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Versos de invierno de la dinastía Tang

Por: Leo Timm

La Gran Época, EE.UU.

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La dinastía Tang se consideró como la cumbre de la civilización china (Foto: Shutterstock)

El frío del invierno domina la calma y, como el blanco de la nieve, reduce la complejidad de nuestro mundo a un estado de congelación, también las palabras de los antiguos poetas chinos evocan variadas emociones y refinadas visiones.

Conocido por su simplicidad gramatical y vocabulario libre, quizás solo el estilo minimalista de la poesía china clásica es capaz de describir el frío del silencioso invierno.

Algunos de los poetas chinos más famosos vivieron durante la dinastía Tang (618-907), considerada la cumbre de la civilización china. Sus miles de obras, cubrieron muchos temas y perfeccionaron sus métodos para la posteridad.

El Río nevado es probablemente el poema más famoso de Liu Zongyuan (773-819). Los niños lo recitan de memoria, retrata al mismo tiempo un paisaje y el estado de ánimo que despierta.

Río Nevado

Pájaros en vuelo al final de miles de colinas,

       sombras de hombres desaparecen en innumerables caminos.

       Un solo bote, un viejo vestido con paja,

       pesca solo en el helado río cubierto de nieve.

       Liu Zongyuan

Al igual que con cualquier texto clásico chino, una traducción exacta es imposible, porque en el idioma original, las formas gramaticales esenciales para el español, como las preposiciones o el plural, simplemente no existen. ¿Hay un pájaro, es una parvada? Vuelan al final de las colinas, o el paisaje juega un papel más activo, ¿tragándolos? Las respuestas son todas interpretación.

Liu Zongyuan era un funcionario del Estado que cayó en desgracia a los ojos de las autoridades imperiales por participar en un fallido intento de reforma. Lo exiliaron a regiones remotas del sur de China, donde compuso la mayoría de sus poemas.

El exilio le proporcionó un ambiente adecuado para escribir en paz, pero lo aisló, como se refleja en la imagen del viejo solo. Lógicamente, él pesca a veces, pero lo más probable es que todo lo que encuentra sea nieve. La gramática de los chinos no excluye ninguna interpretación, ilustrando en el mismo verso la esperanza y la realidad.

Liu Changqing (709-785) usó las palabras con la misma riqueza de significados en Encerrado en el Monte Furong durante una tormenta de nieve, creando un conjunto de imágenes y significados aún más variados.

Encerrado en el Monte Furong durante una tormenta de nieve

       Una puesta de sol llena de azules colinas distantes

       El aire helado llena un refugio simple y desnudo

       El sonido de un perro ladrando en la puerta de mimbre

      Alguien regresa en la tormenta de nieve nocturna

       Liu Changqing

Las escenas contrastantes de este poema retratan una perspectiva única y doble. Las colinas distantes, iluminadas por el azul del atardecer, sugieren la atmosfera invernal, cuando incluso el calor del sol solo puede teñir la tierra de azul.

La palabra “simple” utilizada para describir el refugio corresponde al carácter chino para “blanco”, que se utiliza al mismo tiempo para describir el vacío interior y la nieve exterior, que el autor no necesita mencionar. En este momento, las perspectivas de lo cercano y lo lejano se unen en una sensación única de intenso frío que envuelve tanto al vasto paisaje natural como la vivienda humana atrapada por el frío.

En este escenario congelado, Liu inserta imágenes nítidas de alguien que regresa y el perro ladrando. Oyes ladridos, pero no puedes ver al perro, sugiriendo que el observador podría estar al mismo tiempo lejos de casa o temblando dentro del refugio vacío, esperando la llegada de su compañero. Haciéndose eco de la convergencia de cerca y de lejos descrita anteriormente, el que se queda en el refugio y el invitado entrante resisten la tormenta invernal.

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(Foto: Songshu888/pixabay)

También los versos de Bai Juyi (772-846) titulados Oda al crisantemo están dedicados al tema de la resiliencia. Bai Juyi fue uno de los poetas más prolíficos y queridos de la dinastía Tang. Es famoso por su estilo directo que enfatiza la claridad del significado. Se dice que leyó sus poemas a los sirvientes, listo para cambiar inmediatamente cualquier parte que no pudieran entender.

Aunque Oda al crisantemo es uno de sus poemas más oscuros, sigue siendo un ejemplo típico del estilo de escritura claro y directo de Bai.

Oda al crisantemo

      Las frías heladas en las tejas se recogen suavemente en la noche

      Los tallos de plátano se rompen, las flores de loto se marchitan,

      Solo el crisantemo resiste el frío

     En la luz de la mañana florece dorado

        Bai Juyi

El crisantemo es famoso por ser uno de los llamados Cuatro Caballeros, las cuatro variedades de plantas celebradas en la tradición confuciana. El crisantemo, símbolo de firmeza y longevidad, es un tema apropiado para este poema.

Aunque se omite en la traducción la tercera línea para mantener el ritmo del texto, escribe Bai Juyi ‘crisantemos del prado oriental’ en referencia a la obra de otro famoso poeta Tao Yuanming (365-427), que vivió en la pobreza sin quebrantar su espíritu alegre. Como se describe en su poema Sobre la bebida, no. 5, le gustaba recoger crisantemos en el prado oriental, contemplando las montañas distantes. La flor acompañaba su despreocupado estilo de vida taoísta, que se centraba en seguir el orden natural de las cosas.

Versión en inglés: Winter Verses From the Tang Dynasty

Traducido por: Lucía Aragón

La poesía de Bai Juyi

Duoyu Zhong, Epoch Times

Bai Juyi (772-846) fue un famoso poeta chino de los años posteriores al esplendor de la dinastía Tang. Venía de una familia pobre pero culta que, a causa de la guerra, se trasladaba a diferentes lugares.

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(Imagen: Blue Hsiao/ Epoch Times)

Bai pasó el examen imperial a los veintiocho años, trabajó como académico en la Academia Hanlin, lo nombraron funcionario del palacio del año 807 al 815. Más tarde Bai se encontró con una gran dificultad: había creado enemigos en la corte, pero también entre algunos personajes de otros ambientes, sus escritos evidentemente molestaron a algunos. Compuso dos grandes obras por el cese de la guerra y una serie de poemas que criticaban los actos de los administradores, que mostraban el sufrimiento causado al pueblo por la guerra. Después de esos escritos, perdió su trabajo en el palacio.

Aunque el nuevo gobernante lo llamó de nuevo a palacio en el año 819, fue capaz de mantener su rectitud y denunciar la corrupción a través de una serie de documentos. En el 822, alejaron a Bai de la capital.

No obstante su toma de posición, diez años después, se le dio un importante puesto de gobernador en Hangzhou, Suzhou y Henan.

Muchos famosos poemas de Bai los escribió después de su retiro y, en los últimos años de su vida, puso su fe en Buda. En 846, a la edad de 72 años, murió en Luoyang, dejando la disposición de que fuera enterrado en la tumba de un monasterio en una ceremonia modesta, y que no se le confiriera honores póstumos.

Bai Juyi es conocido por su estilo sencillo, directo y fácil de entender de sus versos y su poesía: era fácil para la gente captar el lenguaje que usaba en sus composiciones. Su poesía fluye suavemente, y su estilo se convirtió en una nueva forma literaria esencialmente simple en la historia de la literatura china.

La luna desde el pabellón Penfu en un día de mediados de otoño

El año pasado, el décimo quinto día del octavo mes,

Estaba viendo el riachuelo, en los jardines de albaricoque en Qujiang.

Este año, el décimo quinto día del octavo mes,

Estoy delante del pabellón Penfu.

Mirando al noroeste hacia mi casa;

A veces vi el plenilunio del sureste.

A nadie le importa que el viento soplara ayer;

La gracia de la luz de la luna es la misma con el paso de los años.

 

Sentimientos al mirar la luna

Los tiempos son difíciles, un año de sequía ha vaciado los campos,

Mis hermanos viven fuera, esparcidos de oeste a este.

Ahora, los campos y los jardines apenas se ven después de la batalla,

Las familias extraviadas, dispersas por los caminos.

Ligadas a las sombras, como ocas, divididas en diez mil leguas

O como raíces levantadas por el aire otoñal de septiembre

Nos fijamos en la luna, luego caen las lágrimas

Esta noche, el deseo de volver a casa es

la misma para todos.