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Falun Dafa celebra 25 años con gran desfile en Manhattan

Larry Ong, Epoch Times

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La Banda de la Tierra Divina marcha en un desfile por la calle 42 durante el Día Mundial de Falun Dafa en Nueva York el 12 de mayo de 2017. (Samira Bouaou / Epoch Times)

NUEVA YORK – Más de 10,000 practicantes de Falun Dafa de 57 países y regiones se reunieron en Manhattan el 12 de mayo para un gran desfile, que es el evento central de las actividades del Día Mundial de Falun Dafa en Nueva York.

Falun Dafa, o Falun Gong, es una tradicional disciplina espiritual china que consiste en ejercicios lentos y enseñanzas que tienen como fundamento los principios de verdad, benevolencia y tolerancia.

El Sr. Li Hongzhi, fundador de Falun Dafa, dio su primera conferencia hace 25 años el 13 de mayo en su ciudad natal, Changchun, noreste de China. Hoy en día, decenas de millones de personas la practican en más de 70 países.

Unos 6,500 practicantes de todo el mundo se reunieron en la Plaza Dag Hammarskjöld, cerca de la sede de Naciones Unidas en la madrugada de un viernes soleado para el inicio del gran desfile.

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Miles de practicantes de todo el mundo marchan en un desfile por la calle 42 en Nueva York por el Día Mundial de Falun Dafa el 12 de mayo de 2017. (Benjamin Chasteen / Epoch Times)

Muchos practicantes llevaban camisetas amarillas o suéteres adornados con las palabras “Falun Dafa es bueno” en chino y en inglés.

Uno de los contingentes se componía en su totalidad de practicantes con trajes folclóricos: coreanas con vestidos hanbok, austriacos y alemanes con sus tradicionales sombreros y pantalones de cuero, chaquetas o trachten, los polacos llevaban kontusz, una prenda elegantemente bordada usada tradicionalmente por la nobleza polaca.

Se llevó a cabo un corto mitin cerca de las 9 en punto, con oradores de las asociaciones de Falun Dafa y de organizaciones no gubernamentales. Anastasia Lin, la actual Miss Mundo de Canadá y un practicante de Falun Dafa, se dirigieron también a los participantes del desfile.

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Un grupo de practicantes de Falun Gong ejecuta la danza del dragón en el desfile del Día Mundial de Falun Dafa en Nueva York el 12 de mayo de 2017. (Samira Bouaou / Epoch Times)

El desfile comenzó inmediatamente después de la media hora que duro el mitin.

El primer contingente del desfile fue una de las tres bandas Tianguo, seguidas de la danza del dragón con practicantes de Nueva York. Tras ellos, los practicantes que llevaban banderas de colores, carros alegóricos donde los practicantes hacían la demostración de los ejercicios, y los que llevaban traje dorado tocaban melodías tradicionales chinas con tambores de cintura de color rojo.

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Miles de practicantes de Falun Gong marchan en un desfile por la calle 42 en Nueva York por el Día Mundial de Falun Dafa el 12 de mayo de 2017. (Benjamin Chasteen / Epoch Times)

El desfile terminó en el consulado chino en Nueva York, donde desde hace mucho tiempo, los practicantes locales se han manifestado en contra de la persecución a los practicantes de Falun Dafa en China.

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Un grupo de practicantes de Falun Gong ejecuta la danza del león en el desfile del Día Mundial de Falun Dafa en Nueva York el 12 de mayo de 2017. (Samira Bouaou / Epoch Times)

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Practicantes llevan guirnaldas con las fotos de las personas que murieron en China por sus creencias durante el desfile del Día Mundial de Falun Dafa en Nueva York el 12 de mayo de 2017. (Samira Bouaou / Epoch Times)

Con la contribución de Irene Luo y Leo Timm

Falun Gong conmemora el XVIII aniversario de fatídica manifestación en China

Larry Ong, Epoch Times

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Practicantes de Falun Gong marchan en un desfile en Flushing, Nueva York, el 23 de abril de 2017, para conmemorar el XVIII aniversario de la manifestación pacífica del 25 de abril de 10,000 practicantes en Pekín. (Larry Dye / Epoch Times)

FLUSHING, N.Y. – Tarde del 23 de abril, cornos, brillantes banderolas, y las danzas del león y el dragón formaron parte del desfile de una hora en la calle principal de Flushing.

Los peatones se detenían en las atestadas aceras mirando las banderolas. “Falun Dafa es bueno”, lee un transeúnte. “Lleven a Jiang Zemin ante la justicia”, leyó otra persona. Otros sacaron los teléfonos inteligentes para sacar vídeos y fotos de la banda que pasaba, los carros de colores, y alegres señoras tocando los tambores de cintura chinos.

Casi mil practicantes de Falun Gong de Nueva York formaron parte del desfile. Falun Gong, o Falun Dafa, es una tradicional disciplina espiritual china que en la actualidad el régimen chino sigue reprimiendo. El desfile marcó el aniversario de una manifestación pacífica de los practicantes en China, hace casi 18 años.

El 25 de abril de 1999, 10,000 practicantes de Falun Gong se reunieron en Pekín para pedir a las autoridades chinas la restauración del entorno seguro y legal que habían disfrutado durante los siete años anteriores.

Jiang Zemin, entonces líder del Partido Comunista Chino, interpretó la manifestación pacífica como un desafío para el régimen chino. Tres meses más tarde, comenzó una campaña de persecución contra Falun Gong, que es sin duda el problema más grave de derechos humanos en  China actual.

Pero, “Falun Gong no era nada malo para China”, dijo en el desfile el participante Sterling Campbell. “Se trató siempre de iluminación espiritual, que es parte de la cultura china.”

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El músico Sterling Campbell en el desfile de Falun Gong en Flushing, Nueva York, el 23 de abril de 2017, para conmemorar el XVIII aniversario de la manifestación pacífica del 25 de abril de 10,000 practicantes en Pekín. (Benjamin Chasteen / Epoch Times)

Campbell, ex baterista del fallecido David Bowie, encontró por primera vez el bienestar físico después de comenzar a practicar Falun Gong en 1998. Venció al alcoholismo y la drogadicción, sin recaídas en sus 19 años de practicante.

Más tarde Campbell, al igual que muchos practicantes, encontró en las enseñanzas de Falun Gong su principal motivación. Lo que incluye encontrar equilibrio en la vida, mirar al interior de uno mismo en lugar que externamente cuando se enfrentan dificultades, y aplicar al actuar los principios de verdad, benevolencia y tolerancia.

Liu Hong, natural de Datong, provincia de Shanxi, también encontró mejoría en su salud y la elevación espiritual con Falun Gong, que encontró en 1996. Cuando comenzó la persecución el 20 de julio de 1999, Liu sintió que necesitaba explicar a las autoridades centrales de China qué es Falun Gong y como se había beneficiado él y otras personas. En un remolque, fue a Pekín con su madre, e hija de 5 años.

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Liu Hong, un practicante de Falun Gong de la provincia de Shandong, que escapó a los Estados Unidos, estuvo en el desfile en Flushing, Nueva York, el 23 de abril de 2017. (Larry Ong / Epoch Times)

Agentes de seguridad atraparon a Liu antes de llegar a la manifestación. En varios períodos de detención, incluso seis meses en un campo de trabajo forzado en 2006, lo torturaron y maltrataron. En 2014, escapó de China con su familia.

A pesar de saber que enfrentan la posibilidad de graves torturas e incluso perder la vida al ser capturados por la policía china, practicantes como Liu hacen los ejercicios en espacios abiertos y reparten volantes de Falun Gong y la persecución, hablan de su fe a amigos, familiares, jefes en su trabajo, e incluso funcionarios y policías chinos.

“El 25 de abril marca un hito en la historia de la humanidad”, dijo Ge Yunling, quien dirigió una de las dos bandas de tambores de cintura en el desfile de Flushing. “Los practicantes de Falun Dafa querían aclarar la situación con los líderes chinos”, pero el Partido Comunista Chino acusó, al final, a los practicantes de “asediar Zhongnanhai.”

Ge, que escapó a los Estados Unidos hace aproximadamente medio año, señaló que “la propaganda del partido comunista ha cegado a muchas personas. Así que tenemos este evento con el fin de que la gente sepa la verdad y lleguen a la conclusión correcta.”

Algunos observadores están de acuerdo

A Carlos Suarez, administrador médico, lo atrajo el desfile por la música de la banda militar. Suárez dijo no estar de acuerdo con la persecución que ejecuta el régimen chino, y cree que “toda persona tiene el derecho a expresarse, siempre y cuando no afecte a otras personas.”

“Y cuando el gobierno u otros partidos van en contra de ellos, violan los principios de los derechos humanos”, agregó.

En su intervención en el mitin llevado a cabo al final del desfile, el portavoz de Falun Gong, Zhang Erping, dijo: “Todo el mundo ha visto a lo largo de 18 años cómo Falun Gong no usa la violencia para resistir la violencia, habla de la verdad y los hechos en contra de las mentiras, y demuestra de verdad el espíritu de verdad, benevolencia y tolerancia.”

“Todos los practicantes quieren mejorar tranquilamente con una práctica tradicional china.”

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Practicantes de Falun Gong marchan en un desfile en Flushing, Nueva York, el 23 de abril de 2017, para conmemorar el XVIII aniversario de la manifestación pacífica del 25 de abril de 10,000 practicantes en Pekín. (Benjamin Chasteen / Epoch Times)

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Una vista de los transeúntes de Flushing, Nueva York el 23 de abril de 2017. (Benjamin Chasteen/ Epoch Times)

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Practicantes de Falun Gong marchan en un desfile en Flushing, Nueva York, el 23 de abril de 2017, para conmemorar el XVIII aniversario de la manifestación pacífica del 25 de abril de 10,000 practicantes en Pekín. (Benjamin Chasteen / Epoch Times)

Irene Luo contribuyó en este artículo

Artículo original en inglés: http://www.theepochtimes.com/n3/2244821-falun-gong-marks-18th-anniversary-of-fateful-appeal-in-china/

 

Masacre de Tiananmen, 27 años después sigue siendo tabú en China continental

Hace 27 años, ocurrió la sangrienta represión del régimen chino en la Plaza de Tiananmen, aún fresco en la memoria y corazones de la gente de Hong Kong.

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Vigilia con velas en Hong Kong, 4 de junio 2016. (Foto: AFP/ Anthony Wallace)

Decenas de miles de personas asistieron a la vigilia anual en el Parque Victoria en homenaje a las víctimas de la represión en Pekín. Según los organizadores se reunieron 125,000 personas.

Sin embargo, la concurrencia fue menor que en años anteriores, debido a que algunos estudiantes prefirieron hacerlo de otra manera. Afirman que vigilia con velas es “muy rígida” y no hace hincapié en la separación de Hong Kong de la parte continental de China.

Varios activistas que gritaban consignas independentistas fueron detenidos más tarde tras enfrentamientos con la policía.

La ex colonia británica opera bajo el acuerdo de “un país, dos sistemas” con China, lo que garantiza las libertades civiles.

Si estas conmemoraciones se toleran en Hong Kong, en territorio chino están estrictamente prohibidas. Vigilan a los familiares de las víctimas, militantes, e incluso detienen a algunos de ellos.

Aunque ya pasaron 27 años, el tema sigue siendo tabú, ausente de los libros de historia. La noche del 3 al 4 junio de 1989, una manifestación por la democracia, a la que convocaron estudiantes, intelectuales y trabajadores, fue reprimida. El régimen envió soldados y tanques a la Plaza de Tiananmen en Pekín. Hubo más de mil muertos y las imágenes permanecerán siempre en la memoria.

El estado comunista se refiere a la masacre simplemente como el “incidente del 4 de junio.”

Derechos humanos, China contra la ONU

Frank Fang, Epoch Times

En una reciente audiencia en la ONU, el portavoz oficial de China en las Naciones Unidos hizo mucho ruido con el fin de desviar la atención de la comunidad internacional de las críticas contra China por las violaciones a los derechos humanos. Muchos usuarios chinos apoyaron a las Naciones Unidas en la página de la ONU, mientras que otros la criticaron. Entre estos últimos algunos parecen comentaristas pagados por el régimen.

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Zeid Ra’ad Al Hussein, Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, llega a una conferencia de prensa en la sede de Naciones Unidas en Ginebra 1o. de febrero 2016. (foto: Fabrice Coffrini/ AFP/ Getty Images)

La controversia comenzó el 16 de febrero, cuando Zeid Ra’ad Al Hussein, Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, describió la forma en que las autoridades chinas detuvieron a abogados e intimidaron a disidentes y trabajadores de organizaciones no gubernamentales, “un patrón muy preocupante”. Al Hussein, en un comunicado dijo que “la sociedad civil, abogados, periodistas y personal de las ONG, tienen el derecho de hacer su trabajo, y el Estado debe apoyarlos y protegerlos.”

Desde julio de 2015, más de 300 abogados, asistentes legales, empleados de despachos de abogados y activistas fueron, de hecho, detenidos e interrogados por las fuerzas de seguridad chinas. Un caso llamativo se produjo en enero, cuando Wang Yu, uno de los abogados más importantes del país, fue formalmente acusado de “subversión contra el poder del estado”. Al Husein pidió la liberación incondicional de varios abogados, entre ellos Wang Yu.

En respuesta, el delegado de China en las Naciones Unidas, emitió un comunicado de prensa tratando las observaciones de Al Hussein de “irresponsables” y “parciales”, porque “todos los casos planteados en relación con actividades ilegales y criminales, no tienen nada que ver con la restricción de los derechos y libertades”. El delegado también pidió a Hussein considerar los derechos humanos en China de “modo global, objetivo y racional”. Pero la crítica de China a las Naciones Unidas no ha terminado.

Al día siguiente, durante la rueda de prensa oficial, Hong Lei, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, dijo que la crítica de Al Hussein era “infundada, injustificada y poco profesional”, agregando que “China es una nación gobernada por la ley y todos son iguales ante la ley”.

Sin embargo, estas observaciones, sobre lo que se ha visto como una gran movilización ilegal y extralegal del aparato de seguridad contra los abogados en China, fue fuertemente cuestionado por los usuarios de internet. En Sina Weibo (el equivalente chino de Twitter), un usuario llamó a Hong “una vergüenza”.

En cualquier caso, es difícil saber si esta persona es una minoría o no, ya que una gran cantidad de usuarios han atacado a las Naciones Unidas por “injerencia” en los asuntos chinos (aunque el lenguaje y sus argumentos reflejan la línea oficial del partido). No está claro cuántos de ellos pertenecen a la denominada “brigada de 50 centavos”, un grupo de comentaristas, pagados por el régimen, que utiliza regularmente para atacar las noticias críticas contra el gobierno y crear la apariencia de apoyo al partido comunista.

“¿Tenemos derechos humanos aquí?”, dice un usuario de Pekín. Incluso Aspirina, aspirina dice un usuario de Ningxia y se pregunta: “cuando tengamos derechos humanos, el partido ¿estará aun en el poder?”. El simple comentario “apoyar a las Naciones Unidas”, publicado en la página de la ONU de Sina Weibo, recibió muchos “me gusta” de los usuarios.

Testimonio: Mujeres violadas por presos en las cárceles chinas

Huang Qing, Epoch Times

Una sobreviviente de la tortura y abusos sexuales salió de China para ir a Tailandia, donde hizo pública una de las peores torturas inventadas por el régimen chino. Pudo así revelar la existencia de una celda, donde juntan a practicantes mujeres de Falun Gong, creada específicamente al interior de un campo de trabajos para hombres. Las mujeres son entregadas a los hombres para que las violen. Este artículo se basa en el testimonio de una sobreviviente que aceptó publicar su experiencia en el sitio Minghui.org.

En octubre del 2000, seis meses antes de los hechos descritos por Yin Liping, metieron desnudas a 18 mujeres practicantes de Falun Gong en las celdas de hombres en el campo de trabajos forzados de Masanjia. Este grabado reproduce esa escena. (Minghui.org)

En octubre del 2000, seis meses antes de los hechos descritos por Yin Liping, metieron desnudas a 18 mujeres practicantes de Falun Gong en las celdas de hombres en el campo de trabajos forzados de Masanjia. Este grabado reproduce esa escena. (Minghui.org)

El 7 de enero del 2000, Yin Liping, de 32 años de edad en ese entonces, fue arrestada y condenada a un año y medio de prisión en el campo de trabajos forzados de Tieling.

Después de nueve meses, fue trasladada al campo de Liaoning y luego a Masanjia.

A lo largo de su encarcelamiento, sufrió varias torturas, privación de sueño y trabajo pesado a diario. Perdió cerca de 15 Kg, pasando de 75 a 60 Kg de peso, vomitaba sangre todos los días.

Se le prometió un trato más indulgente si abandonaba su práctica de Falun Gong, y aceptaba “transformarse”, según palabras de las autoridades. Ella lo rechazó.

El 19 de abril de 2001, Yin Liping había purgado 15 de los 18 meses de su sentencia, cuando la transfirieron a ella y otras tres compañeras de prisión, que se negaron a ser transformadas.

Uno de los guardias sonrió con ironía: “Las llevaremos a un mejor lugar para que puedan practicar Falun Gong.”

Yin Liping se volvió hacia uno de los guardias responsables de su celda, y tranquilamente le pidió que dejara de maltratar a los practicantes de Falun Gong.

Miró a una celadora, que tenía su edad y había estado a cargo de las celdas de los presos que habían torturado a Yin Liping. Sintió compasión por ella. La abrazó y le susurró al oído que iba a terminar pagando por el daño hecho a los demás y debía de dejar de hacerlo.

La celadora se puso a llorar y le respondió: “Dígales que está enferma. Usted está enferma”. Yin se dio cuenta después que la celadora sabía lo que iba a pasar.

Campo de trabajos para hombres

Un autobús recogió al grupo de mujeres, todas practicantes de Falun Gong, para dejarlas en el campo de trabajos para hombres de Zhangshi.

“Nos clasificaron en el patio”, describe Yin. Dos fornidos policías nos llamaron, luego uno de ellos nos leyó el reglamento. Nos dijo: “Si los practicantes de Falun Gong se niegan a ser transformados y mueren, su muerte se considerará como suicidio”. Nos dijeron que las órdenes venían de Jiang Zemin (el líder del partido comunista en ese tiempo). El guardia parecía tan cruel. No me acuerdo de las otras reglas.

Trasladaron al grupo a un edificio blanco donde tomaban la presión arterial a los internos. Se llevaron a una de ellas, sólo quedaron nueve. Había una oficina de guardia detrás de los barrotes de metal y una puerta que daba a un pasillo, donde se encontraban las celdas.

Llevaron a cada una de las nueve detenidas a su celda. La de Yin tenía una litera doble y un armario para guardar la ropa.

Ya había cuatro hombres en la celda. Cuando cruzó el pasillo para llegar a la ducha, ella vio una pieza grande donde estaban unos treinta hombres que yacían en suelo durmiendo. Asustada, Yin se preguntó que hacía ahí.

A las 22 horas, les pidió a los hombres que salieran de la celda para que ella pudiera dormir. “¿Dormir?”, le preguntó un hombre de mediana edad, riendo. “¿Quieres dormir? No permitimos que nadie duerma hasta que se haya ‘transformado’. Una mujer estuvo aquí 18 días y no pudo dormir. Al final, se volvió loca.”

“Gritos aterradores”

Luego Yin escuchó gritos en el pasillo y reconoció a Zhou Guirong, otra practicante de Falun Gong. “No dejaba de llamarme”, cuenta Yin. “Traté de salir de la celda y vi a Zhou que había escapado al pasillo. Retuve a Zhou y la abracé muy fuerte para no dejarla ir”.

“Los presos nos golpeaban a menudo. Mi ojo derecho estaba hinchado por los golpes y rasgaron mi ropa. A Zhou y a mí nos arrastraron por la fuerza a nuestras celdas. Cuatro o cinco hombres me golpearon hasta que me desorienté. Por último, me estiraron con fuerza en la cama. Uno de los hombres se sentó encima de mí para pegarme. Estaba mareada y luego perdí el conocimiento.”

“Cuando recobré el conocimiento, tenía tres hombres acostados a mi lado, sus manos recorrían todo mi cuerpo. Dos de ellos se pusieron entre mis piernas, uno filmaba y el otro miraba el vídeo. Hablaban con groserías. No sabía cuántos hombres estaban bajo mis piernas. Siguieron haciéndome cosquillas en los pies, les daba risa. Decían malas palabras sin parar y uno de ellos repetía constantemente: “No esperes la muerte. Incluso muerta, ¡tendrás que renunciar a Falun Gong!”

“No creía lo que estaba viendo”, cuenta Yin. “Vomitaba sangre, había sangre por todas partes.”

“Escuché gritos aterradores de Zhou en la otra celda. Me llamaba ‘Liping’. Parecía mi nombre. Tenía la impresión de estar soñando. Pero no, no era un sueño. Estaba segura que no era un sueño. Este grito terrible me trajo a este infierno en la tierra.”

“De repente escuché más gritos y no vi nada. Tuve que luchar para levantarme al acecho de esta voz familiar. Mi cabeza golpeó contra el armario de madera y de inmediato un líquido caliente comenzó a correr por mi cara.”

“Me esforcé, no tenía idea de la vida o la muerte. Nada me podía detener. Me lancé con todas mis fuerzas hacia la puerta de la celda, mientras los presos me golpeaban. Seguí gritando: “¡Zhou Guirong!” Ella vino corriendo a mi celda, me abrazó y corrimos hacia la puerta al final del pasillo.”

“Hicimos todo lo posible por abrir empujando la puerta metálica, y finalmente se abrió. Las dos estábamos gravemente heridas. Frente a estos policías no temíamos morir. Les preguntamos: ¿Es un campo de trabajos aquí? ¿Por qué China nos trata como delincuentes? Tienen una madre ¿no? ¿Tal vez una hermana, una hija, tías? ¿Estos actos representan a nuestro país?”

“Si estos hombres no salen de nuestras celdas, recordaré este día, el 19 de abril de 2001, y ustedes estaban de guardia esta noche. Si salimos vivas, vamos a procesarlos. Y si morimos aquí, nuestros espíritus nunca los dejaran en paz. Nuestra tolerancia tiene un límite.”

“La policía llamó a los presos para pedirles que nos dejara dormir solas esta noche. Nos llevaron a mi celda con cuatro reclusos que estaban allí para vigilarnos. Nos quedamos despiertas toda la noche, mirándonos con lágrimas en los ojos. Se podía oír los gritos y golpes en las otras celdas.”

“Estudio”

Al día siguiente, los presos que me habían torturado con una cámara un día antes regresaron a la celda, esta vez con una mujer. Trajeron muchos libros de Falun Gong. Ellos leían un párrafo y luego lo explicaban insultando a Falun Gong. Luego, leían otro párrafo y daban otra explicación.”

“Uno de los hombres que me había violado el día anterior me preguntó por qué no estudiaba con ellos. Luego me tiró en la cama y siguió golpeándome mientras me preguntaba por qué no estudiaba con ellos: “¿Tú no quieres ser una practicante de Falun Gong?”.

“Respondí que no había cometido ningún delito y que no era un lugar para estudiar. ¿Por qué me detenían, si era para estudiar?”

“Los presos escribieron todo lo que dije y me preguntaron si lo que habían anotado era correcto. Cuando llegó la hora de comer, no podía tragar nada. Mi cuerpo estaba muy débil.”

“Llegó la noche y pasó lo mismo que el día anterior. Comenzaron a torturarme y me violaron. Cambiaron a los guardias, no eran los mismos del día anterior.”
“Golpearon a Zhou Guirong que corrió hasta mi celda. Me levanté y vomitaba sangre. En ese momento, no había más ruido. Zhou comenzó a llorar y a gritar mi nombre. Luego, los guardias reportaron el incidente al jefe del equipo y autorizaron a Zhou a quedarse conmigo para cuidarme.

“Pero eso no les impidió perseguir a Zhou y seguir estudiando con ella, de forma desviada, las enseñanzas de Falun Gong. Zhou no había visto el libro de Falun Gong desde hacía mucho tiempo, iba a tomar uno cuando le dije: “No podemos estudiar aquí, es humillante”. Entonces ella dejó el libro. “Cuando volvamos a casa, vamos a estudiar ben las enseñanzas de Falun Gong”, le dije.

“Los demonios no nos dejaron en paz esa noche. Entonces un hombre dijo: Su cabeza y su cuerpo está caliente, no dejen que muera. Cada uno de los hombres vinieron a evaluar mi temperatura y todos se quedaron callados. No recuerdo cómo pasé la noche.”

“El tercer día, Zhou y yo recordamos de repente que Ren Dongmei, aún no estaba casada. Estaba encerrada en la celda más reducida. En ese momento, no pensamos en la muerte, nos precipitamos al pasillo gritando el nombre de Ren. Vi a los guardias y les dije que Ren era virgen. Les rogué que la perdonaran: Deben tener hijas también ¿no?”

“Durante años no fui capaz de escribir al detalle todo por lo que había pasado allí. Me derrumbé cuando lo intenté. No me atrevía ni quería pensar en ello. Cada vez que me venía a la mente, me embargaba un profundo horror y dolor.”

“Más tarde, me enteré que hubo 33 practicantes antes de nosotras que fueron enviadas allí para ser “transformados” de esta manera. Algunas están deprimidas. Durante años, no detuvieron esta brutal persecución contra los practicantes de Falun Gong.”

Del grupo de nueve compañeras que fueron violadas en muchas ocasiones en el campo de trabajos para hombres de Zhangshi, Yin se enteró que Zhou Guirong y Su Juzhen murieron por la tortura. Su, la primera, se hundió en la depresión antes de morir.

Epílogo

El Dr. Jingduan Yang es un psiquiatra de Filadelfia que ha tratado a sobrevivientes de la tortura de los campos de trabajos en China. Se entrevistó con muchos sobrevivientes del tristemente famoso campo de trabajos de Masanjia.

Hizo hincapié en la dificultad experimentada por Yin Liping para contar su historia, común entre las víctimas de esos graves abusos.

“Se llama trastorno de estrés post-traumático”, dice. “Entre otros síntomas, hay entumecimiento, evasión, no escuchar ni ver lo que pudiera hacerle recordar lo que hicieron con ella. Vive con miedo y ansiedad constantes. Son los síntomas comunes.”

“El impacto de este abuso es horrible”, dice Yang. “Difícilmente pueden imaginar la magnitud de lo que sufrió. Destruye cualquier autoestima, infunde miedo y terror en la persona, a nivel cognitivo, físico y emocional.

“Este temor siempre está dentro de la persona y puede reactivarse en cualquier momento, si cualquier cosa le recuerda el trauma. Definitivamente cambia la forma en que la persona va a reaccionar en sus relaciones. Aunque ella salió del lugar donde fue torturada y vive en un lugar seguro, va a experimentar pesadillas, flashbacks y temores.”

Traducido del original en chino por Leo Chen, Li Hsin-yi, escrita en inglés por Stephen Gregory.

China: concierto de Maroon 5 cancelado, al parecer debido al Tíbet

El concierto previsto en China del grupo pop estadounidense Maroon 5 fue cancelado, dijeron los organizadores, los fans se preguntaban si las autoridades habían actuado en represalia por la reunión de uno de los músicos con el Dalai Lama.

Maroon 5 en Hong Kong en 2011. (Foto: Wikipedia)

Jesse Carmichael, que alterna el teclado con la guitarra en Maroon 5, tuiteó que se había encontrado recientemente con el líder espiritual tibetano, en la celebración de los 80 años del Premio Nobel de la Paz.

El tuit se refería a la persona que el régimen comunista acusa de querer separar el Tíbet de China, sin embargo fue borrado posteriormente.

Maroon 5 iba a presentarse en Shanghái el 12 de septiembre, indicó el grupo en su sitio de internet, pero esta fecha ya no aparece.

La oficina de Live Nation en China, compañía californiana que organiza espectáculos, se comprometió a reembolsar al público el precio de los boletos del concierto, sin dar ninguna explicación por la cancelación.

Los fans del grupo estadounidense, decepcionados, comentaron en las redes sociales el suceso: “Para asistir al cumpleaños de un amigo, ¿debemos adoptar sus ideas políticas?”, preguntó un internauta.

En general, a las autoridades comunistas chinas no les gusta el rock ni los valores de rebelión contra la autoridad, o el amor libre que transmite.

Desconfiado, el gobierno de Pekín obliga a los artistas de gira en China a presentar con antelación la lista de las canciones que van a interpretar.

El año pasado, los Rolling Stones dijeron que tuvieron que retirar su canción “Honky Tonk Woman” de sus conciertos en China, porque la letra no es del agrado de las autoridades.

En 2013, China prohibió la presentación del legendario grupo de música electrónica alemana Kraftwerk en un festival de Pekín, más de diez años después de figurar su nombre en el cartel de un concierto de apoyo a la causa tibetana.

Pekín también vetó a la cantante islandesa Björk, porque en 2008 en un concierto en Shanghái, había cantado “Tíbet, Tíbet” al final de su canción “Declare Independence” (declare la independencia).

En 2012, el cantante y compositor británico Elton John dedicó su concierto en Pekín al artista Ai Weiwei, abiertamente crítico del régimen chino.

China: destacada periodista condenada a 7 años de prisión

Este viernes en Pekín, una prominente periodista china galardonada con varios premios internacionales, fue sentenciada a siete años de cárcel por revelar “secretos de estado”, las autoridades amordazan así una “voz libre” según militantes de derechos humanos.

En Hong Kong el 17 de abril 2015, retrato de la destacada periodista china Gao Yu, condenada a siete años de cárcel por revelar “secretos de Estado”. (Foto: AFP/ Philippe Lopez)

La dura sentencia de Gao Yu, de 71 años, viene a confirmar que el régimen del presidente Xi Jinping no da respiro a los intelectuales con ideas reformistas, considerados por el partido comunista como peligrosos para mantener su poder.

En 1997, la Sra. Gao fue la primera en ganar el Premio Mundial a la Libertad de Prensa de la UNESCO. El año pasado, Washington decía estar “muy preocupado” por la suerte de la periodista.

Gao Yu es culpable “de pasar secretos de estado a extranjeros”, dijo el tribunal en su cuenta oficial de microblog.

Shao Baojun, uno de los abogados de la condenada, dijo estar “muy decepcionado” por la decisión.

Inmediatamente después del veredicto, Gao Yu expresó su intención de apelar, pero no le dieron la oportunidad de expresarse más, informó el abogado.

Amnistía internacional lo denunció inmediatamente como una “afrenta a la justicia” y un “ataque contra la libertad de prensa”. Gao Yu es una “víctima de una ley sobre secretos de Estado, arbitraria y vagamente formulada, usada para reprimir militantes por la libertad de expresión”, dijo William Nee, experto en China en Amnistía.

Con frágil salud, la Sra. Gao compareció a puerta cerrada en noviembre por cargos de los que se declaró inocente. La prensa extranjera no tuvo acceso al tribunal.

La Unión Europea pidió, por su parte, la “revisión inmediata” del juicio de la periodista, “conforme a las normas internacionales, así como otros casos de personas que han sido procesadas por la expresión pacífica de sus opiniones o de sus demandas de mayor transparencia”, según un portavoz de los servicios diplomáticos de la UE.

Gao Yu, ex editora en jefe de la revista Economics Weekly, fue detenida a finales de abril de 2014, en una ola de aislamiento a militantes de derechos humanos al acercarse el XXV aniversario de la Masacre de la Plaza de Tiananmen en Pekín. De acuerdo con Human Rights Watch (HRW), está acusada de transmitir a un sitio web de los Estados Unidos un documento interno del Partido Comunista Chino, que abogaba por una mayor represión a las ideas democráticas, a la independencia de los medios y al registro histórico de intentos críticos al PC chino.

Reporteros sin Fronteras (RSF) dijo que la Sra. Gao había “enviado a sus medios de comunicación una nota interna del Partido Comunista Chino (documento 9), considerado secreto por las autoridades chinas, después de que ya lo había publicado en la web”.

“La comunidad internacional no debe dar más tiempo un cheque en blanco a Xi Jinping, en nombre de los intereses económicos que los unen con Pekín”, dijo RSF.

La condena de Gao Yu “es un nuevo golpe a la libertad de expresión y la libertad de prensa”, según el PEN American Center, asociación de escritores que abogan por la tolerancia y la libertad de expresión.

El 8 de mayo de 2014, la Sra. Gao apareció en la televisión estatal china en un reportaje en el que admitía sus errores. Pero, más tarde ella explicó a sus abogados que su confesión fue bajo coacción.

La “confesión pública”, procedimiento típico totalitario de la época maoísta, experimenta un segundo aire bajo el régimen de Xi Jinping, que hace campaña por el fortalecimiento del “estado de derecho”.

En 1993, ya habían acusado a Gao Yu por divulgación de “secretos de Estado”, fue condenada a seis años de prisión y fue puesta en libertad en febrero de 1999 por “razones de salud”.

Ella participó en las manifestaciones por la democracia en Tiananmen en 1989, lo que la lleva a su primer encarcelamiento.

El caso de Gao Yu fue tratado “de conformidad con la ley en vigor”, dijo el viernes Hong Lei, portavoz de la diplomacia china, y agregó que “el caso se refiere a la soberanía interna de China”.