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Netflix pone un pie en China a través de un acuerdo con Baidu

Netflix realizó un acuerdo con la filial del grupo de internet chino Baidu, lo que permitirá al servicio de vídeo en línea estadounidense introducirse por fin en China, un enorme mercado potencial.

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(Foto: Cortesía de Netflix)

iQiyi.com dijo en un comunicado haber firmado un acuerdo de licencia con Netflix, sus contenidos están bloqueados en China, aunque los piratas disponen de ellos ampliamente.

Series como “Black Mirror” o “Stranger Things” estarán disponibles para los clientes chinos, al mismo tiempo que en los Estados Unidos.

Netflix ya tenía acuerdos para la distribución de ciertos programas en algunas plataformas chinas, pero hasta ahora había fracasado en establecerse de manera permanente en el gigante asiático, el mercado más grande que le faltaba.

Aunque no se han dado a conocer los detalles financieros, los inversores recibieron muy bien la noticia: las acciones de Netflix subieron un 5.8% en Wall Street, impulsado por los informes de prensa sobre un acuerdo con iQiyi.com.

“En cuanto a la cooperación entre iQiyi y sus socios extranjeros, aplicaremos a la letra las normas adecuadas (…) sobre el contenido extranjero”, dijo el grupo chino, lo que indica que las emisiones serán objeto de censura por parte de las autoridades chinas.

iQiyi también cree que esta asociación le permitirá luchar contra la piratería, porque los clientes chinos tendrán ahora acceso a los contenidos de Netflix legalmente en alta definición.

El grupo estadounidense afirmó a finales de marzo que tenía 98,750 millones de usuarios en todo el mundo, de los cuales 50,850 millones en Estados Unidos. Netflix consiguió por primera vez en el primer trimestre generar una pequeña ganancia a nivel internacional, donde ha redoblado esfuerzos desde el año pasado.

El programa de médicos cubanos en el exterior, primera fuente de divisas para la isla

A finales de 2016, médicos cubanos ejercían en 62 países del mundo, para la isla comunista constituyen la primera fuente de divisas, antes que el turismo, según cifras oficiales publicadas este lunes.

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El trabajo de médicos cubanos dentro y fuera del país da aporta a la isla miles de millones de dólares. (Foto: AFP)

Según el Anuario estadístico de Salud de 2016, los médicos cubanos están presentes en 24 países de América Latina y el Caribe, 27 en África subsahariana, siete en Asia Oriental y el Pacífico, dos en Medio Oriente y este de África, así como en Rusia y Portugal.

Esta actividad generó ingresos estimados en más de 11 mil millones de dólares en promedio por año entre 2011 y 2015, la isla factura los servicios de sus médicos en 35 de esos 62 países, según el ex ministro de economía, José Luis Rodríguez, citado por el portal oficial de información Cubadebate.

A modo de comparación, la industria del turismo generó 2,800 millones de dólares en 2016, según las cifras oficiales cubanas.

La venta de servicios profesionales, principalmente médicos, es la principal fuente de divisas para Cuba.

El Anuario publicado este lunes no dice cuántos profesionales cubanos están en el exterior, pero de acuerdo con el Ministerio de Salud, a mediados de 2015 había más de 50,000, y la mitad eran médicos.

En total, Cuba tenía a finales de 2016, unos 90,161 médicos, cifra que incluye a los que trabajan en el extranjero.

En la isla, la salud y la educación son gratuitos y financiados por el Estado, un motivo de orgullo para el régimen comunista también criticado por las violaciones a los derechos humanos, en este país afectado por la pobreza extrema.

El envío de médicos al mundo es una antigua tradición cubana, que le aporta tanto un arma diplomática como una fuente de ingresos vital.

Por qué Estados Unidos podría ganar la guerra comercial con China

 

Por Valentin Schmid, Epoch Times

Donald Trump es duro cuando se trata de China. Wilbur Ross y Peter Navarro, conocidos como “halcones” del comercio, fueron asignados por el futuro presidente de Estados Unidos en puestos clave de su administración. Ha amenazado con imponer un arancel general a las mercancías chinas y se atrevió a hablar con el presidente de Taiwán, un gesto político que en otro tiempo, se hubiera considerado como una grave ofensa diplomática.

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Un billete de 100 yuanes puesto sobre un periódico con la foto de Donald Trump, en un kiosko de periódicos en Pekín, 10 de noviembre 2016. (Foto: Greg Baker/ AFP/ Getty Images)

Según James Rickards, autor del libro “Road to Ruin”, Donald Trump considera nuevas relaciones comerciales con China beneficiosas para ambos, y estos preparativos son su manera de cimentar una nueva base.

(Trump) dice a China: “Aquí es donde vamos a empezar, ¿qué nos proponen? ¿Están dispuestos a ser más flexibles con la inversión extranjera directa? ¿Están listos para tratar a las empresas estadounidenses en China de una manera más equitativa? ¿Están listos para detener el robo de la propiedad intelectual? Si China hace concesiones en estos asuntos, se puede decir: Bueno, ahora mi tasa es [más baja]. Es el arte de hacer negocios; la gente no lo entiende a diferencia de Trump”, dijo James Rickards a la BBC. Sin embargo, como en toda negociación, la otra parte tiene también algunas fichas sobre la mesa. Por ejemplo, China puede perjudicar a las compañías que exportan a China o las que operan en ese país.

Entonces, ¿quién tiene la ventaja en las negociaciones? Un informe de la compañía de investigación Geopolitical Futures (GPF), dice que si ocurriera una guerra comercial, los Estados Unidos sufrirían algunos daños pero terminarían por salir victoriosos. “China se vería afectada por las medidas proteccionistas de los Estados Unidos en mayor grado que cualquier represalia económica que tuviera China a su disposición”, dice el informe.

¿Qué está en juego?

El punto más importante para ambos países es la relación simbiótica entre China como exportadora y los Estados Unidos como importador, entre los trabajadores chinos que producen bienes baratos y los consumidores estadounidenses que los compran.

De acuerdo con el Censo de Estados Unidos, en 2015,  EE.UU. importó 483 mil millones de dólares en bienes provenientes de China. Desde que el Imperio Medio ingresó a la OMC en 2001, Estados Unidos ha sido el principal importador de productos chinos (a excepción de un solo año).

En el peor de los casos, unos 15 millones de trabajadores chinos en el sector de la exportación podrían perder su empleo, si los estadounidenses dejan completamente de importar de China. Una pesadilla para el régimen chino, que depende del empleo para preservar la estabilidad social del país y así su propio poder.

Por otro lado,  EE.UU. depende de China por las importaciones baratas. Por ejemplo, más del 90% de los paraguas y bastones importados por los Estados Unidos provienen de China, y también produce el 22% de todos los productos importados por EE.UU. Importar estos productos de otro país o producirlos localmente sería difícil y lo más probable es que fueran más caros. Sin embargo, sería sólo una pequeña molestia en comparación con los 15 millones de desempleados chinos.

“La dependencia estadounidense de los productos chinos es una cuestión de conveniencia”, dice el informe de la GPF. Los analistas encuentran que Estados Unidos tiene la capacidad de producción suficiente para compensar cualquier falta de productos manufacturados.

Según la Reserva Federal (Fed), en octubre de 2016, el uso total de la capacidad industrial de Estados Unidos sólo fue del 75.1%. “Por supuesto, el aumento de la capacidad de producción no sería fácil. Un obstáculo es que muchos grupos industriales vieron su capacidad atrofiada después de años de malos resultados. Pero estas industrias son como los músculos, se atrofian en los malos tiempos, pero se fortalecen en los buenos”, dice el mismo informe.

Un ejemplo es la industria del mueble. En 2015, el 17% de todas las ventas de muebles en EE.UU. venían de China, mientras que el uso de la capacidad de producción en Estados Unidos fue del 75% la mayor parte del año. Si los Estados Unidos aumentaran la producción hasta el 100%, lo que es poco probable, podrían reemplazar a todas las importaciones chinas, pero a un precio más elevado. Sería lo mismo para muchas otras industrias, desde los textiles hasta el caucho sintético, con además, la ventaja de disminuir la tasa de desempleo estadounidense.

El poder del monopolio

En los debates sobre el comercio con China, a menudo oímos que China tiene el monopolio de las tierras raras, un componente esencial para muchos productos digitales. Sería terrible, en un escenario de malas relaciones entre China y Estados Unidos, que las dejara de exportar a EE.UU., como lo hizo con Japón en 2010.

De acuerdo con la GPF, es otro ejemplo clásico de la misma cuestión de precios y no de disponibilidad. En 2016, China produjo el 89% de las tierras raras en el mundo. Sin embargo, Estados Unidos tenía su propia empresa Molycorp Inc que las produjo hasta 2015, cuando tuvo que declararse en quiebra debido a la competencia de productos chinos baratos.

El GPF estima que la producción potencial de Molycorp sería suficiente para satisfacer la demanda de tierras raras de Estados Unidos, pero una vez más a un precio más alto que las importaciones chinas actuales, y con cierto retraso.  “El resultado no sería catastrófico y, de hecho, generaría la capacidad de producción de tierras raras en EE.UU. o en otro país, como Australia, de donde los Estados Unidos podría importar”, según el mismo informe.

Represalias

¿Qué pasaría si la respuesta china fuera imponer aranceles a los productos estadounidenses exportados hacia China? De acuerdo con el GPF, hay un antecedente, y no termina bien para China. Cuando en 2009, el presidente Obama impuso un arancel del 35% a los neumáticos chinos para automóviles y furgonetas, China respondió imponiendo un arancel a la carne de pollo de Estados Unidos.

El impacto de los aranceles estadounidenses sobre los neumáticos era limitado: Las importaciones desde China cayeron un 50% hasta 2015, fueron reemplazados por productos de Corea del Sur y otros países. Esto muestra los límites de volver a crear empleos en Estados Unidos, así como el hecho de que el suministro de bienes en los Estados Unidos no depende de China.

Es lo mismo para empresas multinacionales, que podrían transferir su producción a otros países asiáticos, si China les hace la vida más difícil. Por otro lado, los precios de Estados Unidos afectaron gravemente a la industria de neumáticos en China. “El uso de la capacidad china en la producción de diversos segmentos de neumáticos se redujo entre 50 y 60%. Cientos de fábricas de neumáticos cerraron y los fabricantes chinos redujeron los precios de venta, para seguir siendo competitivos en el mercado”, dice el informe de la GPF.

¿Y el pollo estadounidense? La exportación se duplicó entre 2011 y 2016, mientras que la producción total de aves de corral en EE.UU. aumentó durante este periodo. “Es probable que las futuras medidas de retorsión darían resultados similares: un impacto a corto plazo para los Estados Unidos, seguido de recuperación”, concluye el reporte.

Un posible compromiso

Mientras empresas como Apple podrían trasladar su producción a otra parte, se necesitaría mucho tiempo y tendría un precio. Starbucks, que efectúa en China el 5.7% de sus ventas mundiales, no podría simplemente reemplazar su mercado de más de mil millones de consumidores. Lo mismo para Boeing, que obtuvo el 13.1% de su beneficio en 2015 gracias a las exportaciones a China, el mercado de mayor crecimiento para los aviones.

Sin embargo, también hay muchas multinacionales chinas que operan en EE.UU. (por ejemplo, inversiones FOSUN), o actividades bancarias en Estados Unidos para convertirse en su próximo gran mercado (Alibaba).

De acuerdo con el informe de la GPF, en el caso de una guerra comercial total, ambos países pierden, pero Estados Unidos tendría la sartén por el mango. Donald Trump lo sabe, por eso pide a China negociar un mejor trato para Estados Unidos. Si China también entiende que está en una posición más débil, podrá evitar una situación en que ambas partes saldrían perdiendo.

Fuente: How the US Could Win a Trade War With China 

Traducido del inglés al español por: Lucía Aragón

Wal-Mart invertirá 1300 millones de dólares en México

El gigante minorista estadounidense Wal-Mart va a invertir 1,300 millones de dólares y crear así 10,000 empleos en México, anunció la empresa en una ceremonia que contó con la presencia del presidente de México, Enrique Peña Nieto, en la Ciudad de México.

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Aspecto de una tienda Wal-Mart. (Foto: Reuters)

“La inversión programada permitirá construir nuevas tiendas y un centro de distribución y crear 10,000 empleos directos e indirectos”, dijo el presidente ejecutivo de Wal-Mart de México y Centroamérica, Guilherme Loureiro, en el salón Adolfo López Mateos de la residencia oficial de Los Pinos.

El presidente de México, dio la bienvenida a esta inversión “que muestra la confianza en México” y que se produce en un momento de “gran incertidumbre y de mucho miedo al riesgo.”

Si bien está inversión no es a priori el traslado de empleos estadounidenses a México, el anuncio se produce en un momento de tensión entre los dos países, después de las amenazas del presidente electo Donald Trump de castigar a las empresas estadounidenses que decidan reubicarse en México.

“México es un país rico de oportunidades y terreno fértil donde podemos crecer”, agregó el Sr. Loureiro.

“Este anuncio es una manera de reiterar la confianza en México y su futuro”, agregó por su lado el presidente mexicano.

Con esta inversión, se crearán 10,000 empleos directos que se sumarán a los 200,000 empleos que tiene Wal-Mart en México, lo que hace que sea el primer empleador privado del país.

Wal-Mart cuenta en México con más de 2,300 lugares de venta y espera abrir 1,000 más en la próxima década, de acuerdo con cifras proporcionadas por la empresa.

Venezuela: Fuerte devaluación de la moneda alcanza máximo histórico

Este lunes, la moneda venezolana alcanzó un máximo histórico, más de 3,000 bolívares por dólar en el mercado negro, el país sigue afectado por una grave crisis económica.

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(Foto: Dominio púbico)

De acuerdo con el sitio estadounidense dolartoday.com, que refiere al sistema de cambio no oficial en este país, el dólar se cotizaba en 3,480.22 bolívares. Una devaluación del 55% de la moneda local en un mes.

Se trata de un nuevo máximo histórico para el bolívar, que se cotizaba a 1,567.35 por dólar a principios de noviembre.

Venezuela vive una de las peores crisis económicas de su historia, sofocada por la caída de los precios el petróleo crudo, fuente del 96% de sus divisas. Su inflación, impulsada por la escasez, se ha vuelto incontrolable: debía llegar a un 475% este año según el FMI para ascender vertiginosamente al 1,660% en 2017.

Los expertos consideran que el tipo de cambio en el mercado negro, es el mejor reflejo de la situación económica del país, el tipo de cambio oficial lo fijó el gobierno socialista de Nicolás Maduro.

De acuerdo con el tipo de cambio oficial de lunes, cinco veces menor que el del mercado negro, el bolívar se cotizaba a 662 por dólar.

El presidente Maduro batalla durante meses contra una oposición que reclama su salida por ser responsable de la grave crisis económica que atraviesa el país. Él dice que se trata de una conspiración capitalista que apoya Estados Unidos.

China quiere comprar América Latina

Valentin Schmid, Epoch Times

01/11/2015

Cuando se trata de China, todo es grande, sobre todo las cifras. China acaba de anunciar nuevas e importantes cifras: un programa de inversión de 250 mil millones de dólares para América del Sur.

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El presidente de Venezuela (der.), Nicolás Maduro, acompaña al dirigente de China, Xi Jinping (izq.), revisan la guardia de honor durante la ceremonia de bienvenida en el Gran Salón del Pueblo el 7 de enero 2015 en Pekín, China. (Foto: Andy Wong/ Getty Images)

El problema con las cifras es que, por un lado, esconden muchas cosas y, por otro, sacan conclusiones que son falsas después de un análisis minucioso.

Sí, 250 mil millones de dólares en una cifra relativamente grande. Pero esta inversión principalmente se hace en préstamos o dinero invertido en infraestructura, se repartirán en diez años. De repente, se reduce a 25 mil millones de dólares por año para todo un continente con un PIB de 5.7 billones de dólares en 2013, incluyendo el Caribe.

Desde otro punto de vista, los 25 mil millones de dólares representan un escaso 0.6% de las reservas de divisas de China, sin contar los intereses recibidos de sus más de un billón de dólares de los títulos del tesoro. China sabe que necesita diversificar esta enorme cantidad de activos y aprovecha cada oportunidad.

Por último, pero no menos importante, comparar esta cantidad con la de otros países: Estados Unidos invirtió $22.6 mil millones en América del Sur en inversiones extranjeras directas, sin incluir los préstamos oficiales.

Estados fallidos

Está claro que el sector público de los países socialistas sudamericanos necesita dólares en efectivo.

Después de provocar la caída de sus economías por la nacionalización y la sobrerregulación de los sectores productivos, países como Venezuela y Ecuador esperan recibir préstamos de 20 mil millones y 7.5 mil millones de dólares, respectivamente. Préstamos para comprar mercancías de Europa, Estados Unidos y China.

Sus deficientes economías se mantenían a flote por los altos precios de las materias primas, que ahora se derrumbaron, irónicamente,  debido principalmente a la desaceleración de la demanda china.

Así, mientras bajan las inversiones del sector privado de Estados Unidos, el sector público chino toma su lugar: trata de ganar influencia y asegurar recursos naturales (principalmente petróleo) a bajo precio a la espera de la recuperación de su economía.

Al comprar a los países socialistas de América del Sur (especialmente Venezuela), China apuesta por un mercado que indica que el país tiene un 90% de probabilidades de declararse en moratoria antes de finales del próximo año. China toma el control de América del Sur, lo que Occidente evita, similar a los países satélites de la época soviética durante la Guerra Fría.

Ganancia

Por cada inversión, hay que calcular la ganancia. Nadie en su sano juicio prestaría dinero a estos países cuando están al borde la quiebra, y tienen la reputación de rechazar tanto a inversores públicos como privados.

Tal vez China considera, porque es rica y poderosa, ¿qué estos países no se atreverán a hacer lo mismo?  No está del todo equivocada, porque América del Sur ya tiene cierto grado de dependencia con China, en dólares, importaciones o transferencia de tecnología.

Sin embargo, los países pequeños no tienen miedo de luchar contra China, que tiene la reputación de tirar el dinero en inversiones de riesgo en el extranjero.

Según cálculos de la American Enterprise Institute, en la última década, 250 mil millones de dólares de inversión y de construcción chinas en el extranjero se desperdiciaron por razones ajenas al mercado, principalmente debido a disputas legales. Esto representa una cuarta parte de las inversiones chinas y proyectos de construcción de la década pasada, ¡una cifra grande!

Fuente: http://www.theepochtimes.com/n3/1186633-china-wants-to-buy-out-latin-america/

Decenas de miles de venezolanos van a Colombia de compras

Decenas de miles de venezolanos entraron el domingo a Colombia a comprar alimentos y medicinas que faltan en su país en crisis, gracias a una apertura temporal de la frontera cerrada durante casi un año.

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Las ventas de los supermercados de Cúcuta se triplicaron el domingo. (Foto: Edinsson Figueroa)

Viniendo de la región fronteriza de Táchira, pero también de más lejos e incluso de Caracas, según periodistas de la AFP, esta marea humana entró a pie a Colombia desde la madrugada, sin límite de número, y se dirigió a la ciudad de Cúcuta.

Desde que amaneció ya habían pasado 52,000 personas, afirmó el Ministerio de Defensa de Colombia, por unos funcionarios en los puentes que pedían a la gente sus papeles, lo que retrasaba su paso.

Su número debe “superar los 75,000” por día, dijo el director de Servicios de Migración de Colombia, Christian Krüger.

El día anterior, ya habían cruzado la frontera 44,000 venezolanos, de manera “regular y ordenada” dijo, hasta que las autoridades anunciaron una apertura para el domingo.

En las listas de compras, se encuentran productos de primera necesidad: papel higiénico, mantequilla, aceite, arroz, leche.

El gobierno de Colombia anunció el envío de un convoy especial para reabastecer los supermercados de Cúcuta. Se llevará “principalmente azúcar, aceite y harina, que son los productos de mayor demanda”, dijo Luis Carlos Villegas, Ministro de Defensa de Colombia.

La semana pasada, 35,000 venezolanos se precipitaron a la frontera después que el presidente Nicolás Maduro autorizó la apertura de un puente peatonal entre los dos países. Una decisión que vino días después de que 500 venezolanos desesperados cruzaron por la fuerza un puesto de control militar para llegar a Cúcuta.

En agosto de 2015, el presidente Maduro ordenó el cierre de frontera por “razones de seguridad”, tras un supuesto ataque de ex paramilitares colombianos contra una patrulla del ejército venezolano.

Venezuela enfrenta una grave crisis económica desde la caída de los precios del petróleo, de donde vienen la mayor parte de sus ingresos. La escasez de alimentos y medicamentos afecta al 80% de los productos en el país.