octubre, el medio de comunicación del Estado, China News Service, anunció que en mayo de 2016 China Southern Airlines habilitó una ruta rápida en los aeropuertos de todo el país para el transporte de órganos humanos, y que ya había transportado 500 de ellos con muy buenos resultados.

El artículo se vanagloriaba de poder entregar los órganos por todo el país, desde el noroeste en Xinjiang hasta la ciudad de Hangzhou en el sureste de China para las cirugías de trasplante.

En los últimos años, investigaciones independientes y reportajes de La Gran Época han demostrado cómo la industria del trasplante en China se desató en gran escala cuando el exlíder del PCCH Jiang Zemin comenzó una persecución a nivel nacional contra la práctica espiritual Falun Dafa, o Falun Gong, con muchos de sus adeptos detenidos y sentenciados a prisión.

Los investigadores concluyeron que al utilizar a los practicantes de Falun Gong y otros prisioneros de conciencia, como uigures, tibetanos y cristianos, a modo de banco de órganos viviente, el régimen chino se ha visto beneficiado por la demanda internacional de cirugías de trasplante. Para asegurar que los órganos permanezcan en el mejor estado, la cirugía a menudo se lleva a cabo mientras el corazón de la víctima sigue latiendo, lo que resulta en la muerte de la víctima por la pérdida de sangre y el traumatismo.

En julio la Organización Mundial para Investigar la Persecución a Falun Gong (WOIPFG, por sus siglas en inglés) publicó un informe señalando que hasta cien hospitales en China continúan realizando entre cientos y miles de cirugías de trasplante de órganos al año. El corto tiempo de espera y el completo cumplimiento de la demanda permanece inalterable, ya que cada paciente recibe un órgano trasplantado. Esto que indica que persiste la práctica de extracción forzada de órganos, concluyó la organización.

Investigaciones previas de la WOIPFG revelaron que los militares chinos controlan el sistema de extracción forzada de órganos, realizando la gran mayoría de las cirugías de trasplante en hospitales militares o asociados al ejército.

Sin embargo, esta noticia sobre la entrega de órganos por medio de esta aerolínea, revela que podría haber otro canal para el trasplante de órganos, dijo Wang Zhiyuan, portavoz de la WOIPFG. “El crecimiento explosivo de la industria de trasplantes sigue en marcha. Los oscuros secretos de los trasplantes de órganos aún no se han revelado completamente”, dijo.

Mientras el régimen busca mostrar al mundo que China tiene un sistema estándar para el trasplante de órganos, las noticias recientes solo plantean más preguntas.

“Con la ruta rápida, quieren garantizar que los órganos sean transportados lo antes posible. El propósito era promover sus logros. Pero la pregunta importante es, ¿de dónde provienen estos órganos? ¿Hay transparencia en cómo se obtuvieron estos órganos?”, dijo Huang Shiwei, subdirector de la Asociación para el Sistema Internacional de Trasplantes de Órganos de Taiwán. La organización busca crear conciencia sobre la extracción forzada de órganos y desalentar el turismo de salud a China para cirugía de trasplante.

Los medios de comunicación del Estado han informado anteriormente que las aerolíneas transportaron órganos a las fronteras del país, a lugares como Kashgar y Ghulja en la provincia de Xinjiang.

A Ilshat Hassan, presidente de la Asociación Uigur de Estados Unidos, le preocupa que en Xinjiang, donde el grupo étnico uigur constituye la mayoría de la población, se esté realizando la extracción forzada de órganos.

En los últimos meses, Hassan ha recibido relatos de padres cuyos hijos estudian en la Universidad de Xinjiang, y al parecer estos han desaparecido.

Temen que sus hijos se hayan convertido en víctimas de la extracción forzada de órganos. “La policía local y la universidad no pueden encontrarlos. ¿A dónde se fueron? Sólo podemos vincularlos con la extracción forzada de órganos a gran escala”, dijo.

Este artículo contó con la contribución de Tang Xianya.

Versión original en inglés: https://www.theepochtimes.com/chinese-airline-transports-human-organs-on-a-large-scale-raising-questions-about-organ-harvesting_2331237.html

Traducido por: Lucía Aragón

Documental canadiense examina el Caballo de Troya chino: Institutos Confucio

Omid Ghoreishi

La Gran Época, Canadá

Michel Juneau-Katsuya, anteriormente un experimentado oficial de inteligencia y Director del Servicio de Inteligencia y Seguridad de Canadá, no escatima palabras para hablar sobre los Institutos Confucio.

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Michel Juneau-Katsuya, ex director de SISC y la cineasta Doris Liu participan en una mesa redonda después de ver el documental In the Name of Confucius en el Festival de Cine One World en Ottawa, 30 de septiembre de 2017. (Jonathan Ren / The Epoch Times)

“Son espías, es todo”, afirma Juneau.

“Hay muchos países y servicios de inteligencia que comparten nuestras conclusiones de que, por desgracia, es un caballo de Troya.”

El Sr. Juneau-Katsuya, que trabajó en el Servicio de Inteligencia y Seguridad de Canadá (SISC) por más de 21 años, habló en una mesa redonda tras la proyección del documental canadiense In  the Name of Confucius, en el estreno del Festival de Cine One World en Ottawa, Canadá.

Dirigida por la cineasta canadiense-china Doris Liu, la película – donde se entrevista a Juneau-Katsuya – documenta las controversias que rodean a uno de los proyectos de influencia más importantes de China.

Los Institutos Confucio, que ofrecen programas de idioma y cultura de China, son una forma de “recopilar información de los participantes del programa, luego algunos son el blanco de los agentes de inteligencia (chinos)”, dice Juneau-Katsuya.

“Desgraciadamente, (una parte) de la estrategia del gobierno chino era poder, bajo el disfraz de la amistad, infiltrarse en otras actividades”, agregó.

Prácticas discriminatorias de contratación

El documental examina los Institutos desde la perspectiva del espionaje, la independencia académica, la censura, las violaciones de los derechos humanos, su influencia y políticas.

Doris Liu se inspiró para hacer esta película en la historia de Sonia Zhao, una antigua profesora del Instituto Confucio de la Universidad McMaster en Hamilton. La deserción de la Sra. Zhao en Canadá y sus revelaciones sobre el funcionamiento de los Institutos llevaron al cierre del capítulo en McMaster.

Siga la línea del partido

Otros participantes en el debate fueron Doris Liu y David Kilgour, ex diputado canadiense que fue Secretario de Estado para Asia y el Pacífico.

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David Kilgour, ex Secretario de Estado canadiense, participa en una mesa redonda después de ver el documental In the Name of Confucius en el Festival de Cine One World en Ottawa el 30 de septiembre de 2017. (Jonathan Ren / The Epoch Times)

La Sra. Liu señaló haber invitado al debate a representantes de la Universidad de Carleton, que alberga un Instituto Confucio, pero nadie respondió a la invitación. Carleton es una de las doce instituciones educativas de Canadá que albergan un Instituto.

El Sr. Kilgour, que vive en Ottawa, dijo que es indignante que Carleton tenga un Instituto. “Lo peor para mí – soy de Edmonton – es que la Junta de Escuelas Públicas de Edmonton alberga un Instituto.”

Las Asociaciones de Canadá y Estados Unidos de Profesores Universitarios pidieron a las instituciones educativas que corten lazos con los Institutos.

En una respuesta por correo electrónico, un portavoz de la Universidad de Carleton dijo: “Carleton no pretende limitar la expresión de opiniones divergentes (…) no hay ninguna evidencia de que se haya enseñado o se esté enseñando algo perjudicial en los cursos patrocinados por el Instituto.

En una entrevista anterior con La Gran Época, Sonia Zhao pintó un panorama diferente, dijo que durante la capacitación en el Instituto, se enseña a los maestros a evitar preguntas sobre temas tabú como Taiwán  y el Tíbet, pero si un estudiante insiste, los maestros deben seguir la línea del Partido Comunista Chino sobre el tema: Taiwán es parte de China y el Tíbet fue “liberado” por el régimen.

Version en inglés : Documentary at Ottawa Film Festival Probes China’s ‘Trojan Horse’

Traducido por: Lucía Aragón

Desapareció el reconocido abogado chino Gao Zhisheng

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Geng He, esposa de Gao Zhisheng, abogado chino de derechos humanos perseguido, habla con la prensa en el Capitolio en Washington, 18 de Enero, 2011 (Tim Sloan / AFP / Getty Images)

Chang Chun, NTD Television

Gao Zhisheng, el reconocido abogado chino de derechos humanos, que el régimen comunista puso bajo arresto domiciliario desde hace tres años, desapareció de repente de su domicilio el 13 de agosto.

El 15 de agosto, nadie sabía dónde pudiera estar.

Geng He, la esposa de Gao que vive en los Estados Unidos, confirmó su desaparición a la cadena de televisión independiente New Tang Dynasty Television (NTDTV).

Geng dijo que había intentado llamar a su marido el 13 de agosto, pero no pudo comunicarse con él. Finalmente, pudo contactar a su hermano mayor, Gao Zhiyi, que le informó que Gao había desaparecido esa mañana.

“El hermano fue a casa de Gao a las 8 de la mañana para desayunar con él. Lo llamó varias veces, pero no salió de su cuarto. El hermano de Gao entró al cuarto pero no estaba. Informó de su desaparición a la policía a las 9 de la mañana. La policía local inició su búsqueda en la montaña cercana”, dijo Geng a NTDTV.

Geng añadió que desde entonces no tiene noticias. Intentó volver a llamar al hermano de Gao, pero ya no pudo contactar con él.

“Estoy muy angustiada desde que me enteré de su desaparición. Vivo en los Estados Unidos desde hace más de ocho años. A pesar de que vivo en un país libre, no me siento cómoda ni libre. Desde hace tres años, Gao fue liberado de prisión y puesto bajo arresto domiciliario, el Partido Comunista Chino (PCCh) no le permite ver a un dentista para tener tratamiento. Ya perdió casi todos sus dientes. Cada vez que veo comida, pienso en sus dientes. No me siento nada bien”, dijo.

Después de varios años de tortura, los dientes de Gao se debilitaron.

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Gao Zhisheng en su oficina de Pekín (izq.) el 2 de noviembre de 2005 (Verna Yu / AFP / Getty Images) y en 2017 (foto de militantes difundida en China).

Geng recuerda que la última vez que habló con su marido, fue por el 11 de agosto. Señala que el PCCh no ha dejado de perseguir a su familia en China. Las autoridades chinas confiscaron los papeles de la familia de su hermana y les prohibió salir de su ciudad natal. Geng tiene miedo de llamar por teléfono a su familia, porque podría conducir a su persecución.

La desaparición de Gao se produjo una semana después de dar una entrevista exclusiva a NTDTV.

El 7 de agosto, dijo por teléfono a NTD Television que todos en China han perdido su libertad y viven como en la cárcel.

“En China, 1,300 millones de personas están bajo arresto domiciliario, no solo yo. Desde el punto de vista de la naturaleza humana, los derechos humanos, la humanidad y el mandato del cielo, es una prisión. Mi mayor deseo es cambiar este sistema perverso para que los chinos puedan vivir una vida normal y que China pueda volver a ser una civilización normal”, dijo.

Gao desapareció la víspera del XIX Congreso Nacional del PCCh prevista en otoño, periodo que el partido considera como muy “crítico”.

De las alabanzas a la tortura

En el pasado, el Ministerio de Justicia consideraba a Gao Zhisheng como uno de los diez mejores abogados en China. Cristiano convencido, tuvo problemas con el régimen comunista chino cuando comenzó a apoyar legalmente la causa de los practicantes de Falun Gong, una muy popular disciplina espiritual cruelmente perseguida en China.

Las fuerzas de seguridad chinas intensificaron la vigilancia de Gao después de haber escrito cartas abiertas a los principales dirigentes chinos condenando esta persecución. Lo detuvieron oficialmente en el año 2006.

Pasó los siguientes ocho años en idas y venidas a la prisión, donde sufrió las mismas torturas utilizadas con los practicantes de Falun Gong que él defendió: privación de sueño, golpes, choques eléctricos con bastones, etc.

En 2014, Gao Zhisheng fue liberado y puesto bajo arresto domiciliario en su provincia natal de Shaanxi.

Constantemente acosados, la esposa de Gao y sus dos hijos tuvieron que huir de China en 2009. Actualmente viven en los Estados Unidos.

Versión en inglés: Renowned Human Rights Lawyer Gao Zhisheng Disappeared, Says Wife

Traducido por: Lucía Aragón

Practicantes de Falun Gong se manifiestan para terminar con 18 años de persecución en China

Por Leo Timm, Epoch Times

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Cientos de practicantes de Falun Gong marcharon en un desfile en Washington el 20 de julio de 2017. Piden terminar con la persecución puesta en marcha en China el 20 de julio de 1999. (Larry Dye/ Epoch Times)

El 20 de julio en Washington, más de 1,000 practicantes y simpatizantes de la disciplina espiritual Falun Gong organizaron un desfile para protestar contra los 18 años de sangrienta represión ordenada por el régimen comunista en China. Los participantes en el desfile, la mayoría portando camisetas amarillas con símbolos de Falun Gong, salieron de la colina del Capitolio. Atravesaron el centro de la ciudad para llegar al monumento a Lincoln. También hubo una manifestación en el Capitolio y una vigilia con velas frente al monumento a Washington.

Falun Gong es una tradicional disciplina espiritual china que consiste de ejercicios y meditación. Su fundamento son los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia.

El 20 de julio de 1999, Jiang Zemin, entonces jefe del partido Comunista Chino (PCCh), por temor ante la creciente popularidad de esta práctica y en especial su independencia vis-a-vis del régimen, organizó una campaña de represión a nivel nacional que continúa hasta hoy.

“La persecución del régimen chino no tiene ningún sentido y es extremadamente violenta. Hacemos un llamado a la justicia de manera pacífica. No usamos ningún arma. No tenemos más que buenas intenciones. Sin embargo, enfrentamos a la policía, patrullas, policía armada. La policía armada nos trata como si fuéramos su peor enemigo”, dijo Liu Zhaohe, profesor de filosofía de 64 años que llegó de Pekín en marzo pasado a los Estados Unidos.

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Zhaohe Liu, ex profesor de la filosofía, y su esposa Wang Lurui participan en el desfile en Washington el 20 de julio de 2017. (Irene Luo / Epoch Times)

Su esposa, Wang Lurui, de 60 años, fue arrestada once veces por hacer su meditación en público y pegar carteles de Falun Gong. Los arrestos se repitieron muchas veces en la Plaza de Tiananmen. También la despidieron de su puesto de administrador del hospital de Pekín.

“Desde que llegamos, seguimos manifestándonos contra la persecución sin violencia. Para que todo el mundo sepa que Falun Dafa es bueno y que la verdad, benevolencia, tolerancia son los principios morales universales”, explica Wang.

Millones de practicantes de Falun Gong en China y el extranjero han utilizado siempre diversos medios pacíficos para sensibilizar a la gente y detener la persecución, a veces con muchos riesgos. Según las estimaciones de investigadores en el campo de los derechos humanos, las autoridades chinas han detenido a millones de practicantes y cientos de miles de personas siguen detenidas en campos de trabajos forzados y centros de lavado de cerebro.

Desde 2006, las investigaciones han revelado que una cantidad importante pero sin determinar de practicantes de Falun Gong han sido ejecutados y sus órganos extraídos en hospitales administrados por el Estado y las fuerzas armadas chinas.

Li Jianying, una china de Taiyuan, provincia de Shanxi, tuvo que huir de China en 2015, cuando alguien informó a la policía que practicaba Falun Gong. Hoy en día, vive en Nueva York y habla benevolentemente de la persecución en China a los habitantes locales. Su madre de 79 años, también practicante de Falun Gong, vive aún en China.

“Me gustaría volver a verla, pero no puedo regresar a China”, dijo Li, y precisó: “Si usted regresa le arrestan en el aeropuerto.”

Cada año, los practicantes de Falun Gong en los Estados Unidos y en otros muchos países organizan actos para recordar un año más de persecución.

Durante el desfile en Washington, los practicantes llevaron pancartas pidiendo se detenga la persecución y la extracción forzada de órganos en China. Una banda de practicantes también participó en el desfile.

Muchos transeúntes se sorprendieron al enterarse de tanta violencia en China. A Wilna LaPorte, que trabaja en el Servicio de Defensa pública en Washington, le atrajo la armonía de la música tradicional china.

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Wilna LaPorte. (Eva Fu / Epoch Times)

“Lo que pasa en China es increíble”, dijo, emocionada hasta las lágrimas después de saber que la industria china de trasplantes se abastece con los órganos de los practicantes de Falun Gong. “No entiendo por qué la vida humana se tiene que comercializar así”, agregó.

“La gente debe saber que pasa en otros países, no solamente en el nuestro”, dijo Cynthia Simms que trabaja como administrador educativo. “Muy a menudo, no sabemos qué les pasa a otras personas y lo que afrontan todos los días.”

Christina Oz conoció Falun Gong en mayo pasado en un parque en el centro de Nueva York, donde los practicantes hacen sus ejercicios con una música dulce y armoniosa.

“Sentí que regresaba a mi casa después de un largo viaje”, dijo y agregó: “Lo busqué toda la vida.”

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Christina Oz en una manifestación frente al consulado chino en Nueva York, 16 de julio de 2017. (Benjamin Chasteen / Epoch Times)

Christina Oz es de Rumanía, país ex miembro del eje comunista que dirigía la Unión Soviética. Ella conoce muy bien la crueldad de un régimen comunista y sus violaciones de los derechos humanos. “Muchas personas murieron, muchos fueron perseguidos en la época del régimen comunista en Rumanía.”

Liu Zhaohe, ex profesor en Pekín, declaró que las autoridades chinas “persiguen todos los pensamientos y creencias fuera del sistema comunista.”

“No hay libertad de creencia ni de expresión. Es lo más inmoral ejecutado por el régimen chino. No sólo te destruyen físicamente, sino también mentalmente. Te obligan a “transformarte”. Reprimen tus pensamientos de modo que no tienes pensamientos propios”, recalcó.

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Cientos de practicantes y seguidores de Falun Gong realizaron una manifestación y la meditación con velas frente al consulado chino en Nueva York, 16 de julio de 2017. (Benjamin Chasteen / Epoch Times)

Versión en inglés: Falun Gong Marks 18 Years of Persecution in Washington DC Parade

Traducción: Lucía Aragón