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Fragilidad del imperio chino

China quiere ser la próxima superpotencia mundial pero no lo va a lograr

Por: James Gorrie

La Gran Época, Estados Unidos

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Policías paramilitares en la Plaza de Tiananmen, afuera de la Ciudad Prohibida, que fue la residencia imperial durante las dinastías Ming y Qing. (Foto: Feng Li / Getty Images)

China debería ser llamada por lo que es: no una “república democrática” o un país normal, sino más bien un “imperio”.

Es cierto que es un imperio regional, pero todavía controla a personas de diferentes nacionalidades y grupos étnicos, que hablan diferentes idiomas. Esto sin tener en cuenta las tensiones que existen en regiones como el Tíbet o Xinjiang, donde la población se opone a la dominación de la etnia china Han.

El gran plan de Xi Jinping

Seguramente China tiene la intención de convertirse en un imperio mundial. Para ello, en primer lugar, debe sustituir a los Estados Unidos, algo que ha estado intentando  desde hace algún tiempo. Pero a pesar de los acuerdos monetarios bilaterales, las alianzas globales con grandes multinacionales y el enorme mercado interno, el líder chino Xi Jinping y el Partido Comunista Chino (PCCh) pueden haberse dado cuenta de que crear un imperio económico mundial es más complicado de lo que imaginaban.

Hay muchas razones detrás de ello. Por un lado, a pocas personas les gustaría vivir en un mundo en el que China tenga la última palabra, mucho menos al ciudadano chino promedio. Puede que Rusia sea la excepción, pero no sería un apoyo importante. China imagina un imperio construido sobre la base de la conquista económica, no en conquistas militares, tampoco en la cooperación y las relaciones mutuamente beneficiosas. Para estar seguros, simplemente pregúnteles a los socios comerciales regionales de China, o vea cómo trata el PCCh a su propia gente.

Por el contrario, el ‘Imperio Americano’ generalmente no se construyó sobre la base de la represión o la conquista. Más bien, en principio, es un sistema en el que los socios comerciales se benefician económicamente y en seguridad por su relación con los Estados Unidos. Por supuesto que hay excepciones, pero en general el sistema mundial dominado por los EE.UU. es diferente de todos los imperios del pasado.

Por supuesto, no todo el mundo ama el escenario actual, pero ¿a quién le gustaría sustituirlo por uno en el que el PCCh domine?

El Imperio del Mal 2.0

En “casa” el PCCh ya ha construido un imperio maligno.

Creado siguiendo el modelo de la Unión Soviética, el régimen chino, con la ayuda de Occidente, ha pasado de ser un brutal estado comunista totalitario a convertirse en un brutal estado fascista totalitario controlado por el Partido Comunista. Las empresas comerciales están fuertemente controladas y a menudo son de propiedad estatal, aunque la propiedad privada está al menos parcialmente “garantizada” por las leyes del país. Toda la prensa está controlada, los ciudadanos son vigilados, la disidencia reprimida con violencia, el encarcelamiento y la tortura, mientras que la libertad de expresión sólo existe en las formas aprobadas por el PCCh.

En la provincia occidental de Xinjiang, por ejemplo, unos 2 millones de musulmanes uigures están actualmente detenidos, han sido separados de sus familias, torturados, privados de su libertad religiosa y sometidos al llamado proceso de “reeducación”, además de ser utilizados como conejillos de indias para experimentación humana. Ser uigur es literalmente un crimen contra el Estado. Pero esto no termina ahí: todos los que practican la disciplina espiritual llamada Falun Gong y los que profesan cualquier forma de cristianismo o budismo no aprobado por el Partido también son perseguidos.

Por supuesto, esto no significa que la gente que vive en China sea intrínsecamente mala, o que no sean lo suficientemente inteligentes para construir un imperio global. De hecho, China es el líder mundial en los campos de la inteligencia artificial, la aeronáutica hipersónica y la bioingeniería, por nombrar sólo algunos. La antigua cultura china tiene mucho que ofrecer al mundo, pero décadas de gobierno del PCCh han erosionado la sensibilidad de los chinos: la sabiduría milenaria del confucianismo ha sido barrida por la Revolución Cultural. Dicho esto, la imagen del joven valientemente de pie frente a una columna de tanques, tomada en 1989 cerca de la plaza de Tiananmen, debería recordarnos a toda la buena gente que vive en China.

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La famosa foto del hombre del tanque de la Plaza de Tiananmen. Imagen icónica de la oposición pacífica al brutal régimen comunista chino (Foto: Jeff Widener, Associated Press).

La represión aumenta: ¿es un signo de fuerza o de miedo?

Como resultado de la brutalidad antes mencionada, el primer obstáculo que Xi Jinping y el Partido Comunista Chino tienen que enfrentar para transformar a China en la principal superpotencia mundial es la creciente insatisfacción con el PCCh por parte de la propia población china. Insatisfacción que se manifiesta de diferentes maneras.

Por ejemplo, la reacción de Xi ante los aranceles estadounidenses ha sido reforzar el control sobre la economía nacional, lo que ha convertido a muchas empresas privadas sanas en empresas estatales corruptas e ineficientes que están condenadas al fracaso. Con esta medida, Xi ha fortalecido su liderazgo dentro del Partido, pero también ha dañado el sector empresarial y la productividad.

En términos sencillos, una recesión económica privaría al PCCh de cualquier legitimidad. De hecho, el crecimiento económico es el principal medio que da legitimidad al gobierno del PCCh desde 1989. Sin embargo, con una economía en problemas debido a las políticas comerciales de Trump, así como por el enorme despilfarro público, la campaña anticorrupción y la crisis de la deuda, Xi Jinping está consciente de que corre el riesgo de ser repudiado por el pueblo chino y de enfrentarse al crecimiento de las presiones separatistas en diferentes regiones.

Una efímera estabilidad política

Aunque el objetivo principal de Xi es la estabilidad política, la apropiación de un gran número de empresas privadas productivas sin el correspondiente crecimiento económico sólo puede proporcionar un beneficio temporal. A medida que aumenta el “robo del Estado” y la economía se estanca o incluso se contrae, es de esperar que aumenten los problemas sociales.

Seguramente Xi es consciente de ello, lo que explicaría por qué está aumentando la represión y el castigo hacia los disidentes, está trasladando a muchos chinos a la provincia de Xinjiang y al Tíbet, y sigue aumentando el presupuesto para la seguridad interna.

La verdad es que el Partido Comunista Chino ha acumulado demasiadas fechorías, y ahora Xi es el hombre a cargo, aunque en realidad no es directamente responsable de décadas de brutalidad, contaminación y mala gestión económica.

Los insólitos grados de contaminación del aire, el agua y la tierra se encuentran en niveles críticos en toda China. Las decenas de millones de personas que han perdido sus puestos de trabajo se ven excluidos de los beneficios sociales, no existe un sistema adecuado de asistencia social para los trabajadores de más edad, y la corrupción endémica y el fracaso de las empresas estatales sólo pueden aumentar la insatisfacción política y la inestabilidad.

Si consideramos también los aranceles impuestos por Trump y la posibilidad de que China pierda muchas de sus relaciones comerciales con los Estados Unidos, Europa y Japón, es evidente que la situación podría deteriorarse rápidamente. Es posible que China se enfrente pronto a una grave crisis económica, la primera de su magnitud después de la década de 1970. Ese es probablemente uno de los objetivos detrás de la política económica de Trump.

Nueva ruta de la seda: un gran rompecabezas

Actualmente, el proyecto más importante de China para convertirse en un imperio global es la “Nueva Ruta de la Seda” (Obor). Un sistema intercontinental de infraestructura comercial que debería conectar a China, tanto física como financieramente, con muchas naciones de Asia, Europa, África y Oceanía. Sin embargo, los problemas también abundan. La enormidad del proyecto requiere gastos exorbitantes, y en muchos casos se espera un retorno de la inversión cero o negativo. De hecho, muchos de los países involucrados simplemente no tienen una economía lo suficientemente grande como para proporcionar a China los beneficios que espera obtener.

Sin embargo, independientemente de que se construya o no la “nueva ruta de la seda”, el PCCh no podrá mantener el desarrollo económico del que disfrutan los aproximadamente 300 millones de chinos que pertenecen a la clase media en los últimos años, así como los más de mil millones de chinos que siguen viviendo en la pobreza. De hecho, el crecimiento del PIB ya ha disminuido significativamente, en comparación con el crecimiento de dos dígitos de los últimos años. Y aunque la inversión nacional es una de las más altas del mundo, el rendimiento de la inversión es mucho menor que en los Estados Unidos y otros países desarrollados.

¿Cómo la URSS en los 80 o Japón en 1938?

La razón por la que Xi Jinping está trabajando para aumentar su control puede deberse a las llamadas “políticas de glasnost” que llevaron a la disolución de la Unión Soviética. En ese momento Gorbachov decidió suavizar las restricciones y conceder más derechos a los ciudadanos, pero como resultado el Partido se dirigió hacia la destrucción. Xi quiere evitar el mismo destino.

Pero China también se parece al imperio japonés antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Al igual que Japón, China es una potencia económica asiática en rápido crecimiento, rica en gente altamente educada y brillante. Ambas naciones asimilaron rápidamente los conocimientos tecnológicos, financieros y militares adquiridos por Occidente. Ambos tienen (o tenían) pocas materias primas a su disposición, y ambos cuentan con (o contaban con) un personaje carismático (el emperador Hirohito en Japón, y Xi Jinping en China) para impulsarlas. Finalmente, al igual que el Japón imperial en la década de 1930, China se ha dedicado ahora al colonialismo y al comercio “conflictivo”.

Todo el mundo sabe lo que pasó con la URSS y Japón cuando trataron de construir un imperio, y no parece que China vaya a ser una excepción.

James Gorrie es un escritor texano, autor del libro “The China Crisis”.

Las opiniones expresadas en este artículo pertenecen al autor y no reflejan necesariamente las opiniones del Epoch Times.

Artículo en inglés: The Fragile Chinese Empire

Traducción Lucía Aragón

Régimen chino restaura la propaganda maoísta

Por Nicole Hao

La Gran Época, Estados Unidos

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Una foto de La leyenda de la linterna roja, “ópera modelo” comunista china. (Foto: Dominio público)

Desde el período de reforma económica que comenzó en la década de 1970, el Partido Comunista Chino ha adoptado una actitud ambigua hacia el legado de Mao Zedong, el dictador que gobernó China entre 1949 y 1976, y cuyo reinado culminó en la traumática y destructiva Revolución Cultural.

Pero recientemente, mientras el PCCh busca fortalecer su control ideológico sobre sus cuadros y la sociedad china en general, ha traído elementos de propaganda de la era de Mao Zedong, tales como las revolucionarias “ocho óperas modelo”, y revisaron los libros de texto de historia para dar un tono más positivo a su gobierno.

Según un informe de Chinascope del 13 de septiembre, los internautas chinos descubrieron que la nueva edición de los libros de texto de historia china de octavo grado publicados por la Prensa Popular para la Educación, controlada por el PCCh, omite la palabra “erróneamente” en su descripción de cómo Mao comenzó su última y más larga campaña política, la Revolución Cultural.

Durante la Revolución Cultural, personas de todos los sectores sociales, incluidos los miembros del Partido, fueron objeto de duras críticas, humillaciones públicas y, a veces, de violencia mortal. La campaña también acabó con la cultura tradicional china. Después de la muerte de Mao, los líderes del PCCh criticaron la Revolución Cultural y revirtieron parte del daño que había causado.

Pero mientras que la vieja edición del manual dice que Mao Zedong “creyó erróneamente que había revisionismo en el Comité Central del Partido” y lanzó la Revolución Cultural, la nueva edición destaca los peligros del capitalismo y el contexto ideológico comunista de la campaña:

“A mediados de la década de 1960, Mao Zedong creyó que el partido y el país se enfrentaban al peligro de la restauración capitalista. Con este fin, hizo hincapié en “tomar la lucha de clases como la clave” y tratar de evitarla poniendo en marcha la “Revolución Cultural”. En el verano de 1966, la “Revolución Cultural estaba en pleno apogeo”, dice el texto de la nueva edición.

Aunque el PCCh ya no sigue las mismas interpretaciones del comunismo que Mao Zedong, sigue adorando a la ideología comunista y a Karl Marx. Los miembros del partido y los funcionarios del régimen están obligados a leer las publicaciones del partido, ver sus emisiones de televisión y navegar por sus sitios web, como se indica en una “notificación urgente” que las autoridades del PCCh en Luodi, provincia de Hunan enviaron a los

funcionarios locales, según Radio Free Asia informó el 13 de septiembre.

El 11 de septiembre, el Servicio de Noticias de China anunció que la ópera de propaganda revolucionaria china La leyenda de la linterna roja se presentaría los días 4 y 5 de octubre en Nanjing, en el este de China. El reporte enfatiza que todos los artistas de ópera nacieron entre 1980 y 1990, y que el espectáculo podría educar a las jóvenes generaciones en la historia del PCCh.

La Leyenda de la linterna roja es una de las “ocho óperas modelo” planeadas por la esposa de Mao, Jiang Qing. Durante la Revolución Cultural, fueron las únicas formas de artes escénicas aceptadas en toda China. Establecida durante la ocupación japonesa, La leyenda de la linterna roja sigue la historia de varios guerrilleros comunistas mártires por la causa revolucionaria.

Artículo en inglés: Version original

Traducción de Lucía Aragón

Descubren diente del Buda histórico que contiene materia extraterrestre

Por: NTD Inspired

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©Aboluowang

Extraordinarias imágenes de lo que se encontró al interior de un diente de hace dos mil quinientos años que pertenecía a un monje budista, circulan en internet. Sorprendente, aunque científicamente inexplicable, es principalmente sarira: reliquias en forma de pequeñas piedras incrustadas en el diente. Compuesto de un material no presente en la Tierra, y más duro que el diamante.

Lo que se reveló después, magnificando mil veces la imagen del hallazgo, es objetivamente algo sensacional.

Sarira: Historia de las reliquias de Buda Sakyamuni

La torre de madera más alta del mundo data del año 1056 d.C. La pagoda de madera (Gett), se encuentra en el condado de Ying, China, y ha superado todas las pruebas del tiempo. A lo largo de los siglos, la pagoda (más de 67 metros de altura y construida según la tradición china en su totalidad con madera sin clavos) ha resistido muchos terremotos, batallas y relámpagos.

Algunos atribuyen la longevidad de la pagoda a las misteriosas y sagradas reliquias del Buda histórico que se encuentran dentro.

En 1974, durante las reparaciones de la pagoda, un raro descubrimiento aclaró la razón probable de su construcción y destino: dos dientes pertenecientes a Buda Sakyamuni, que vivió hace dos mil quinientos años en la India. En todo el mundo, sólo hay siete dientes que pertenecieron a Buda.

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©Getty Images | Liu Liqun

Teniendo en cuenta que la implacable Revolución Cultural de Mao Zedong (1966-76) destruyó gran parte de los tesoros de la tradición china de inestimable valor (histórico, cultural, arquitectónico y sobre todo espiritual), el hecho de que los dientes de Buda hayan escapado de ella es —hay que decirlo— milagroso.

Un equipo de expertos del laboratorio de Amberes, presidido por el socio mundial American Gem Society, concluyó que el material encontrado en el diente no existe en la Tierra. Esta sustancia es literalmente de otro mundo, se conoce con el nombre de sarira, y se puede encontrar en las cenizas de la cremación de auténticos budistas espirituales. Sarira es brillante, puede tener diferente color y se asemeja a pequeñas perlas brillantes.

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©Aboluowang

El Dr. Gao Bin, uno de los expertos, hizo varias pruebas en el diente para descubrir, mediante el examen de la reliquia con un microscopio óptico, muchas pequeñas perlas esféricas. Luego, observando el sarira ampliado mil veces con microscopio electrónico, apareció algo que se puede comparar con un grupo de cuatro Budas sentados alrededor de uno más grande.

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©Aboluowang

Por si fuera poco y para hacerlo aún más enigmático, otros resultados de laboratorio revelaron que  —a pesar de que los dientes tienen dos mil quinientos años de antigüedad— las sariras colocadas en su interior datan de hace tres mil millones de años.

Su composición es de 98.07 por ciento de carbono y el resto zinc, antimonio y telurio.

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©Aboluowang

Se utilizó un conductor térmico para probar los hallazgos, y los resultados mostraron su extraordinaria conductividad térmica de 1,000 – 2,600 W/(mK). En comparación, la alta conductividad térmica del diamante es: 1,000 W/(mK) a una temperatura superior a 100 grados Kelvin.

También se realizó una prueba de presión de dos mil toneladas para analizar la susceptibilidad de la sarira a la grafitización, lo que permite observar la descomposición de la microestructura de la materia. El material de la sarira permaneció totalmente intacto.

El Dr. Gao Bin explica: “El contenido de carbono inorgánico en la composición química del diamante, es del 99.98 por ciento y, entre los minerales existentes en la naturaleza, es la única sustancia compuesta por un solo elemento. El científico agregó que hay decenas de millones de tipos de cristales naturales y artificiales, todos clasificables en siete categorías. Una de ellas es el sistema cristalino hexagonal al que pertenecen las sariras.

Hace más de 50 años, se descubrió una nueva forma de diamante, la lonsdaleita, que lleva el nombre de la cristalógrafa Kathleen Lonsdale, en un meteorito que se estrelló en Arizona. Después de una serie de pruebas, Gao descubrió que la estructura del sarira que se encontró en el diente de Buda es similar a la de la lonsdaleita, pero se necesitan más pruebas.

Los expertos confirmaron que las sariras están hechas del material más resistente jamás encontrado en nuestro planeta, y las han llamado “indestructibles”. También se estableció que el material del que están compuestas no sólo no se encuentra en la Tierra, sino que ni siquiera puede ser fabricado con la tecnología más avanzada actualmente lograda por el hombre.

De hecho, las reliquias de Buda han sido objeto de varios exámenes más profundos, incluidos los rayos infrarrojos, que excluyeron totalmente la fabricación por el hombre.

Versión original

Traducido por: Lucía Aragón

China silenciosa en el quincuagésimo aniversario de la Revolución Cultural

Joshua Fatzick, Voice of America news

Hace cincuenta años, el Partido Comunista Chino comenzó la Revolución Cultural, con la promesa de que traería una sociedad más justa, pero en la práctica sólo la llevó a un completo desastre social y económico.

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Un barrendero limpia el suelo enfrente del Mausoleo de Mao en la Plaza Tiananmen en el quincuagésimo aniversario de la Revolución Cultural en Pekín, China el 16 de mayo de 2016. (Foto: Reuters)

Este trascendental aniversario pasó desapercibido y con un aplastante silencio virtual de los medios de comunicación estatales de China.

El 16 de mayo de 1966, el líder del Politburó del Partido Comunista Chino, Mao Zedong, comenzó la campaña con la purga de cuatro altos funcionarios del partido y, el anuncio de que devolvería supuestamente el poder a la clase obrera, poder usurpado por los burgueses.

Lo que sucedió no fue la utopía comunista que Mao planeó sino un periodo brutal de violencia, escasez de alimentos y dificultades económicas, que llevaron a la persecución y muerte de millones de personas.

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En esta foto de archivo tomada el 14 de septiembre de 1966, los jóvenes de la Guardia Roja se manifiestan ondeando copias de escritos del líder del Partido Comunista Mao Zedong, referencias al Pequeño Libro Rojo de Mao y llevan un cartel de Karl Marx. (Foto: AP)

Ahora parece que el gobierno chino prefiere olvidar por completo la Revolución Cultural. No hubo eventos oficiales ese día, ni tampoco se mencionó el aniversario en los periódicos de China continental.

En lugar de eso, los principales titulares de los periódicos de mayor circulación de China estuvieron dedicados a Donald Trump y el ex alcalde de Londres, Boris Johnson, comparaciones entre la UE y la Alemania del Tercer Reich de Hitler, la furia del régimen chino por un reciente informe del Pentágono, y sobre los intentos de la policía por localizar niños desaparecidos.

“Hechos incomodos”

Roderick MacFarquhar, experto en la Revolución Cultural de la Universidad de Harvard, dijo a The Guardian, que el actual dirigente de China, Xi Jinping, busca evitar cualquier “hecho incómodo” sobre la revolución.

“El hecho realmente incómodo, que Xi Jinping en particular no puede digerir es el papel de Mao (en la Revolución Cultural). A Mao, en realidad, le complacía el caos. Le encantaba la idea de una guerra civil… lo último que Xi Jinping quiere hacer es resucitar cualquier cosa que tenga que ver con la Revolución Cultural, ya que es inevitable que afecte la reputación de Mao”, dijo MacFarquhar al periódico británico.

Mao reclutó a jóvenes chinos en su grupo paramilitar de Guardias Rojas para atacar a los cuatro viejos de la sociedad china: Costumbres, cultura, hábitos e ideas.

Estas bandas de estudiantes humillaron y torturaron públicamente a maestros y a otros funcionarios de escuelas, e incluso entregaron a sus propios padres por expresar ideas contrarrevolucionarias. Miles de personas fueron golpeadas hasta morir, o incluso los orillaron al suicidio.

No fue sino hasta 10 años más tarde, cuando Mao murió, que la violencia y las dificultades cambiaron completamente, pero tardó cinco años más, hasta 1981, que el régimen chino reconociera oficialmente que las políticas de Mao “llevaron a la agitación interna y trajo la catástrofe al partido, al estado y a todo el pueblo.”

El legado de Mao sigue siendo un tema que divide a China.

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En esta foto de archivo tomada el 27 de agosto de 1966, una estatua de Buda cubierta de carteles que decían “destruir al viejo mundo”, y “establecer un nuevo mundo”, por un ultrapatriótico Guardia Roja que rechazaba las antiguas tradiciones chinas, en el templo Lin Yin en Hangzhou, China. (Foto: ARCHIVO/ AP)

A pesar de los desastrosos efectos económicos y sociales de sus políticas, las ideas de Mao han resurgido en los últimos años, sobre todo entre los viejos y pobres miembros de la sociedad, que sienten nostalgia por la época en que el estado les proveía y la sociedad era más igualitaria, pasando por alto la muerte y la destrucción.

“O la gente ha olvidado la Revolución Cultural o están cada vez más insatisfecho de las condiciones sociales, pero desde mediados de la década de los 90, este tipo de ideas ha ganado popularidad”, Xu Youyu, quien fuera investigador de la Academia de Ciencias Sociales de China, dijo a The Associated Press.

Riesgo de repetir

Los únicos informes de los medios de comunicación sobre la Revolución Cultural en China salieron de Hong Kong, que es una región semiautónoma con mayores libertades económicas y de expresión comparadas con la parte continental.

La semana pasada, el South China Morning Post publicó un artículo de opinión de Cary Huang, pedía a la nación recordar su pasado, o correr el riesgo de repetirlo.

“Mientras que muchas universidades occidentales imparten cursos y realizan programas de investigación sobre la Revolución Cultural, Pekín prohíbe la discusión pública y el estudio académico del tema, temiendo que al volver al periodo oscuro, y reflexionar sobre el pasado daría lugar a una reevaluación del papel del partido en la China moderna”, escribió Cary.

Cary dijo que las consecuencias políticas de la Revolución Cultural siguen afectando a la política china, y cuestionó que el partido tenga una visión propia ya que el sistema construido por Mao sigue bloqueando los esfuerzos para “adoptar la modernidad.”

“Si el partido teme revelar la verdad sobre su propio pasado y se niega a aprender de él, ¿cómo puede tener una visión clara de la dirección correcta hacia el futuro?”, dijo.

Versión original en inglés: http://m.voanews.com/a/china-marks-50th-anniversary-of-cultural-revolution-with-silence/3331926.html?ltflags=mailer

Xi Jinping, nuevo príncipe rojo

Concluyó el XVIII congreso del Partido Comunista chino. Después de una semana de trabajos en el Gran Palacio del Pueblo en Pekín, sin pena ni gloria los delegados aprobaron lo que se sabía con antelación, la composición del Comité Central y Xi Jinping como nuevo secretario general del partido. En marzo será elegido presidente, su segundo será Li Keqiang.

Xi Jinping (Wikipedia)

Xi Jinping, 59 años, nació después de la revolución que fundó el régimen en 1949. Hereda el poder directamente de Hu Jintao. Es lo que se llama un “príncipe rojo”, hijo de un héroe revolucionario, Xi Zhongxun, viceprimer ministro en 1963 año de su nacimiento.

El periodista estadounidense, Sidney Rittenberg, quien también fue encarcelado por Mao, es de los pocos extranjeros que se ha codeado con altos dirigentes, dice: “Mi impresión de Xi Jinping es muy positiva. En primer lugar porque conocí bien a su padre. Su padre era un hombre muy bueno en mi opinión, el más demócrata de la antigua cúpula del partido.”

Millones de chinos fueron desplazados a la fuerza durante la posterior “Revolución Cultural”, o asesinados, hostigados y maltratados durante la organizada histeria colectiva y caos bajo el liderazgo de Mao.

Pero el padre de Xi cae en desgracia, en vísperas de la Revolución Cultural, expulsan a la familia de la Ciudad Prohibida, al padre lo encarcelan y al hijo lo envían a un campo de “reeducación”.

Durante 7 años, vive en Liangjiahe provincia de Shaanxi trabajando de sol a sol. Después de rechazarlo 9 veces, se le permite unirse al partido comunista en 1974.

A la muerte de Mao, liberan a su padre, Xi obtiene una licenciatura en Ingeniería Química y se convierte en 1980 en jefe del partido de la económicamente prospera provincia costera de Zhenjiang.

Visto desde el extranjero, Xi Jinping es un desconocido, pero no hay ninguna duda de que será claramente nacionalista.

En 2009, sorprendió al mundo con esta arrogante declaración durante un viaje a México: “Algunos extranjeros, con sus panzas llenas y nada mejor que hacer, se dedican a señalarnos con el dedo. En primer lugar, China no exporta revolución, en segundo lugar; no exporta hambre ni pobreza, y tercero, no les da dolores de cabeza a ustedes. ¿Qué más quieren?”

Casado con una famosa cantante y general del ejército. La pareja tiene una hija que, se dice, estudia en Harvard con un nombre falso.

Cursos de patriotismo en Hong Kong provocan huelga de hambre de estudiantes

En Hong Kong, estudiantes iniciaron una huelga de hambre en contra de las clases de patriotismo chino. Se instalaron frente la sede del gobierno y desde el viernes empezaron una huelga de hambre, hasta el lunes, fecha del inicio de cursos a partir del cual se introducirán gradualmente estos cursos. Según Pekín, con cruciales para fomentar el sentido de pertenencia nacional.

Sábado 1o. de septiembre 2012, estudiantes chinos en huelga de hambre en contra de las doctrinas de Pekín y del Partido Comunista Chino (EFE/ Alex Hofford)

Los críticos de la medida en la ex colonia británica afirman que es un intento por parte de Pekín de lavar el cerebro de los niños con propaganda.

“Nos damos cuenta de que estos cursos son de carácter político. No hemos encontrado ninguna otra solución. Así, que tuvimos que intensificar nuestros esfuerzos y hacer lo que se pueda para comenzar una huelga de hambre”, dijo Joshua Young.

El mes pasado, hasta 90,000 padres de familia, maestros y estudiantes, incluso niños tomaron las calles para protestar en contra de las lecciones que deben comenzar el lunes.

“El futuro de Hong Kong está en nuestra manos. Si no queremos un futuro oscuro, entonces debemos proteger Hong Kong. No sólo es responsabilidad de los adultos, sino el deber de todo ciudadano de Hong Kong, incluyendo a nuestros estudiantes.”, dice Ho Man Fan, un chico de catorce años en huelga de hambre.

Este fin de semana se convocó a una nueva protesta. Para los cursos de patriotismo, simplemente no existen ni la masacre de Tiananmen ni las purgas de la Revolución Cultural.