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Camareras robots, la novedad en Pakistán

La tres nuevas camareras de una elegante pizzería son la sensación en Multan, ciudad muy conservadora, más famosa por sus tumbas sufí y sus crímenes de honor que por su vida nocturna. Rabia, Annie y Jennie son las primeras robots de un restaurante en Pakistán.

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Un robot lleva una bandeja a la mesa de un cliente en una pizzeria en Multan, Pakistán. (Foto: AFP/ SS Mirza)

Las camareras son la obra del dueño de Pizza.com, Ossama Jafari, joven ingeniero, que estudió en la Universidad de Ciencia y Tecnología, una buena universidad de Islamabad. Dice haberse inspirado en los vídeos de robots camareros de China, y comenzó a construir un prototipo con el apoyo de sus padres.

Asegura haber fabricado y comprado todos los componentes en la localidad, a un costo de 600,000 rupias (5,000 euros).

Ya comenzó la segunda generación, que quiere hacer más interactiva para que responda a las preguntas de sus clientes, y espera equipar otro restaurant familiar, en Hyderabad.

Utopía entre milpas y montañas

Por Ariadna Quiroz

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(Foto: Ariadna Quiroz)

Hace un año tuve la posibilidad de conocer una comunidad zapatista, de pasar unos días en el caracol de Garrucha, donde conocí otra forma de vivir por medio de ver una realidad tan ajena a la que estamos acostumbrados en la ciudad, donde el apoyo mutuo y respeto no sólo por el otro si no por la tierra son el eje central.

Al llegar me encontré que la utopía se encontraba entre milpas y montañas, donde todo lo “indispensable para nosotros” era totalmente inútil, como el celular e internet, me encontré con una hermosa postal de niños corriendo libremente y jugando felices, sin  preocuparse por las inseguridades con las que crecerían en la ciudad, compartieron con nosotros frijoles, tortillas y café, sin cubiertos ni las convenciones sociales, sólo compartiendo entre risas y pláticas donde nos explicaban cómo era su vida tan ajena a nosotros.

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(Foto: Ariadna Quiroz)

Sus instalaciones son rudimentarias, no necesitan lujos con paisajes verdes, todos tienen lo necesario para vivir, cultivan, tienen animales para comer o pescar en el río, la comunidad ha creado sistemas rudimentarios de agua, y la luz muchas veces es con lámparas de aceite o por medio de pequeños generadores, viven en resistencia digna, ya que al aceptar “apoyos de gobierno” sería dar paso a la llamada “modernización” que implica la pérdida de sus espacios verdes para construir carreteras, y la privatización de sus tierras o ríos al mejor postor en busca del llamado progreso.

Tienen los servicios necesarios como educación y salud, viven con lo que la tierra les provee y dejaron de dar su vida por unos pesos para que otros se hagan ricos.

Lo que me hizo cuestionarme ¿qué es el progreso y el bienestar económico?, y sólo pude llegar a la conclusión que ninguno debe ser a costa de nada, que otra forma de ver el mundo es posible, una forma más ética de existir y sobre todo ser coherentes con lo que queremos para nosotros y para los demás, que tenemos una gran responsabilidad cada día en mejorar las cosas y no permitir que todo se acabe.

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(Foto: Ariadna Quiroz)

Ver cada día noticias sobre inundaciones, contingencia ambiental, cambios climáticos, desaparición de especies animales, la privatización de espacios naturales que son un derecho para las personas y ahora son propiedad de hoteles, la lucha por el agua, nos demuestra que la forma en que llevamos el crecimiento económico ha causado mucho daño.

Por lo anterior, concluyó que es necesario un cambio de conciencia, donde entendamos que existe otras formas de vivir, que permita la creación como dicen los zapatistas de un mundo donde quepan muchos mundos y todos vivamos en paz teniendo lo necesario para un buen vivir.

China: ladrones de papel higiénico tendrán que burlar a la tecnología

El robo de papel higiénico en los baños públicos, algo que sucede a menudo en China, van a sufrir un revés con la instalación de dispositivos de reconocimiento facial que racionan la cantidad asignada a cada usuario.

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Un hombre usa el dispensador de papel higiénico con reconocimiento facial en el parque del Templo del Cielo, 18 de marzo 2017. (Foto: AFP/ Wang Zhao)

Una voz de computadora saluda: “Bienvenido, por favor colóquese en el área de reconocimiento facial”.

Uno se coloca dentro de un cuadrado amarillo esperando que su cara aparezca en el centro de una pantalla azul en la pared. Después de unos segundos, la máquina dispensa 60 centímetros de papel, no más.

El aparato apareció el fin de semana en uno de los baños públicos del Templo del Cielo, un parque muy popular entre los jubilados que llegan a bailar o a practicar artes marciales por la mañana. Y en algunos casos, para abastecerse de papel higiénico que se llevan del parque en bolsas bien llenas.

Pero ahora no pueden hacer trampa al dispensador. Si la misma persona se presenta ante la pantalla en un plazo de nueve minutos, le dirá cortésmente: “Por favor, inténtelo más tarde”.

Hacía años que la administración del parque estaba buscando la manera de evitar a los ladrones de papel, pero ahora la empresa Shoulian Zhineng desarrolló la máquina de reconocimiento facial.

La idea puede resultar absurda, pero se debía encontrar una manera de corregir el comportamiento de la gente.

El dispositivo cuesta más de 6,000 yuanes (800 euros), ya ha reducido en un 70% la pérdida de papel.

En las redes sociales, algunos son escépticos: “En dos días, el dispositivo también va a desaparecer”, predice un usuario.

La suciedad que deja en su celular cuenta su vida

Lo que comió, los medicamentos que toma, los cosméticos que usa, es algo de la información que se puede obtener de usted gracias a un método científico que establece perfiles, principalmente para investigación criminal, revela un estudio el lunes.

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la suciedad del teléfono celular dice mucho del estilo de vida del usuario. (Foto: Dominio público)

Los investigadores pudieron reconstruir el modo de vida de 39 participantes mediante el muestreo de las moléculas de sus teléfonos celulares.

“Se puede imaginar que los investigadores llegan a la escena de un crimen y encuentran objetos personales, como un celular, una pluma o una llave sin huellas dactilares, o ADN que no esté en la base de datos de la policía… sin dejar rastro”, dijo Pieter Dorrestein, profesor de la Facultad de Farmacia de la Universidad de California en San Diego, autor principal del estudio publicado en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias (PNAS, por sus siglas en inglés).

“Al analizar las moléculas dejadas en su teléfono celular, se puede decir si se trataba de una mujer, que usa cosméticos caros, se pinta el pelo, bebe café, prefiere la cerveza al vino, le gustan los alimentos picantes, recibe tratamiento para la depresión, lleva lentes de sol, usa insecticidas y pasa mucho tiempo fuera…”, dice Amina Bouslimani, científica de la Universidad de California en San Diego y otra de los autores de este trabajo.

Los investigadores tomaron muestras en cuatro lugares del teléfono celular, y 8 puntos de a mano derecha de los participantes, dando un total de cerca de 500 muestras.

Luego, se usó la técnica de espectrometría de masas para detectar las moléculas en estas muestras.

Identificaron tantas moléculas cómo fue posible, teniendo como referencia una gran base de datos.

Este enfoque no es lo suficientemente preciso, sin la mínima duda, para identificar a una persona, como lo permiten las huellas digitales, señala el profesor Dorrestein.

Para afinar la técnica, se necesita más moléculas de referencia en la base de datos como las que se encuentran en los alimentos que se consumen más, textiles de ropa, alfombras, paredes pintadas y todo lo que está en contacto con la gente.

Además de los perfiles en las investigaciones criminales, esta técnica podría utilizarse, entre otras, para el control de seguridad en los aeropuertos y en estudios de contaminación ambiental, según los autores.