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“Cuanto más placer busque, más desdichado será”

No confunda el placer con la felicidad, son enemigos

Por: La Gran Época Inspired, Francia

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(Foto: Pixabay)

¿Cree que la felicidad es la acumulación de placer? ¡No me malinterprete! Según el Dr. Robert H. Lustig, el placer sería enemigo de la felicidad. El famoso neuroendocrinólogo lo explica en su último libro, The Hacking of the American Mind.

Las multinacionales nos venden placer haciéndolo pasar por felicidad. Sin embargo, son dos sensaciones muy diferentes que dependen de dos neurotransmisores distintos.

La dopamina, que se libera cuando se experimenta placer, es efímera. Está vinculada a algo material y solitario, se necesitará más y más dosis para lograr el mismo efecto y, llevado al límite, es adictiva. Además, debido a que excita a las neuronas, este neuroquímico finalmente las mata.

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Los placeres inmediatos no dan felicidad (Foto: Pixabay)

Por otra parte, la serotonina de la cual proviene la sensación de felicidad, es producto de interacciones sociales y una vida espiritual. Sobre todo, los sentimientos que provoca son duraderos: un sentimiento de satisfacción y de unión con el mundo. No hay sobrecargas de serotonina en las neuronas porque esta sustancia no las estimula, sino que las inhibe.

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(Foto: Pixabay)

El placer es efímero, la felicidad duradera”, dice el Dr. Lustig en el sitio entelekheia. “El placer es visceral, la felicidad incluye la afectividad y el espíritu; se toma placer, la felicidad está en dar; el placer se obtiene con sustancias, la felicidad no se obtiene así; el placer se siente individualmente, la felicidad se vive a través de intercambios sociales. El exceso de placeres conduce a adicciones, ya sea que provengan de sustancias o de un determinado comportamiento, pero nadie ha sido drogado con demasiada felicidad”.

El profesor de la Universidad de California va aún más lejos: la dopamina reduce el nivel de serotonina. En otras palabras, “cuanto más busca placer, más desdichado es”.

Por lo tanto, si quiere ser feliz, resista ciertos placeres como los postres muy dulces (el azúcar disminuye los niveles de serotonina) o las compras compulsivas; prefiera el ejercicio físico, la meditación, pasar tiempo con la gente o trabaje como voluntario. Y sobre todo recuerde que la felicidad no se compra.

Sin duda, se requiere más esfuerzo para alcanzar la felicidad que para obtener un placer momentáneo, pero ¿no vale la pena?

Artículo original en francés:  « Plus vous recherchez du plaisir, plus vous serez malheureux ». Ne confondez pas plaisir et bonheur – ils sont frères ennemis

Traducido del francés al español por: Lucía Aragón

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San Miguel de Allende, una atractiva ciudad con arte

Por: Christiane Goor y Charles Mahaux

La Gran Época, Francia

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(Foto: Charles Mahaux)

En el corazón de un paisaje de  montañas y valles exuberantes, San Miguel emerge como un sueño eterno. La pequeña ciudad mexicana y su centro histórico no han cambiado durante casi tres siglos y para preservar el encanto, todos los proyectos de restauración o construcción deben estar estrictamente de acuerdo con la arquitectura colonial del sitio para preservar el título de Patrimonio Mundial de la Humanidad que obtuvo en 2008.

Todo comenzó en 1555 cuando un misionero franciscano, el padre Juan de San Miguel, eligió establecer una comunidad cerca de dos manantiales de aguas transparentes que caían a los flancos de un cañón. Mal percibido por los autóctonos Chichimecas que vivían en la región, hizo venir a otros indígenas del Estado de México para intentar una mejor integración.

La pequeña ciudad estaba ubicada idealmente en la carretera que conectaba a la capital con dos importantes ciudades mineras, Zacatecas y Guanajuato, un destacamento de soldados españoles también se estableció ahí para asegurar la seguridad de los convoyes.

Parada de caravanas y mulas en la famosa Ruta de la Plata, San Miguel El Grande prospera rápidamente para atender a los viajeros y sus necesidades. Las calles adoquinadas están

bordeadas por hermosas mansiones coloniales pintadas en cálidos tonos ocre, amarillo y naranja, sus patios cargados de plantas con flores. Algunos barones de la plata de Guanajuato lo convierten en su segundo hogar y la pequeña ciudad despega como centro vacacional.

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Santa Cruz del Chorro, la primera iglesia construida por franciscanos en las alturas, no lejos de las fuentes que todavía alimentan a trece lavanderías como antaño. (Foto: Charles Mahaux)

La decadencia se inició a raíz de la independencia, a pesar de que la ciudad se enorgullece de haber dado a luz a un actor importante de la conspiración contra el gobierno español, Ignacio Allende, un criollo que dirigía la facción armada del grupo rebelde. San Miguel fue el primero en liberarse de la tutela colonial y es por eso que en 1826, la joven república rindió homenaje al hijo local uniendo su nombre al de la ciudad para formar San Miguel Allende.

Paraíso de los GI Bill

Con el cierre de la mayoría de las minas, la pequeña ciudad durmió como congelada en el tiempo y se hubiera convertido en un pueblo fantasma si su arquitectura barroca excepcional no hubiera atraído el interés del gobierno mexicano, al darse cuenta de la riqueza histórica del lugar y lo clasificara monumento histórico en 1926.

Los años 40 ven llegar a algunos artistas estadounidenses que, atraídos por la luz y la buena vida de la ciudad, se instalaron ahí, y detrás de ellos sus familiares que llegaban de visita.

En 1948, la revista Life publicó un reportaje sobre San Miguel Allende “el paraíso de los GI” porque permitía a los veteranos de guerra optar por una beca en la Escuela de Bellas Artes. El costo de la vida particularmente bajo en México contribuyó a atraer a muchos ex soldados e incluso hoy, la pequeña ciudad está poblada por ancianos americanos de Estados Unidos y Canadá, que eligen pasar el invierno ahí y no dudan en comprar una residencia.

Así nació por segunda vez la vocación turística de San Miguel de Allende que nunca se apagaría. A pesar de la gran presencia de extranjeros, estamos en México. La magia siempre emerge.

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Hay que tener muy buenas piernas para caminar por los floridos callejones bordeados de antiguas mansiones coloniales que llevan hacia el centro histórico. (Foto: Charles Mahaux)

Aferrándose a las laderas de un valle, el paseo es siempre algo deportivo entre calles empinadas y empedradas que caen en el centro de la ciudad. El Jardín Principal, la plaza principal es el lugar de encuentro para todos. Enmarcado por mansiones señoriales, algunas de las cuales están adornadas por arcadas y terrazas, está dominado por las torres de arenisca rosada de la iglesia parroquial de San Miguel Arcángel.

Si bien la construcción del edificio comenzó en 1578, evolucionó a través de los siglos y su factura actual de estilo neogótico es el fruto de la labor de un cantero de origen indígena que se inspiró en las catedrales góticas europeas para construir un sorprendente conjunto de torres con forma de flauta y altas bóvedas que recuerdan a la Sagrada Familia de Gaudí y los castillos de cuentos de hadas.

Otras iglesias, todas notables, marcan el descubrimiento del centro histórico, entre la rica fachada barroca mestiza del Oratorio de San Felipe Neri con domos múltiples, el portal del Templo de la Salud rematado con una gran concha de St. Jacques protegiendo el ojo de Dios o la espléndida fachada churrigueresca en arenisca rosa del Templo de San Francisco con aires de iglesia fortificada.

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Es imposible no enamorarse de la imponente iglesia de San Miguel Arcángel que domina la plaza principal llamada Jardín de Allende, sin duda debido a los muchos árboles que bordean el quiosco central. (Foto: Charles Mahaux)

Alma de bohemio

Pero el encanto de San Miguel de Allende es su relajado, cálido y un poco bohemio ambiente, sin duda inspirado por los artistas que han marcado la ciudad con su huella. El Centro Cultural Nigromante ubicado en un antiguo convento del siglo XVIII alberga una escuela de Bellas Artes activa desde 1938 y el trabajo de los estudiantes se muestra en las galerías. Una sala que vale la pena visitar para admirar un fresco sin terminar del famoso muralista, David Siqueiros, que relata la vida de Allende.

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San Miguel Allende es la cuna del movimiento muralista mexicano, David Alfaro Siqueiros es un fiel representante, aquí su fresco sin terminar en la sala del Nigromante. (Foto: Charles Mahaux)

El Instituto Allende es otro lugar que desde 1961 alberga una escuela de idiomas y otra de arte en los muros del convento carmelita. Las numerosas tiendas son pequeñas galerías que muestran la calidad de las artesanías mexicanas, así como el trabajo de los estudiantes que asisten regularmente a clases de arte en la ciudad. Finalmente, un importante mercado artesanal alinea docenas de tiendas que dan vértigo, tantas son las posibilidades de compra de recuerdos.

San Miguel cobra vida todas las noches en su plaza principal con bandas de mariachis que tocan las mejores canciones del género. Los eventos culturales, espectáculos y fiestas crean vínculos privilegiados entre los habitantes. Pero especialmente cada mes ve el nacimiento de un festival que bajo una connotación a menudo religiosa ayuda a mantener la cohesión social entre nativos y extranjeros que viven en la ciudad. Así, durante el carnaval, es costumbre que los niños aplasten un cascarón en la cabeza de un vecino, es decir, la cáscara de huevo seco relleno de confeti y, a veces de harina. No es raro ver a niños persiguiendo a bellas damas estadounidenses que disfrutan con ellos. Sutil encuentro entre lo cosmopolita y la tradición mexicana.

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El jardín del hotel La Puertecita ofrece un oasis de tranquilidad. (Foto: Charles Mahaux)

Alojamiento: El hotel boutique La Puertecita es un remanso de paz después de un día de turismo y compras. En la cima de la colina, lejos del ruido de la ciudad, enclavado en las laderas de un pequeño cañón rodeado de zonas verdes, abre la puerta a un pequeño paraíso de la arquitectura colonial contemporánea. 24 habitaciones, todas espaciosas, anidan entre los jardines animados por fuentes y tupidos árboles. Las cuencas floridas y las estatuillas desgastadas por el tiempo dan vida a los macizos de flores enmarcados por buganvilias y rododendros. Invitación para relajarse, hamacas extienden los brazos a los que quieren acurrucarse, ya sea para leer o escuchar el jardín,  www.lapuertecita.com

Artículo en francés: http://www.epochtimes.fr/san-miguel-de-allende-une-seduisante-ville-dart-217132.html

Traducido por: Lucía Aragón

Bolivia: un cielo en las alturas

Por: Sandra Rodríguez

La Gran Época, México

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Volcán Thunupa (Foto: Sandra Rodríguez)

Tan solo al mencionar su nombre se vienen a la cabeza imágenes de lugares hermosos ubicados en una altura extrema, lugares que dan la impresión de estar más cerca del cielo, tal y como el lago Titicaca, el Salar de Uyuni y Tihaunaco (Tiwanaku).

Bolivia es un país diverso al contrario de lo que muchos piensan; como todos los países de Suramérica tiene diversos pisos térmicos, es decir, territorios ubicados a diferentes alturas con respecto al nivel del mar, lo que hace posible la diversidad en clima, flora y fauna, ofreciendo paisajes de ensueño en todo su territorio.

Iniciamos nuestro recorrido por el mundialmente conocido Salar de Uyuni, un paisaje de otro mundo a una altura de 3 mil 600 metros y con una extensión de más de 10 mil km2. Por su ubicación y extensión este salar nos ofrece diversidad de lugares y actividades qué realizar, por lo tanto, es recomendable pasar tres días allí para explorar todas sus bellezas y perderse en su inmensidad.

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El Salar (Foto: Sandra Rodríguez)

El mejor tiempo para visitar el salar es en febrero cuando hay lluvias, pues el agua que cae sobre este, refleja el cielo azul de manera tal que cielo y tierra se funden en un solo elemento y espacio, dando la sensación de estar flotando en lo efímero del firmamento. Se recomienda entrar a la página web de la comunidad Coqueza que vive a los pies del Volcán Thunupa para encontrar información precisa sobre los tours, las actividades y recomendaciones para visitar el salar. http://comunidadcoqueza.com/es

Luego de disfrutar la belleza casi marciana del salar y sufrir con la ascensión a una de las estaciones del volcán a 3 mil 900m de altura nos encaminamos a Potosí, cuna de las primeras monedas acuñadas por la corona imperial española tan famosas que se volvieron moneda internacional, las famosas piezas de a ocho. La sorprendente extracción de la plata del Cerro Rico, el crecimiento de la población, la expansión del comercio y el inesperado auge que alcanzó la ciudad de Potosí, entre otros factores, creó la necesidad de organizar un centro de acuñación en dicha ciudad.

Así como Potosí ganó gran valor por cerro Rico, Sucre tuvo gran valor por ser hogar de unas de las primeras universidades de América, la Universidad San Francisco Xavier de Chuquisaca y cuna del primer grito de independencia del continente.

Sucre conocida como la Ciudad Blanca de Bolivia es un hermoso lienzo de arquitectura colonial con un clima agradable y verdes montañas. La ciudad ofrece un amplio abanico cultural, histórico y gastronómico. Pero no solo se debe visitar el sinnúmero de interesantes museos, parques, y plazas de la ciudad colonial, sino también la vista desde la Recoleta y visitar el Parque Cretácico Municipal Fancesa en las afueras de la ciudad, en el que se halla el yacimiento de huellas de dinosaurio más grande del mundo.

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Picante de pollo (Foto: Sandra Rodríguez)

Luego de pasear con dinosaurios y probar el delicioso Picante de Pollo llegamos a Cochabamba, cuna gastronómica del país. Su gran oferta en restaurantes permite disfrutar a propios y extraños de comida nacional e internacional apta para todo presupuesto. Por supuesto hay que quemar esas calorías de más visitando el Cerro de la Concordia y la Laguna Alalay o la Colina de San Sebastián, así como viajar a algunos parques naturales en la periferia de la ciudad.

Siguiendo con la ruta por Bolivia nos dirigimos a La Paz la capital de…  pues no, no es la capital boliviana, dicho título lo ostenta la blanca Sucre. La Paz es la Sede de Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia. En esta ciudad ubicada a 3650 msnm podemos encontrar el Mercado de Brujas, la catedral de San Francisco, la Avenida del Prado y la famosa ciudad de El Alto. Para conocer la ciudad en su totalidad es recomendable el paseo por las rutas del teleférico que conecta todos los puntos de la ciudad.

También hay numerosos museos, plazas y restaurantes que ofrecen buena comida a precios razonables. Alrededor de La Paz se hayan ubicados diversos lugares de interés como el Cerro Illimani (la mayor cumbre de la Cordillera Real), Montaña Huayna Potosí, Chacaltaya (pista de nieve más alta del mundo), Copacabana el pueblo a orillas del lago Titicaca, el Parque Nacional Madidi, la Montaña Condori, el Parque Nacional Cotapata, los Caminos Precolombinos: Takesi, el Choro, Yunga Cruz y el Camino del Oro y Tihaunaco entre muchos otros lugares de gran interés turístico y belleza sin par.

Si se es viajero por primera vez en dichas tierras, el imperdible es Tiahuanaco, un lugar precioso y misterioso de gran importancia histórica y arqueológica ubicado a solo una hora de la Paz. Para los amantes de las ruinas de civilizaciones y culturas antiguas este lugar es un tesoro ancestral digno de admiración.

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(foto: Sandra Rodríguez)

A estas ruinas las envuelven un halo de misterio e incomparable perfección y belleza que produce escalofríos y al mismo tiempo maravilla a sus visitantes como si fuesen chiquillos soñando a ser Indiana Jones en sus buenos tiempos. Un lugar que pone en tela de juicio lo que sabemos de ancestros y legados e invita a repensar la historia como la conocemos.

El tiempo en Bolivia se agota y se debe terminar la memorable travesía como debe ser, con la cereza del pastel: el lago Titicaca. El lago ubicado a gran altura más grande del mundo flota sobre los 3812 msnm en un cuadro de belleza efímera. Se puede pasar la noche en el pueblo de Copacabana o en la Isla del Sol. Este pintoresco lugar ofrece multitud de actividades turísticas, artesanías, rumba y gastronomía. Partiendo de Copacabana visitamos la isla de la Luna y sus ruinas contemplando una bella vista del lago y las pequeñas islas vecinas.

Luego de una breve visita navegamos a la Isla del Sol. Aquí volvemos a sentir la inclemencia de la altura al subir al mirador. Sin embargo, luego de un gran esfuerzo y sentir el corazón latiendo en el cuello, podemos contemplar una vista de ensueño del lago infinitamente azul fundiéndose con el cielo. Se recomienda visitar desde luego las famosas Islas Flotantes y conocer la comunidad que allí habita para terminar un viaje digno de película.

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(Foto: Sandra Rodríguez)

Bolivia es un país de grandes contrastes, con una historia desconocida pero muy importante para las Américas. Fue el centro de grandes eventos que nos marcaron como un gran pueblo unido bajo los ideales de la libertad y la justicia.

Esta nación sigue marcando pautas aún hoy al tener al primer presidente indígena de Suramérica y de reconocerse como Estado plurinacional, también es el único país que utiliza la bandera indígena Wiphala junto con la bandera oficial, cosa que deberían adoptar todas las naciones latinoamericanas para dar la importancia que merecen nuestros pueblos indígenas y ancestrales.

Recomendaciones al viajar en Bolivia:

1.Nunca olvide llevar tanto ropa abrigada como ligera. Los cambios de temperatura y clima en el altiplano son muy comunes. Por esta misma razón jamás deje fuera de la mochila el bloqueador solar y unas buenas gafas de sol, así como un gorro o una bufanda y naturalmente agua.

2.El costo total de un tour rara vez está especificado en los paquetes turísticos. Si se cobra 100 bolivianos, lo más probable es que toda la actividad o paseo salga por el doble pues solo se paga o sea el transporte, o las entradas o el equipo y eso rara vez se aclara. Siempre contar los costos al doble de lo que se vende en muchas agencias para evitar gastos inesperados. Para evitar sorpresas visite las páginas oficiales de turismo y compare precios.

3.Al hablar de agencias de turismo, sea precavido y pregunte detalladamente por lo que ofrecen y su duración. Muchos turistas nacionales y extranjeros se encuentran con la sorpresa de que lo que se ofrece en el brochure no es lo que realmente se compra. Tenga a la mano el número de celular de su agente y revise páginas oficiales de turismo o consulte en su hotel u hostal por las mejores ofertas que cumplan a cabalidad sus promesas.

4.Tenga paciencia al viajar en tierra. Debido a la incipiente infraestructura vial y el reciente boom del turismo de masas, es normal encontrar caos. No se sorprenda si al subir al bus alguien tomó su lugar porque sí o que el bus no salga a tiempo, en ese caso siempre haga el reclamo correspondiente para que la situación se solucione sin demora.

5.Los turistas también debemos respetar los lugares que visitamos, por eso evite generar más basura de lo habitual. Lleve su propio termo y no compre botellas de plástico. Si quiere deshacerse de ropa sobrante, regálela, no la bote. En lugares como la terminal de buses de La Paz usted puede hacer su donación. Mantenga limpios los lugares públicos y respete las indicaciones de los museos y lugares de interés. Esto lo piden tanto guías como autoridades de turismo que a veces no logran lidiar con turistas inconscientes que generan como en el caso de los chinos hasta ¡4 kilos de basura por persona al día! Si, así es cuatro kilos diarios cada uno.

El cerebro del corazón

Por: Maylida Armas

La Gran Época, México

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(Imagen: Dominio público)

Fisiológicamente hablando hay quien dice que el corazón, a pesar de ser un órgano vital, tiene menos funciones que otros, como por ejemplo el hígado;  y que dichas funciones se circunscriben simplemente a mantener el sistema circulatorio bombeando la sangre a todas partes del organismo oxigenándola a través de los pulmones.

Sin embargo, la medicina china compara al corazón con un rey, pues sostiene que es el señor de los órganos principales del cuerpo como son  pulmón, bazo, riñones, hígado, intestino grueso, intestino delgado, estómago, vejiga y  vesícula biliar, pues cuando las emociones agitan el corazón, se agitan  también éstos órganos.

Todos relacionamos las emociones con el corazón: “tengo el corazón en la boca”, para expresar angustia: “tiene un corazón de piedra”, para señalar a la persona carente de sentimientos o “tiene un corazón de oro” cuando queremos expresar la bondad de una persona.

La ciencia dice que las emociones se procesan en el cerebro, y de allí se ordena la reacción en nuestros órganos, sin embargo, algunos estudios más recientes  dicen que el corazón tiene, “su propio cerebro”, con un sistema nervioso independiente (cerebro del  corazón)  bien desarrollado. Se dice incluso que es un órgano inteligente que puede tomar decisiones y pasar a la acción independientemente del cerebro, y que puede aprender, recordar y percibir incluso sucesos antes de que sucedan. Cuando decimos por ejemplo: “tengo un mal presentimiento”, nos tocamos el pecho, porque allí sentimos que algo no anda bien.

Estos interesantes conceptos son respuesta a investigaciones de la matemática Annie Marquier, matemática e investigadora de la Conciencia. Ella sostiene que el corazón tiene un sistema nervioso propio con más de 40,000 neuronas, existiendo cuatro conexiones que parten del corazón al cerebro: impulsos nerviosos, información bioquímica mediante hormonas y neurotransmisores, comunicación biofísica mediante ondas de presión y un campo electromagnético mayor que el de todos los órganos del cuerpo, incluso que el del propio cerebro. Las señales que el corazón envía al cerebro influyen en la función del mismo, en lo concerniente a la percepción, cognición y procesamiento emocional.

De acuerdo a ésta teoría, el corazón podría ser el órgano que recibe la información, y la transmite luego al  cerebro. De hecho, la investigadora  sostiene que  las ondas cerebrales se sincronizan con las variaciones del ritmo cardíaco, mostrándose armoniosas cuando se tienen emociones y pensamientos positivos, o alteradas en caso contrario.

Un factor de mucha importancia bajo estos conceptos, es el campo electromagnético del propio corazón, superior incluso al del cerebro. Este campo magnético afecta nuestro alrededor en un radio de 2 a 4 metros, compartiendo así con nuestro entorno  nuestra propia información energética, producto de nuestras emociones.

Annie Marquier considera sobre este particular, que el ser humano actúa en base a la conciencia inferior cuando es dirigido por el cerebro, o a la conciencia superior cuando la guía es la inteligencia del corazón. Esta inteligencia permite la percepción correcta de las cosas pues no se apoya en experiencias pasadas o creencias adoptadas presentes en el cerebro, creándose así un estado de coherencia biológica, donde todo funciona adecuadamente. La inteligencia del corazón nos conecta con los pensamientos y emociones positivas, desde las cuales se da un proceso de crecimiento personal y emocional.

Todos podemos dejar prevalecer el corazón sobre nuestros pensamientos, percepciones y emociones, lo cual nos llevará al sentido de unidad universal y contribuirá a elevar la conciencia colectiva con su influencia. Solo es necesario cultivar las cualidades del corazón: amor, compasión, respeto, cooperación, paciencia, compartir, no dando cabida o por lo menos controlando el miedo, el ego y demás emociones negativas. Para cultivar el corazón, es necesario igualmente desprenderse de lo superfluo e innecesario, viviendo con sencillez y generosidad y  aprendiendo a disfrutar el milagro diario de la vida que pasa ante nuestros ojos de miles de formas en cada instante.

Cultivar las cualidades del corazón  nos acercará cada vez más a nuestra verdadera esencia espiritual, ayudará a aquietar la mente y a desarrollar la intuición para guiar el alma.

Un tour por la tierra de los tangos, el vino y San Martín

Por: Sandra Rodríguez, enviada especial

La Gran Época, México

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(Foto: Sandra Rodríguez)

Un día soleado, árboles florecidos, cielo azul y un tráfico inusualmente relajado; así nos recibe la pequeña París de Suramérica, Buenos Aires. El clima se halla caprichoso y no corresponde al verano austral, al contrario, es frio y ventoso. Un breve recorrido a lo largo de la avenida 9 de julio nos lleva al obelisco el monumento insignia de la ciudad. Alrededor se encuentran varios edificios de importancia como la Casa Rosada, el congreso, la basílica de la ciudad, así como barrios tradicionales como San Telmo, conocido por ser el hogar de Mafalda y de los bares de rock argentino y Palermo, un barrio bohemio lleno de cafés, restaurants y bares.

Caminando por Corrientes, la avenida de la canción de Fito Páez, están ubicados diferentes teatros al estilo de Broadway en los que se pueden ver espectáculos de primer nivel. Siguiendo por esta avenida se puede llegar directo a Puerto Madero, la zona más chic de la ciudad que en sus inicios era la zona portuaria de la zona en la que trabajaban todos los inmigrantes europeos pobres y quienes fundarían más tarde el famoso barrio de La Boca. Allí se encuentra Caminito lleno de casas multicolores que embellecen el lugar y le dan a este barrio popular una imagen bohemia y moderna.

En el último día de estadía en la ciudad durante un free tour, una simpática guía llamada Jeanette, nos cuenta sobre la historia desconocida de diferentes edificios, palacetes y construcciones de la ciudad a modo de chisme de última hora y nos arranca risas mientras recorremos en un día soleado la zona más exclusiva de la ciudad en la que se encuentra la Plaza San Martín el libertador. Luego una breve visita al cementerio de la Recoleta para aprender sobre la historia más reciente del país y conocer la tumba de un personaje que despierta pasiones, amores y odios: Evita Perón.

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(Foto: Sandra Rodríguez)

Al terminar Jeanette un poco cansada pero sonriente recomienda a La Gran Época algunos imperdibles en una visita a la ciudad: comer carne argentina o también un choripán ya sea por Puerto Madero o en los diversos restaurantes de la ciudad, tomar una clase de tango y ver a bailarines en las calles de San Telmo, shows de música de otras regiones del país como las chacareras, ir al mirador del palacio Bartolo, visitar el teatro ciego; un proyecto liderado por jóvenes no videntes para ofrecer la experiencia de no ver y potenciar los otros sentidos, bomba de tiempo un espectáculo con música y percusión, fuerza bruta otro espectáculo de performance, música e interacción con el público y tomar un par de cervezas en San Telmo escuchando buena música en algún bar histórico en los que piden incluso contraseña para entrar como en los tiempos de la dictadura.

Buenos Aires nos despide con un día lluvioso y sin un peso en el bolsillo. Recomendación para todos los viajeros: No llevar dólares de baja denominación, dólares de 100 y 50 son recibidos con los brazos abiertos, incluso se puede recibir un poco más por encima del precio oficial, pero los demás se pagan por debajo del precio o simplemente no se cambian. Cuenten siempre con su tarjeta de crédito en caso de una emergencia, si la tienen.

Ya en la terminal de buses nos encaminamos a Rosario, un viaje de casi 5 horas. Al salir de la terminal rumbo a nuestro próximo destino se divisa la otra cara de la ciudad; la pobreza extrema, así como el olvido del gobierno y del resto de la sociedad. Pobreza que se ha recrudecido según muchos argentinos por las duras medidas del gobierno Macri, prácticamente ningún entrevistado lo aprueba. Durante el recorrido, el paisaje se ve dominado por los cultivos de soya, un tema polémico en el país gaucho que se debate por el monocultivo, la falta de variedad de productos y las ganancias lucrativas para algunos pocos.

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(foto: Sandra Rodríguez)

Arribando a Rosario el clima es cálido y húmedo, todos nos reciben con una sonrisa y un mate en la mano. La ciudad es hermosa y tranquila y se puede pasear sin problema hasta altas horas de la noche por sus calles llenas de historia y bellos edificios antiguos, ya que muchos argentinos eligen la fresca noche para salir, cenar y tomar cerveza con amigos. En el día hay mucha actividad alrededor de los bulevares como el Oroño o el Córdoba los cuales llevan directo al río Paraná en donde hay un lindo sendero para caminar y en el cual se ubican bares, restaurants y cafés, así como clubes de pesca y el Macro; el museo de arte contemporáneo de Rosario.

En esta ciudad además nacieron dos personajes muy conocidos. Por un lado, el famoso futbolista Messi y otro personaje histórico que despierta más amores y más odios en un país de mil pasiones; Ernesto “el Che” Guevara. Y apasionados son los rosarinos con todo lo que hacen, tomar mate, ser cordiales y abiertos, conversar sobre el mundo y la vida con un toque de humor negro y ayudarte por el simple gusto de tenderte la mano. Una ciudad que enamora por su calidez y su belleza sencilla.

La próxima parada es Córdoba, una ciudad más grande con un tráfico caótico y el ritmo de una gran ciudad. La ciudad ofrece plazas, museos y un paseo por la avenida Velez Sarsfield. Siguiendo por esta calle y perdiéndonos en la ciudad nos topamos con la iglesia de los capuchinos, la joya de arquitectura histórica de la ciudad. A su lado se encuentra el paseo del Buen Pastor.

En la iglesia conocimos a Mariana, una guía que nos ofrece un interesante tour por las entrañas de la iglesia. Nos cuenta cada detalle de esta hermosa construcción bastante particular en su tipo y con una historia muy interesante. Su arquitecto era un hombre que amaba la pintura y el arte y que estudió arquitectura solo porque sus padres lo querían, sin embargo, 40 años después de haberse graduado construye esta joya sin haber ejercido jamás su carrera y nos regala una panorámica única de la ciudad desde una de sus torres. Arbotantes, pináculos, gárgolas y una técnica de pintura para la fachada nunca antes vista enmarcan la belleza única de esta iglesia.

Por último, llegamos a Mendoza. El día es soleado y muy caluroso. Solo tenemos un día para conocer la ciudad. Nos dejamos guiar del mapa y llegamos a la Plaza España y luego a la Plaza Italia luego de un rato llegamos al Museo del Pasado Cuyano. Hay un evento para recolectar fondos para el museo pues no cuenta con el apoyo oficial para su manutención. La guía, una encantadora señora de origen italiano, nos invita a pasar y comenzamos un tour por la historia de Suramérica desde Colombia hasta la Patagonia.

Nos sumergimos en la historia, nos desviamos de la versión oficial sobre la enemistad inventada por nacionalismos emergentes entre Bolívar y San Martín que en realidad se escribieron y se estimaron hasta sus últimos días y cuya amistad se evidencia en sus cartas después de la ardua y épica campaña libertadora que ambos asumieron y lograron.

Reflexionando sobre esas mentirillas oficiales escudriñamos en el pasado de nuestra tierra para darnos cuenta que el dolor y la guerra que definieron nuestras fronteras, destruyeron vidas, amores y familias por líneas imaginarias en un mapa y nos han llevado hasta hoy a mantener orgullos infundados que nos desunen, dando cuenta del largo y atropellado camino que hemos atravesado como continente y del que nos falta por recorrer para ser un solo pueblo.

Termina la tarde, se va el día, ya es hora de tomar nuestro bus a Chile. La fría madrugada nos recibe en los Andes con un cielo salpicado de estrellas como nunca los habíamos visto. Habíamos dejado la Argentina y Chile nos saludaba. Tanto Bolívar en el norte como San Martín en el sur vieron ese cielo, soportaron este frío intenso y atravesaron nuestros imponentes Andes solo por una cosa que muchos anhelan pero que temen: la libertad.

Migrar para volver a casa

Por: Sandra Rodríguez

La Gran Época, México

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Un conserje limpia la sala de sesiones de jurados en el juzgado del condado del Bronx. (Foto: Michael Appleton para The New York Times

Al viajar salimos de nuestra zona de confort y experimentamos cosas nuevas: olores, sabores, sensaciones y realidades. A pesar de lo bueno, lo malo y lo feo los rostros sonrientes prevalecen sobre los fríos, las palabras cálidas sobre las secas y los atardeceres sobre el cansancio.

Cuando se deja el hogar se tiene miedo por lo desconocido, por lo que pueda pasar, pero al mismo tiempo hay cierta emoción que se alimenta de este temor que nos empuja a tomar el riesgo. Sin embargo, cuando hay que dejar el hogar porque no hay más alternativa, el miedo es enorme, las expectativas aumentan y la realidad golpea más fuerte.

Ser diferente es como andar a tientas en un mar de personas que saben que no somos como ellos y a veces eso puede ser aterrador. Hay miedos y prejuicios de ambos lados. Nos espanta lo diferente y vemos al otro como un extraño fuera de este mundo; del otro lado, él piensa exactamente lo mismo. Nos asaltan las dudas y ellas se alimentan de los comentarios malintencionados, de las falsas informaciones de los medios, de las malas experiencias y del miedo fortaleciendo así nuestra ignorancia.

Perder es el mayor temor frente al que es diferente. Pero en realidad ¿qué perdemos al conocer al otro? Muchos argumentan que la migración es negativa para el desarrollo de un país y que amenaza su dinámica de crecimiento afectando el empleo. En todos los países que he visitado se repite esta fórmula y en todos se repite la misma realidad: un migrante toma siempre los empleos que los locales no quieren porque son trabajos de bajo estatus o mal remunerados, sin embargo, los locales les acusan de robarse los empleos que les corresponden.

En primera instancia se debe tener en cuenta la situación de pobreza, la crisis económica, la dinámica de los mercados y los desastres naturales, así como los conflictos internos, la violencia y la radicalización de políticas de estado que conllevan a más impuestos y menos valor adquisitivo del ciudadano promedio. Todos en Latinoamérica nos hemos visto de un modo u otro tentados a salir del país para buscar otros horizontes y mejores oportunidades que no tendremos en casa, sin embargo, cuando alguien cruza nuestra frontera, el rechazo es inminente. Los comentarios a la defensiva y querer evitar conocer la historia del otro forman la barrera que impide comunicarnos y entendernos.

¿Qué haces aquí? ¿Viniste a trabajar? ¿Hace cuánto que estás aquí? ¿Por cuánto tiempo te vas a quedar? ¿No hay trabajo en tu país? ¿Todavía se puede trabajar en tu país? Las preguntas salen con temor de sus bocas porque no quieren contar a uno más. Pero hay una pregunta que escuché en Alemania y que no olvidaré ¿Por qué aquí? ¿Por qué no te vas a otro país? La molestia de ver a otros luchar por sus esperanzas y sueños es algo que a muchos les hace caer la máscara de buen samaritano y desvela su odio por lo que no quiere conocer y su cobardía por no atreverse a arriesgarse a algo así.

Al contrario de lo que muchos piensan, los migrantes dinamizan el mercado no porque tomen los empleos existentes sino porque los crean ya que muchos de ellos abren sus propios negocios generando puestos de trabajo incluso para los locales.

Por otro lado, un migrante no ha representado ningún gasto para el Estado, como ciudadano no recibe subsidios o salud y educación gratuita. ¿Cuánto cuesta un ciudadano promedio desde que nace hasta que empieza a trabajar en su país? ¿Cuántos ciudadanos promedios pagan sus impuestos y se mantienen al día con sus obligaciones? Las tasas de evasión son altísimas en Latinoamérica y curiosamente los migrantes son los primeros en pagar sus obligaciones para no ser deportados.  La tendencia se repite en Europa y Estados Unidos.

Naturalmente también hay gente poco honesta y que sale solo porque delinquir parece más rentable en otro lugar, pero de esos hay pocos y de todas las nacionalidades. Son pocos en comparación con los miles que luchan cada día por un mañana mejor, lidiando con el miedo, el rechazo y el desprecio.

El miedo a la migración alimenta fobias y tendencias sociales muy nocivas como la xenofobia y el racismo, así como el elitismo y hasta el machismo. Estas se meten en la psique del colectivo y llegan a enraizar conductas incomprensibles como los ataques verbales, los golpes y hasta el asesinato o el abuso sexual. Comprender que la diferencia es diversidad y que esta es parte vital de la esencia del ser humano es indispensable para derrocar los muros de la intolerancia y más en Latinoamérica, en donde nos llenamos de orgullo por ser un pueblo grande, único y diverso, pero al parecer solo de boca para afuera.

¿Qué he aprendido de los migrantes? La capacidad de sonreír, de enfrentar a la adversidad con optimismo y de salir adelante así cueste mucho y duela. Lo vi reflejado en las lágrimas de una venezolana amable y dulce que dejaba Chile después de un malentendido en su trabajo y que mandaba mensajes optimistas a su hijo en Colombia para que siguiera luchando porque a pesar de todo, ella se mantenía firme en su meta: migrar de nuevo esta vez a Ecuador, para algún día poder volver a casa.

La navidad en el país de Macondo

Por: Sandra Rodríguez

La Gran Época, México

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Navidad en Colombia, una época de tradiciones. (Foto: Caracol Radio)

¡Llegó diciembre con su alegría, mes de parranda y animación! Reza una antigua canción que todo colombiano sin importar la región, edad o estrato social reconoce y canta de por vida al llegar las fiestas de fin de año. Y es que diciembre en el país del Divino Niño es pura alegría y parranda.

Los ánimos se avivan desde noviembre y no es raro encontrar las nuevas tendencias de decoración navideña en los almacenes desde septiembre. Sin embargo, la fiesta decembrina comienza oficialmente con sus delicias y tradiciones el 7 de diciembre, el muy famoso “día de las velitas”.

Esta fiesta es una de las favoritas de los niños y de las más tradicionales en todo el territorio nacional. En ese día se prenden velas y faroles de papel decorativos y se engalanan con ellos calles, puertas, ventanas y balcones. Según la historia más tradicional del origen de la fiesta se afirma que se celebra a la Virgen María y al Ángel que le anuncia que será la madre del Hijo de Dios.

La belleza de esta fiesta no tiene par y en algunas regiones se hacen concursos de faroles o de las calles más lindas; todo un festín para los ojos y el alma. Naturalmente la fiesta no está completa sin los manjares típicos de cada región, pero siempre habrá una combinación que es infaltable en todo hogar; la natilla y el buñuelo.

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Natilla y buñuelos colombianos. (Foto: Pintarest)

La natilla es un postre hecho a base de maicena, canela, clavos y leche que puede tener variaciones según dicte la receta de la abuela. Esta puede ir acompañada de dulce o jalea de mora o con arequipe (dulce de leche) o tener trozos de coco y un toque de aguardiente. Los buñuelos por su parte son bolitas de harina de maíz con queso costeño, un queso duro y salado que se fríe en abundante aceite y equilibra la dulce natilla, acompañados siempre por el famoso vino espumante de manzana o un vino tinto.

Las colaciones son unas galletas especiales que no pueden faltar y que son junto con el panqué navideño de vino y frutas confitadas el mejor regalo al visitar un amigo o familiar en estas fechas. Nadie los hace en su horno, la tradicional casa Ramo es la responsable de surtir al país entero con este par de delicias que adornan la típica mesa navideña colombiana, por eso no es un misterio que al llegar Navidad sea imposible encontrarlos en el supermercado.

Pero no solo se trata de comer golosinas y tomarse un “vinito”, la música en Colombia es fundamental. Muchas personas con el buen visto de sus vecinos ponen sus equipos de sonido de última tecnología a todo volumen, pero lo que no se perdona es que no se pongan los clásicos de siempre que nos recuerdan que estamos en diciembre, canciones que datan de los años 30s y 40s, además de los típicos villancicos de origen español. Muchos hacen fiesta y bailan entre familia y amigos, no sin antes haber rezado un poco.

Desde el 16 de diciembre hasta la noche del 24 se reza en casi todos los hogares y en las iglesias “la Novena de Aguinaldos”. Durante nueve noches los colombianos se reúnen en casa o en la parroquia del barrio con sus seres queridos a rezar un rato y a recordar en nueve cortos relatos la historia de la concepción y nacimiento de Jesús. Esta fiesta es la más adorada por los niños no sólo por lo bello de los relatos sino porque no hay novena sin pesebre y luces.

El pesebre es una tradición que se niega a desaparecer y hay lugares donde se construyen pesebres enormes que tienen vida propia y evocan a Belén. Sin embargo, en muchos hogares se hace el pesebre en familia y los niños se emocionan al ver reflejado el escenario de la navidad.

Llegado el 24 de diciembre la música, la comida, la familia y la novena se unen en una celebración hogareña que hacen el disfrute de abuelos y nietos. Se reza el último capítulo de la novena en el que nace el niño Jesús al borde de la media noche y se pone a este en su cuna de paja.

A veces se esconde al niño Jesús y se les pide a los niños que lo busquen para que por fin pueda estar en su cunita junto con sus padres y obviamente el ganador gana su premio por su importante misión.

A las doce todos se abrazan y se desean la feliz navidad y se abren los regalos que el mismo Niño Dios ha traído con él. Después viene la portentosa cena que varía según cada región: ajiaco, tamal, cerdo, hayaca y demás, y para ayudar a la digestión un poco de música y de baile para celebrar.

Al día siguiente muchos se levantan tarde luego del festín y hacen un desayuno enorme en casa o asisten a un asado (parrillada) organizado por familia o amigos para pasar la resaca o el “guayabo”  y seguir celebrando, calentando motores para recibir el próximo año con toda la buena energía y el amor de los que más aman.