Archivo de etiquetas| partido comunista chino

Fragilidad del imperio chino

China quiere ser la próxima superpotencia mundial pero no lo va a lograr

Por: James Gorrie

La Gran Época, Estados Unidos

parata-700x447

Policías paramilitares en la Plaza de Tiananmen, afuera de la Ciudad Prohibida, que fue la residencia imperial durante las dinastías Ming y Qing. (Foto: Feng Li / Getty Images)

China debería ser llamada por lo que es: no una “república democrática” o un país normal, sino más bien un “imperio”.

Es cierto que es un imperio regional, pero todavía controla a personas de diferentes nacionalidades y grupos étnicos, que hablan diferentes idiomas. Esto sin tener en cuenta las tensiones que existen en regiones como el Tíbet o Xinjiang, donde la población se opone a la dominación de la etnia china Han.

El gran plan de Xi Jinping

Seguramente China tiene la intención de convertirse en un imperio mundial. Para ello, en primer lugar, debe sustituir a los Estados Unidos, algo que ha estado intentando  desde hace algún tiempo. Pero a pesar de los acuerdos monetarios bilaterales, las alianzas globales con grandes multinacionales y el enorme mercado interno, el líder chino Xi Jinping y el Partido Comunista Chino (PCCh) pueden haberse dado cuenta de que crear un imperio económico mundial es más complicado de lo que imaginaban.

Hay muchas razones detrás de ello. Por un lado, a pocas personas les gustaría vivir en un mundo en el que China tenga la última palabra, mucho menos al ciudadano chino promedio. Puede que Rusia sea la excepción, pero no sería un apoyo importante. China imagina un imperio construido sobre la base de la conquista económica, no en conquistas militares, tampoco en la cooperación y las relaciones mutuamente beneficiosas. Para estar seguros, simplemente pregúnteles a los socios comerciales regionales de China, o vea cómo trata el PCCh a su propia gente.

Por el contrario, el ‘Imperio Americano’ generalmente no se construyó sobre la base de la represión o la conquista. Más bien, en principio, es un sistema en el que los socios comerciales se benefician económicamente y en seguridad por su relación con los Estados Unidos. Por supuesto que hay excepciones, pero en general el sistema mundial dominado por los EE.UU. es diferente de todos los imperios del pasado.

Por supuesto, no todo el mundo ama el escenario actual, pero ¿a quién le gustaría sustituirlo por uno en el que el PCCh domine?

El Imperio del Mal 2.0

En “casa” el PCCh ya ha construido un imperio maligno.

Creado siguiendo el modelo de la Unión Soviética, el régimen chino, con la ayuda de Occidente, ha pasado de ser un brutal estado comunista totalitario a convertirse en un brutal estado fascista totalitario controlado por el Partido Comunista. Las empresas comerciales están fuertemente controladas y a menudo son de propiedad estatal, aunque la propiedad privada está al menos parcialmente “garantizada” por las leyes del país. Toda la prensa está controlada, los ciudadanos son vigilados, la disidencia reprimida con violencia, el encarcelamiento y la tortura, mientras que la libertad de expresión sólo existe en las formas aprobadas por el PCCh.

En la provincia occidental de Xinjiang, por ejemplo, unos 2 millones de musulmanes uigures están actualmente detenidos, han sido separados de sus familias, torturados, privados de su libertad religiosa y sometidos al llamado proceso de “reeducación”, además de ser utilizados como conejillos de indias para experimentación humana. Ser uigur es literalmente un crimen contra el Estado. Pero esto no termina ahí: todos los que practican la disciplina espiritual llamada Falun Gong y los que profesan cualquier forma de cristianismo o budismo no aprobado por el Partido también son perseguidos.

Por supuesto, esto no significa que la gente que vive en China sea intrínsecamente mala, o que no sean lo suficientemente inteligentes para construir un imperio global. De hecho, China es el líder mundial en los campos de la inteligencia artificial, la aeronáutica hipersónica y la bioingeniería, por nombrar sólo algunos. La antigua cultura china tiene mucho que ofrecer al mundo, pero décadas de gobierno del PCCh han erosionado la sensibilidad de los chinos: la sabiduría milenaria del confucianismo ha sido barrida por la Revolución Cultural. Dicho esto, la imagen del joven valientemente de pie frente a una columna de tanques, tomada en 1989 cerca de la plaza de Tiananmen, debería recordarnos a toda la buena gente que vive en China.

tianasquare

La famosa foto del hombre del tanque de la Plaza de Tiananmen. Imagen icónica de la oposición pacífica al brutal régimen comunista chino (Foto: Jeff Widener, Associated Press).

La represión aumenta: ¿es un signo de fuerza o de miedo?

Como resultado de la brutalidad antes mencionada, el primer obstáculo que Xi Jinping y el Partido Comunista Chino tienen que enfrentar para transformar a China en la principal superpotencia mundial es la creciente insatisfacción con el PCCh por parte de la propia población china. Insatisfacción que se manifiesta de diferentes maneras.

Por ejemplo, la reacción de Xi ante los aranceles estadounidenses ha sido reforzar el control sobre la economía nacional, lo que ha convertido a muchas empresas privadas sanas en empresas estatales corruptas e ineficientes que están condenadas al fracaso. Con esta medida, Xi ha fortalecido su liderazgo dentro del Partido, pero también ha dañado el sector empresarial y la productividad.

En términos sencillos, una recesión económica privaría al PCCh de cualquier legitimidad. De hecho, el crecimiento económico es el principal medio que da legitimidad al gobierno del PCCh desde 1989. Sin embargo, con una economía en problemas debido a las políticas comerciales de Trump, así como por el enorme despilfarro público, la campaña anticorrupción y la crisis de la deuda, Xi Jinping está consciente de que corre el riesgo de ser repudiado por el pueblo chino y de enfrentarse al crecimiento de las presiones separatistas en diferentes regiones.

Una efímera estabilidad política

Aunque el objetivo principal de Xi es la estabilidad política, la apropiación de un gran número de empresas privadas productivas sin el correspondiente crecimiento económico sólo puede proporcionar un beneficio temporal. A medida que aumenta el “robo del Estado” y la economía se estanca o incluso se contrae, es de esperar que aumenten los problemas sociales.

Seguramente Xi es consciente de ello, lo que explicaría por qué está aumentando la represión y el castigo hacia los disidentes, está trasladando a muchos chinos a la provincia de Xinjiang y al Tíbet, y sigue aumentando el presupuesto para la seguridad interna.

La verdad es que el Partido Comunista Chino ha acumulado demasiadas fechorías, y ahora Xi es el hombre a cargo, aunque en realidad no es directamente responsable de décadas de brutalidad, contaminación y mala gestión económica.

Los insólitos grados de contaminación del aire, el agua y la tierra se encuentran en niveles críticos en toda China. Las decenas de millones de personas que han perdido sus puestos de trabajo se ven excluidos de los beneficios sociales, no existe un sistema adecuado de asistencia social para los trabajadores de más edad, y la corrupción endémica y el fracaso de las empresas estatales sólo pueden aumentar la insatisfacción política y la inestabilidad.

Si consideramos también los aranceles impuestos por Trump y la posibilidad de que China pierda muchas de sus relaciones comerciales con los Estados Unidos, Europa y Japón, es evidente que la situación podría deteriorarse rápidamente. Es posible que China se enfrente pronto a una grave crisis económica, la primera de su magnitud después de la década de 1970. Ese es probablemente uno de los objetivos detrás de la política económica de Trump.

Nueva ruta de la seda: un gran rompecabezas

Actualmente, el proyecto más importante de China para convertirse en un imperio global es la “Nueva Ruta de la Seda” (Obor). Un sistema intercontinental de infraestructura comercial que debería conectar a China, tanto física como financieramente, con muchas naciones de Asia, Europa, África y Oceanía. Sin embargo, los problemas también abundan. La enormidad del proyecto requiere gastos exorbitantes, y en muchos casos se espera un retorno de la inversión cero o negativo. De hecho, muchos de los países involucrados simplemente no tienen una economía lo suficientemente grande como para proporcionar a China los beneficios que espera obtener.

Sin embargo, independientemente de que se construya o no la “nueva ruta de la seda”, el PCCh no podrá mantener el desarrollo económico del que disfrutan los aproximadamente 300 millones de chinos que pertenecen a la clase media en los últimos años, así como los más de mil millones de chinos que siguen viviendo en la pobreza. De hecho, el crecimiento del PIB ya ha disminuido significativamente, en comparación con el crecimiento de dos dígitos de los últimos años. Y aunque la inversión nacional es una de las más altas del mundo, el rendimiento de la inversión es mucho menor que en los Estados Unidos y otros países desarrollados.

¿Cómo la URSS en los 80 o Japón en 1938?

La razón por la que Xi Jinping está trabajando para aumentar su control puede deberse a las llamadas “políticas de glasnost” que llevaron a la disolución de la Unión Soviética. En ese momento Gorbachov decidió suavizar las restricciones y conceder más derechos a los ciudadanos, pero como resultado el Partido se dirigió hacia la destrucción. Xi quiere evitar el mismo destino.

Pero China también se parece al imperio japonés antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Al igual que Japón, China es una potencia económica asiática en rápido crecimiento, rica en gente altamente educada y brillante. Ambas naciones asimilaron rápidamente los conocimientos tecnológicos, financieros y militares adquiridos por Occidente. Ambos tienen (o tenían) pocas materias primas a su disposición, y ambos cuentan con (o contaban con) un personaje carismático (el emperador Hirohito en Japón, y Xi Jinping en China) para impulsarlas. Finalmente, al igual que el Japón imperial en la década de 1930, China se ha dedicado ahora al colonialismo y al comercio “conflictivo”.

Todo el mundo sabe lo que pasó con la URSS y Japón cuando trataron de construir un imperio, y no parece que China vaya a ser una excepción.

James Gorrie es un escritor texano, autor del libro “The China Crisis”.

Las opiniones expresadas en este artículo pertenecen al autor y no reflejan necesariamente las opiniones del Epoch Times.

Artículo en inglés: The Fragile Chinese Empire

Traducción Lucía Aragón

Régimen chino restaura la propaganda maoísta

Por Nicole Hao

La Gran Época, Estados Unidos

legend_red_lantern

Una foto de La leyenda de la linterna roja, “ópera modelo” comunista china. (Foto: Dominio público)

Desde el período de reforma económica que comenzó en la década de 1970, el Partido Comunista Chino ha adoptado una actitud ambigua hacia el legado de Mao Zedong, el dictador que gobernó China entre 1949 y 1976, y cuyo reinado culminó en la traumática y destructiva Revolución Cultural.

Pero recientemente, mientras el PCCh busca fortalecer su control ideológico sobre sus cuadros y la sociedad china en general, ha traído elementos de propaganda de la era de Mao Zedong, tales como las revolucionarias “ocho óperas modelo”, y revisaron los libros de texto de historia para dar un tono más positivo a su gobierno.

Según un informe de Chinascope del 13 de septiembre, los internautas chinos descubrieron que la nueva edición de los libros de texto de historia china de octavo grado publicados por la Prensa Popular para la Educación, controlada por el PCCh, omite la palabra “erróneamente” en su descripción de cómo Mao comenzó su última y más larga campaña política, la Revolución Cultural.

Durante la Revolución Cultural, personas de todos los sectores sociales, incluidos los miembros del Partido, fueron objeto de duras críticas, humillaciones públicas y, a veces, de violencia mortal. La campaña también acabó con la cultura tradicional china. Después de la muerte de Mao, los líderes del PCCh criticaron la Revolución Cultural y revirtieron parte del daño que había causado.

Pero mientras que la vieja edición del manual dice que Mao Zedong “creyó erróneamente que había revisionismo en el Comité Central del Partido” y lanzó la Revolución Cultural, la nueva edición destaca los peligros del capitalismo y el contexto ideológico comunista de la campaña:

“A mediados de la década de 1960, Mao Zedong creyó que el partido y el país se enfrentaban al peligro de la restauración capitalista. Con este fin, hizo hincapié en “tomar la lucha de clases como la clave” y tratar de evitarla poniendo en marcha la “Revolución Cultural”. En el verano de 1966, la “Revolución Cultural estaba en pleno apogeo”, dice el texto de la nueva edición.

Aunque el PCCh ya no sigue las mismas interpretaciones del comunismo que Mao Zedong, sigue adorando a la ideología comunista y a Karl Marx. Los miembros del partido y los funcionarios del régimen están obligados a leer las publicaciones del partido, ver sus emisiones de televisión y navegar por sus sitios web, como se indica en una “notificación urgente” que las autoridades del PCCh en Luodi, provincia de Hunan enviaron a los

funcionarios locales, según Radio Free Asia informó el 13 de septiembre.

El 11 de septiembre, el Servicio de Noticias de China anunció que la ópera de propaganda revolucionaria china La leyenda de la linterna roja se presentaría los días 4 y 5 de octubre en Nanjing, en el este de China. El reporte enfatiza que todos los artistas de ópera nacieron entre 1980 y 1990, y que el espectáculo podría educar a las jóvenes generaciones en la historia del PCCh.

La Leyenda de la linterna roja es una de las “ocho óperas modelo” planeadas por la esposa de Mao, Jiang Qing. Durante la Revolución Cultural, fueron las únicas formas de artes escénicas aceptadas en toda China. Establecida durante la ocupación japonesa, La leyenda de la linterna roja sigue la historia de varios guerrilleros comunistas mártires por la causa revolucionaria.

Artículo en inglés: Version original

Traducción de Lucía Aragón

El Papa Francisco satisface al régimen chino privando de sus obispos a los católicos clandestinos perseguidos

Se removieron obispos de iglesias católicas clandestinas en favor de funcionarios del régimen

El Papa Francisco satisface al régimen chino privando de sus obispos a los católicos clandestinos perseguidos

Peregrinos de China asisten a la audiencia semanal del Papa Francisco en la Plaza de San Pedro, 26 de noviembre de 2014, Ciudad del Vaticano, Vaticano. (Franco Origlia/Getty Images)  

En una jugada que rompió con siglos de tradición católica, el Vaticano bajo el mando del Papa Francisco habría obligado a dos obispos chinos debidamente designados a que se aparten para hacer lugar a aquellos impuestos unilateralmente por el régimen chino. Esta es la última de una serie de concesiones que hizo el Papa Francisco en años recientes para buscar reanudar las relaciones diplomáticas entre el Vaticano y el régimen chino, que siempre ha rechazado la autoridad del Papa para designar obispos en China continental.

Según Asia News, se envió una delegación del Vaticano a China en diciembre del año pasado para obligar al Obispo Peter Zhuang de Shantou a “retirarse” o ser degradado, de manera que el régimen chino pudiera establecer sus propios obispos que provengan que iglesias autorizadas por el régimen.

Bajo el mando de todos los Papas anteriores, el Vaticano rechazó ese arreglo y se rehusó a reconocer los obispos “designados” unilateralmente por la ACPC. El poder de designar obispos, conocido como “Investidura”, ha sido considerado una de las enseñanzas fundamentales de la Iglesia Católica.

Pero fuera del control de la ACPC existe una red desafiante de “iglesias-hogar” clandestinas en China, cuyos seguidores estaban representados por obispos chinos ordenados legítimamente por el Vaticano, tales como Zhuang y Guo.

Cristianos chinos asisten a una misa de Noche Buena en una iglesia católica en Beijing, el 24 de diciembre de 2016. (Wang Zhao/AFP/Getty Images)

Según se informa, el Obispo Zhuang de 88 años de edad estalló en lágrimas al escuchar la orden del Vaticano, también rechazó la “oferta” de aceptar ser degradado a sacerdote para servir bajo el mando de su reemplazo, el Obispo de la ACPC Huang Bingzhang, dado que Huang podría simplemente expulsarlo en cualquier momento.

Además de ser obispo de la ACPC, Huang también es miembro del Congreso Nacional del Pueblo, el parlamento títere del régimen chino.

El Vaticano del Papa Francisco previamente exigió a Zhuang que se retirase en una carta con fecha del 26 de octubre, a lo que Zhuang respondió que preferiría “cargar su cruz” por desobedecer la orden del Vaticano, según reportó de Asia News.

La delegación del Vaticano también viajó a la provincia de Fujian, donde pidieron al Obispo Joseph Guo Xijin de Mindong, perteneciente a la iglesia católica clandestina, que “acepte” ser degradado de manera que el Obispo apoyado por la ACPC, Vincent Zhan Silu, pueda tomar su lugar. Anteriormente, Guo había desaparecido por un tiempo el año pasado luego de que el régimen chino lo obligara a “visitar” una oficina de asuntos religiosos en la ciudad de Fuan.

“Es una deshonra que los políticos del Vaticano pongan sus intereses políticos por encima de la Iglesia al doblegarse ante la Beijing Comunista”, dijo Bob Fu, fundador de ChinaAid, un ONG cristiana radicada en Midland, Texas. “Esta acción constituye una verdadera traición tanto a los principios cristianos como a los creyentes perseguidos en China. Espero que el Papa Francisco pueda intervenir y corregir el rumbo antes de que el daño sea demasiado enorme como para remediarlo”.

Satisfacer al régimen chino a toda costa

Los reiterados llamados de La Gran Época a la Oficina de Prensa del Vaticano solicitando comentarios no fueron respondidos. No obstante, las noticia del exilio forzado de dos obispos por obra del Vaticano ha sido confirmada por el Cardenal Joseph Zen, el respetado exobispo de Hong Kong que se retiró en 2009 y quien en años recientes se convirtió en la voz principal en cuestionar las varias propuestas del Papa Francisco al régimen chino.

Según se informa, Joseph Zen de 86 años de edad, visitó el Vaticano el pasado miércoles 23 de enero y se puso en fila con otros peticionarios en la fría Plaza de San Pedro para llevar personalmente una carta al Papa Francisco. No le dieron el privilegio de un acceso rápido al Papa, que es tradicionalmente ofrecido a Cardenales retirados de su nivel. La carta contiene una petición al Papa Francisco para que preste atención a la situación desesperada que viven las iglesias católicas clandestinas en China.

En esta foto de archivo, el entonces Cardenal de Hong Kong, Joseph Zen, camina en la Plaza de San Pedro el 6 de marzo de 2013, en el Vaticano. El Cardenal retirado, que ahora tiene 86 años de edad, habría visitado el Vaticano el 23 de enero de 2018 y se habría puesto en fila en la fría Plaza de San Pedro para llevar personalmente una carta dirigida al Papa Francisco. (Philippe Lopez/AFP/Getty Images)

De todos modos, el Vaticano bajo el mando del Papa Francisco marcó claramente el rumbo para reanudar relaciones con el régimen chino a toda costa. Se hicieron numerosas propuestas al régimen chino desde que el Papa Francisco fue electo en 2013, tales como un vuelo papal sobre China en 2014 y un anuncio en febrero de 2017 de que se había llegado a un “acuerdo” con Beijing sobre el asunto de la designación de obispos, entre otros acontecimientos.

La Gran Época también reportó el pasado octubre que un arzobispo superior conocido por su fuerte oposición al régimen chino fue removido de un puesto clave en el Vaticano por el Papa Francisco.

El acercamiento del Papa Francisco al régimen chino también es de un marcado contraste con muchos de sus predecesores. Por ejemplo, Juan Pablo II es conocido como el Papa que inspiró la caída el comunismo en su Polonia natal. Y a pesar de que muchos Papas antes de Francisco intentaron reanudar las relaciones del Vaticano con China, ninguno cruzó la línea de aceptar que el régimen chino prive al Vaticano de su poder de Investidura.

El asunto de la designación de obispos, no es lo único que separa al Vaticano de la República Popular China. El destino de la red de iglesias católicas clandestinas de China, que tienen un estimativo de entre 5 y 10 millones de miembros, aún tiene que ser resuelto, incluso a pesar de que sus obispos ahora fueron abandonados por el Vaticano. Los católicos clandestinos denuncian que el régimen chino arrestó a cientos de sacerdotes y obispos y destruyó sus iglesias.

Un trato del Vaticano con China también tiene que resolver el asunto de Taiwán, con el que también mantiene relaciones diplomáticas formales. En parte debido a que el régimen chino no reconoce la autoridad del Vaticano en China, Taiwán fue capaz de mantener al estado soberano de la Santa Sede como uno de los aliados diplomáticos que formalmente reconocen a la nación insular de Taiwán –o por lo menos hasta ahora.

Los observadores especulan con que el Vaticano abandonaría sus relaciones con Taiwán para sellar un trato con el régimen chino, un acto que podría ser visto no solo como una traición a Taiwán sino también a los 240.000 católicos taiwaneses a los que, a diferencia de sus contrapartes chinos, se les ha permitido practicar libremente su religión y seguir la autoridad del Vaticano.

Órganos por Demanda

Alix Rovi

Prisioneros, Turismo de Órganos y Mentiras

Era el año 1999 cuando el entonces Dictador del Partido Comunista Chino, Jiang Zemin, ordenó el desprestigio, la persecución política, encarcelamiento y asesinatos de los practicantes de cualquier creencia espiritual ajena a aquella impuesta por el Régimen -en especial a quienes practicaran la vía de meditación espiritual Falun Gong. Su única razón: celos. Mientras que su partido político tenía tan sólo setenta y cinco millones (75,000,000) de seguidores adquiridos a lo largo de los años desde la culminación de la Revolución Cultural en China; Falun Gong (FG) adquirió más de cien millones (100,000,000) de practicantes en tan sólo seis (6) años. Esta vía de meditación y cultivo personal tuvo una acogida tan favorable debido a que sus practicantes gozaban de excelente salud sin importar la edad, y debido a las mejoras en cuanto a salud y el comportamiento ético que se observaba en quienes practicaran dicha vía espiritual, Falun Gong hoy en día es ampliamente reconocido a nivel mundial y goza de distintos premios en países como los Estados Unidos y China; y su fundador, el Sr. Li Hongzhi ha sido nominado varias veces al Premio Nobel de la Paz. En su libro, Falun Dafa: Girando la Rueda del Fa, el sr. Hongzhi explica de manera sencilla qué es Falun Gong.

“Falun Gong, también llamada Falun Dafa, es una práctica de cultivo de mente y cuerpo o Qigong que consiste en cinco ejercicios suaves y sencillos, y unas enseñanzas basadas en los principios universales de Verdad, Benevolencia y Tolerancia”. (Li Hongzhi, 2012)

La controversia inicial era el hecho de que se persiguiera, capturara a prisioneros de conciencia, sin embargo, el hablar de la gente despertó dudas y surgió una controversia mayor, ésta última radica en el hecho de que los prisioneros (los practicantes de la vía de meditación espiritual Falun Gong), fueran utilizados, o mejor dicho, fueran los únicos utilizados para la extracción ilegal de órganos mientras se encontraban con vida y pagando condenas en cárceles, campos de trabajo forzado o en instituciones mentales. Por un lado, el Partido Comunista Chino (PCCh) mantiene su postura en negar dicha práctica alegando la utilización de los órganos de los presos con sentencia de muerte. Por otro lado, la CIPFG (Coalición para Investigar la Persecución a Falun Gong en China), los practicantes de Falun Gong y los autores del Libro Cosecha Sangrienta (David Kilgour y David Matas), se apoyan en una investigación realizada a lo largo de 6 años para reunir las pruebas suficientes contra este nuevo tipo de genocidio chino. Sin embargo, al final del análisis demostraré que China utiliza los órganos de los prisioneros de consciencia con fines de lucro y no los órganos de los presos condenados a muerte de manera altruista.

14074494_934727283337439_1005734302_o

(Foto: Public domain)

El argumento más fuerte de la posición contraria es el hecho de que China es el país que más ejecuta presos a nivel mundial, según las cifras mostradas por el PCCh (Partido Comunista Chino), se ejecutan alrededor de 7,000 a 8,000 condenados a muerte al año, y de ésta alta cifra de ejecuciones proceden los órganos para los trasplantes de órganos internos. En una entrevista televisada en la cadena estatal china conocida como CCTV13, el ex viceministro del Ministerio de Salud de China, el Sr. Jiefu Huang procede a declarar:

“En la actualidad, nuestro país realiza entre 10,000 y 11,000 trasplantes de órganos al año, somos el país con el mayor volumen de órganos. La fuente de los órganos para trasplante es en su gran mayoría de los prisioneros sentenciados a muerte”. (Human Harvest, 2010)

En una entrevista para la Televisión Estatal China, el Sr. Mao Qunan, portavoz del Ministerio de Salud de China declaró:

“El impacto que la investigación de la comunidad internacional ejerce, especialmente en el extranjero, va más allá de la cuestión del trasplante de órganos. Es un ataque intencional a China como país y a su gobierno”. (Human Harvest, 2010)

En el mismo documental realizado por el Estado se puede apreciar como el Dr. Lu Guoping, del área de trasplantes de riñón del Hospital Nacional de Guangxi, desmiente la llamada telefónica que atendió y que es utilizada como prueba en la investigación del libro Bloody Harvest.

“Cuando me encontraba de turno, en el mes de mayo del año 2006, recibí la llamada de una señora con acento norteamericano. Tenía alrededor de 50 años de edad, y me dijo que un pariente suyo sufría de uremia aguda. Le sugerí que contactara el Centro de Trasplante de Órganos de la Provincia de Guangzhou. Cuando ella preguntó si allí recibían órganos extraídos a practicantes de Falun Gong le comenté que no estaba involucrado en el proceso quirúrgico y no sabía de la procedencia de los órganos, que no podía dar respuesta a sus preguntas. 

El informe dice que cuando se me preguntó si sabía de dónde sacaban a los practicantes de FG, si de centros de detención o de cárceles, este informe alega que mi respuesta fue que los sacaban de las cárceles, pero esa no fue mi respuesta. Mi respuesta fue que ni el hospital, ni yo, estábamos calificados para realizar este tipo de cirugías. El informe inventó mis respuestas y también agrega preguntas que jamás se me hicieron”. (Human Harvest, 2010)

Puede objetarse la teoría del “Sistema por Demanda de Trasplantes” que comenzó en el año 2010, y que el PCCh utiliza para exponer que la procedencia de la totalidad de los órganos utilizados para los trasplantes -en un periodo de espera no superior a un mes- provienen exclusivamente de los sentenciados a muerte por el régimen, puesto que, según cifras dadas por la misma dictadura, ejecutan cerca de 7,000 y 8,000 presos anualmente y realizan exitosamente entre 10,000 y 11,000 trasplantes de órganos al año. La diferencia entre las ejecuciones realizadas y las operaciones exitosas no tiene fuentes apoyadas por donantes voluntarios.

Un trasplante es cuestión de tiempo, de mucho tiempo, el Sistema de Obtención y Trasplantes de Órganos (OPTN, según sus siglas en inglés), de la Administración de Servicios y Recursos de Salud (HRSA, según sus siglas en Inglés) del Departamento Estadounidense de Salud & Servicios Humanos, muestra en su portal en línea una tabla la cual contempla, entre muchos otros datos, el tiempo de espera para un determinado tipo de órgano, la espera inicial, desde el momento en que se ingresa a la lista, es superior a los 2,500 días, lo cual es refutable con el corto periodo de tiempo de espera que los Hospitales Estatales Chinos anuncian en sus portales en línea -de 2 días a 3 semanas.

“No tienes que ser un experto en la obtención y trasplante de órganos para comprender  que, si puedes obtener un trasplante de hígado o riñón en un periodo de espera de una semana, existe una gran cantidad de personas en fila compatibles con los requerimientos de tejido y sangre. En realidad, no se necesita ser genio para entender que algo no está bien con esa situación”. (David Kilgour, Bloody Harvest, 2010)

“En cualquier parte del mundo la espera por un órgano es de años, sea el órgano que sea,  hígado, riñones, corazón o pulmones. Entonces, cuando agendas con anterioridad un trasplante de corazón, con sólo viajar a China y entrar a cirugía en un plazo de un par de días, están asesinando a alguien por lo que has ordenado, no existe otra manera de explicar este tipo de procedimiento”. (David Matas, Bloody Harvest, 2010)

Además, para que un órgano sea compatible, tanto el donante como el paciente deben dar
positivo en el Test de Cromosomas (sangre y tejido), que se realiza antes de un trasplante para evitar el rechazo del nuevo órgano en el cuerpo del paciente, y es prácticamente imposible que, en caso de que china ejecutara 10,000 prisioneros al año, estos prisioneros fueran 100% compatibles con los 10,000 pacientes. Entonces viene a colación la utilización de los prisioneros de consciencia para suplir el exceso de demanda, y probablemente un gran porcentaje de la demanda en el turismo de órganos.

Como lo explica el Doctor Damon Noto de la Facultad de Medicina Mount Sinai de la Universidad de New York:

“¿Cómo tiene el PCCh la capacidad de surtir este “Sistema por Demanda de Trasplantes” en periodos de tiempo tan cortos? – La única manera en que pueda hacerlo es el tener otra fuente de recursos de donantes vivos, disponibles bajo demanda. Repito, donantes vivos, y es en este punto, es donde en algunos casos, el hecho de realizar un trasplante de órganos, por sí mismo, es un acto de asesinato. Y se debe a varias investigaciones que hemos llegado a creer que son los prisioneros de conciencia, en especial los practicantes de Falun Gong, quienes han sido asesinados por sus órganos, siendo éstos las mayores víctimas de este genocidio. Estos prisioneros conforman en su mayoría las estadísticas de presos de conciencia a lo largo de todo el territorio chino, lo cual va de la mano con la acogida en trasplantes de órganos de China. También, se puede concluir, al analizar las tablas de tiempo de los trasplantes realizados por china, de 9 trasplantes realizados en el año 1998, se pasó a 1,601 trasplantes para el año 1999, ascendiendo de manera paralela con el comienzo de la persecución a los practicantes de Falun Gong”. (Audiencia en el Congreso Americano, 12 de septiembre de 2012).

Unos claros ejemplos de esto son: la Investigación realizada por los autores del libro Cosecha Sangrienta, donde se reúnen varios años de investigación científica- política. Y demás medios donde aún se pueden apreciar los testimonios de víctimas y autores de asesinatos a practicantes de Falun Gong.

La participación de un doctor que seguía órdenes y creía en la Teoría del Sistema de Órganos por Demanda del Sistema de Ejecuciones:

Enver Thoti, antiguo cirujano de Uyghur en la Provincia de Xijiang, China, declaró: “Para el verano del año 1999, creo que era el mes de julio, uno de mis jefes de cirugía me llama y me pregunta: ¿Quieres hacer algo alocado? -Le dije que sí – era joven. Entonces me dio  instrucciones de solicitar el equipo de cirugía, dos asistentes del hospital, un asistente propio, una ambulancia y tener todo listo para el día siguiente a las 9:30 AM. A la hora esperada, nos dirigimos a un lugar llamado Western Mountain Execution Ground, ahí fue cuando escuchamos el disparo. Para mi sorpresa, cuando abrí el cuerpo, la sangre estaba fluyendo, esta persona seguía con vida, el disparo había sido en el pectoral derecho, yo debía extraer su corazón, ya saben, ubicado debajo del pectoral izquierdo”. (Testimonio en el Parlamento Escocés, abril 24 de 2014).

La declaración de una practicante de Falun Gong y afortunada sobreviviente:

“Fui forzada a realizarme varios exámenes de sangre, rayos-x y ultrasonidos para examinar el estado de mis órganos”. Cindy Son, Practicante de Falun Gong y sobreviviente a un Campo de Labor Forzado. (Human Harvest, 2010)

La entrevista a un reconocido médico en materia de obtención y trasplante de órganos a nivel mundial:

Torsten Trey, Médico Especialista, Director Ejecutivo de la Organización Médicos en Contra de la Extracción Ilegal de Órganos, declaró para NTDTV: “Cuando hablé con practicantes de Falun Gong sobrevivientes a la persecución, y supe de la continua toma de muestras de sangre, desde un punto de vista médico, si un paciente no tiene ningún problema de salud, o no solicita un examen médico, el que se realicen exámenes de sangre (10 exámenes en un lapso de dos años), no tiene ningún sentido. Sin embargo, cuando se busca un donante para un órgano, tiene sentido que se realice una continua toma de muestras para darle seguimiento”. (NTDTV, 2010)

La investigación de un periodista, investigador y escritor independiente:

Ethan Gutmann, autor del libro “The Slaughter”, declaró: “El Dr. Ko Wen-Je, Jefe del
Departamento de Traumatología de la Universidad Nacional de Taiwán, viajó en el año 2004 para negociar en un hospital de gran importancia en China la adquisición de órganos, al día siguiente le llamaron para decirle que le aseguraban que la totalidad de los órganos que sus pacientes requerían serían extraídos de practicantes de Falun Gong. Le dijeron: estas personas, son las mejores, estas personas son jóvenes, son saludables, no beben, no fuman y practican un qigong muy avanzado”. (Human Harvest, 2010).

Lo que hace la dictadura china no es algo nuevo, con anterioridad ya se había hecho uso del desprestigio, o la táctica de satanizar algo para obtener un resultado favorable, sucedió con la Alemania Nazi en contra del a comunidad judía, y en Ruanda en contra de la comunidad tootsie. Jiang Zemin, vio el surgimiento de un grupo independiente y se sintió amenazado. La dictadura china funciona con propagandas falsas y una red de mentiras, y que la población comience a creer en la Verdad, fue visto como la pérdida del control del pueblo por parte del estado.

Por ley, cuando un prisionero es condenado a muerte por ejecución, sus órganos pueden
utilizarse para trasplantes de órganos sin necesidad de obtener el consentimiento de un familiar.

Entonces, se volvió evidente que la extracción de órganos en China se ha convertido en un
negocio bastante bien remunerado cuando se sabe que los Centros Médicos Chinos
acostumbraban a declarar que la fuente número uno de ingresos era la unidad de trasplantes. En los distintos portales en línea de cada hospital, se encontraban los precios de una córnea (USD $30,000), un riñón (USD $60,000), un corazón (USD $150,000), ahora imagínense el precio que tiene una sola persona.

Por las razones expuestas con anterioridad, se sabe y se prueba que el PCCh utiliza presos de consciencia para suplir una demanda con fines lucrativos.

China silenciosa en el quincuagésimo aniversario de la Revolución Cultural

Joshua Fatzick, Voice of America news

Hace cincuenta años, el Partido Comunista Chino comenzó la Revolución Cultural, con la promesa de que traería una sociedad más justa, pero en la práctica sólo la llevó a un completo desastre social y económico.

added592-20be-4584-abe7-4f93a556d34e_cx0_cy10_cw0_w987_r1_s_r1

Un barrendero limpia el suelo enfrente del Mausoleo de Mao en la Plaza Tiananmen en el quincuagésimo aniversario de la Revolución Cultural en Pekín, China el 16 de mayo de 2016. (Foto: Reuters)

Este trascendental aniversario pasó desapercibido y con un aplastante silencio virtual de los medios de comunicación estatales de China.

El 16 de mayo de 1966, el líder del Politburó del Partido Comunista Chino, Mao Zedong, comenzó la campaña con la purga de cuatro altos funcionarios del partido y, el anuncio de que devolvería supuestamente el poder a la clase obrera, poder usurpado por los burgueses.

Lo que sucedió no fue la utopía comunista que Mao planeó sino un periodo brutal de violencia, escasez de alimentos y dificultades económicas, que llevaron a la persecución y muerte de millones de personas.

4e99b82d-3d81-4bf6-a918-566bf6836f84_w610_r0_s

En esta foto de archivo tomada el 14 de septiembre de 1966, los jóvenes de la Guardia Roja se manifiestan ondeando copias de escritos del líder del Partido Comunista Mao Zedong, referencias al Pequeño Libro Rojo de Mao y llevan un cartel de Karl Marx. (Foto: AP)

Ahora parece que el gobierno chino prefiere olvidar por completo la Revolución Cultural. No hubo eventos oficiales ese día, ni tampoco se mencionó el aniversario en los periódicos de China continental.

En lugar de eso, los principales titulares de los periódicos de mayor circulación de China estuvieron dedicados a Donald Trump y el ex alcalde de Londres, Boris Johnson, comparaciones entre la UE y la Alemania del Tercer Reich de Hitler, la furia del régimen chino por un reciente informe del Pentágono, y sobre los intentos de la policía por localizar niños desaparecidos.

“Hechos incomodos”

Roderick MacFarquhar, experto en la Revolución Cultural de la Universidad de Harvard, dijo a The Guardian, que el actual dirigente de China, Xi Jinping, busca evitar cualquier “hecho incómodo” sobre la revolución.

“El hecho realmente incómodo, que Xi Jinping en particular no puede digerir es el papel de Mao (en la Revolución Cultural). A Mao, en realidad, le complacía el caos. Le encantaba la idea de una guerra civil… lo último que Xi Jinping quiere hacer es resucitar cualquier cosa que tenga que ver con la Revolución Cultural, ya que es inevitable que afecte la reputación de Mao”, dijo MacFarquhar al periódico británico.

Mao reclutó a jóvenes chinos en su grupo paramilitar de Guardias Rojas para atacar a los cuatro viejos de la sociedad china: Costumbres, cultura, hábitos e ideas.

Estas bandas de estudiantes humillaron y torturaron públicamente a maestros y a otros funcionarios de escuelas, e incluso entregaron a sus propios padres por expresar ideas contrarrevolucionarias. Miles de personas fueron golpeadas hasta morir, o incluso los orillaron al suicidio.

No fue sino hasta 10 años más tarde, cuando Mao murió, que la violencia y las dificultades cambiaron completamente, pero tardó cinco años más, hasta 1981, que el régimen chino reconociera oficialmente que las políticas de Mao “llevaron a la agitación interna y trajo la catástrofe al partido, al estado y a todo el pueblo.”

El legado de Mao sigue siendo un tema que divide a China.

c7624681-14ad-4913-8606-f10296dd0aed_w610_r0_s

En esta foto de archivo tomada el 27 de agosto de 1966, una estatua de Buda cubierta de carteles que decían “destruir al viejo mundo”, y “establecer un nuevo mundo”, por un ultrapatriótico Guardia Roja que rechazaba las antiguas tradiciones chinas, en el templo Lin Yin en Hangzhou, China. (Foto: ARCHIVO/ AP)

A pesar de los desastrosos efectos económicos y sociales de sus políticas, las ideas de Mao han resurgido en los últimos años, sobre todo entre los viejos y pobres miembros de la sociedad, que sienten nostalgia por la época en que el estado les proveía y la sociedad era más igualitaria, pasando por alto la muerte y la destrucción.

“O la gente ha olvidado la Revolución Cultural o están cada vez más insatisfecho de las condiciones sociales, pero desde mediados de la década de los 90, este tipo de ideas ha ganado popularidad”, Xu Youyu, quien fuera investigador de la Academia de Ciencias Sociales de China, dijo a The Associated Press.

Riesgo de repetir

Los únicos informes de los medios de comunicación sobre la Revolución Cultural en China salieron de Hong Kong, que es una región semiautónoma con mayores libertades económicas y de expresión comparadas con la parte continental.

La semana pasada, el South China Morning Post publicó un artículo de opinión de Cary Huang, pedía a la nación recordar su pasado, o correr el riesgo de repetirlo.

“Mientras que muchas universidades occidentales imparten cursos y realizan programas de investigación sobre la Revolución Cultural, Pekín prohíbe la discusión pública y el estudio académico del tema, temiendo que al volver al periodo oscuro, y reflexionar sobre el pasado daría lugar a una reevaluación del papel del partido en la China moderna”, escribió Cary.

Cary dijo que las consecuencias políticas de la Revolución Cultural siguen afectando a la política china, y cuestionó que el partido tenga una visión propia ya que el sistema construido por Mao sigue bloqueando los esfuerzos para “adoptar la modernidad.”

“Si el partido teme revelar la verdad sobre su propio pasado y se niega a aprender de él, ¿cómo puede tener una visión clara de la dirección correcta hacia el futuro?”, dijo.

Versión original en inglés: http://m.voanews.com/a/china-marks-50th-anniversary-of-cultural-revolution-with-silence/3331926.html?ltflags=mailer

La banda pop de Corea del norte canceló su concierto en Pekín

El más popular grupo pop de Corea del Norte, Moranbong, formado sólo por mujeres y a iniciativa del dirigente Kim Jong-Un, canceló el concierto previsto para el sábado por la noche en Pekín, anunció el Centro Nacional de las Artes de China.

file_20151212123638_300x200

La banda iba a dar tres conciertos exclusivos para invitados del Partido Comunista Chino. (Foto: EFE)

Los miembros del grupo se dirigieron la noche del sábado hacia el aeropuerto de la capital china, el escenario donde se iba a presentar el concierto lo desmantelaron, informó el sitio web chino Sohu.

No se dio ninguna razón para la cancelación del concierto.

El canal de televisión japonés NTV difundió imágenes de las mujeres vestidas con abrigos militares en el aeropuerto, y transeúntes que les tomaban fotos.

En Corea del Norte, Moranbong tiene mucho éxito entre los estudiantes. La banda cambió la escena musical de esta nación tan cerrada a cualquier influencia extranjera, sin embargo, ha combinado la interpretación de canciones patrióticas con éxitos occidentales como “My Way”.

Las integrantes de Moranbong son seleccionadas personalmente por el líder supremo norcoreano, dirigente autoritario elogiado a menudo en sus canciones.

Falun Gong: por qué el 20 de julio es una fecha importante

Durante 16 años en China, decenas de millones de personas inocentes han sufrido una brutal persecución, que incluye la detención, la tortura, el despido del trabajo, el lavado del cerebro, y la extracción de órganos de los practicantes para venderlos y traficar con ellos. Fue el 20 de julio de 1999, cuando Jiang Zemin, entonces líder del Partido Comunista Chino (PCCh), movilizó a todos los niveles del Estado para erradicar a Falun Gong y eliminar a sus practicantes.

Practicantes de Falun Gong en Washington el 16 de julio de 2015,, pidiendo que Jiang Zemin sea llevado ante la justicia. (Foto: Larry Dye/Epoch Times)

Falun Gong (o Falun Dafa) es una disciplina que enseña los principios de Verdad, Compasión y Tolerancia, y fue puesta a disposición del público en 1992 en China. De acuerdo con el gobierno había cerca de 100 millones de practicantes en China, incluyendo muchos miembros de alto nivel del PCCh. Jiang Zemin comenzó la persecución contra Falun Gong porque sus enseñanzas tienen relación con la gloriosa cultura antigua china, nada que ver con la ideología marxista profesada por el régimen.

De hecho, Jiang temía perder el poder al ver la gran cantidad de practicantes de Falun Gong, superior a los afiliados al partido comunista, una amenaza para su supervivencia en la escena política. Él decidió erradicar la práctica, de manera autónoma, sin el consenso de los otros miembros del Comité Permanente del Politburó del PCCh, el máximo órgano político en China.

Para Jiang, “ningún medio era excesivo” en el asunto de Falun Gong y “los muertos se cuentan como suicidios”, según algunos funcionarios del PCCh que desertaron. Jiang también estableció la Oficina 610, órgano extralegal del Estado con el objetivo de difamar la reputación de los practicantes, arruinarlos económicamente y destruirlos físicamente.

La brutalidad de la persecución alcanzó su punto máximo con la extracción forzada de órganos. En 2006, el abogado de derechos humanos David Matas y el ex Secretario de Estado canadiense David Kilgour, llevaron a cabo una investigación independiente que demostró que el personal militar y el de salud en las cárceles y hospitales de China extirpan a la fuerza los órganos de los practicantes de Falun Gong todavía vivos con fines de lucro. Según su informe, entre 2000 y 2005 casi 41,500 practicantes murieron a causa de esto, pero la cifra real podría ser mucho mayor.

Resistencia Pacífica

Dieciséis años después del inicio de la persecución, los practicantes de Falun Gong fuera de China siguen exponiendo la verdad sobre la brutal persecución. Vigilias con velas, actividades públicas, manifestaciones pacíficas frente a las embajadas y consulados chinos, eventos con el apoyo de políticos, son las actividades más comunes para sensibilizar a la gente. Incluso en China, a pesar de la férrea represión, los practicantes se las ingenian para exponer pancartas y se han manifestado en público, y hablan con las personas para despertarlas.

Cada vez son más los ciudadanos chinos y también de otras partes del mundo, que denuncian a Jiang por crímenes de lesa humanidad y genocidio, y más de 210 millones de chinos han renunciado al PCCh y a sus organizaciones afiliadas.

El sitio web Minghui.org ofrece información de primera mano sobre Falun Gong, ahí se informó que a finales de mayo se habían presentado 232 denuncias contra Jiang Zemin, hasta el 11 de junio eran casi 4,000, a mediados de julio llegaron a más de 35,000. Ya que los tribunales chinos deben aceptar denuncias por escrito sin poderlas rechazar, como era el caso antes, maestros, ingenieros, pilotos, militares, están denunciando a Jiang. La humanidad está despertando.