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Estrellas de “Grease” John Travolta y Olivia Newton-John celebran 42 años de amistad: “Nos amamos”

Por: Louise Bevan

La Gran Época, Francia

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(Getty Images | Alberto E. Rodriguez)

Los actores John Travolta y Olivia Newton-John se encontraron en el evento G’Day USA en Beverly Hills, California el 25 de enero de 2020. Sin embargo, los lazos entre ellos nunca se han cortado. Según John Travolta, ellos se han mantenido unidos desde que se conocieron en Grease en 1978.

“Nos amamos”, dijo Travolta, de 65 años, al Daily Mail Australia, y cuando amas a alguien, sigues en contacto”.

The Academy Presents "Grease" (1978) 40th Anniversary

Olivia Newton-John y John Travolta asisten a la proyección del 40 aniversario de Grease en el teatro Samuel Goldwyn de Beverly Hills, California, el 15 de agosto de 2018. (© Getty Images | Alberto E. Rodriguez )

John Travolta y Olivia Newton-John se conocieron cuando interpretaron el papel de dos jóvenes enamorados en el musical Grease de 1978. John interpretaba al líder de la banda Danny Zuko, mientras que Olivia, ahora de 71 años, interpretaba a Sandy Olsson, el idílico romance de Danny Zuko.

Ese primer encuentro marcó el comienzo de una amistad de cuatro décadas.

En 1983, la ahora popular pareja de amigos regresó a la pantalla como jóvenes enamorados en Two of a Kind. John Travolta interpretaba a un inventor sin dinero, y Olivia Newton-John interpretaba a una empleada de banco a la que el personaje de John Travolta intentaba sacar dinero.

La película fue muy criticada y no tuvo el éxito comercial esperado, pero la reputación de los personajes ya estaba bien establecida.

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Olivia Newton-John alrededor de 1975 (© Getty Images )

En diciembre de 2019, John y Olivia asumieron sus ahora icónicos papeles en Grease poniéndose sus trajes originales antes del evento “Meet ‘n’ Grease” en West Palm Beach, Florida. “Fue increíble”, dijo John Travolta, según Fox News.

“Por alguna razón, la cabeza calva me queda bien”, continuó, “y también ese traje de los años 50. Así que ya sea que esté calvo o tenga ese peinado de ‘Danny’ de los 50, me veo bien”.

En una entrevista con People en 2018, John Travolta habló de su amistad con Olivia. “Cuando compartes el éxito deslumbrante que nada ha sido capaz de superar, se crea un fuerte vínculo”, dijo.

John Travolta

Foto del actor estadounidense John Travolta promocionando el estreno de su película Staying Alive, en el Inn on the Park Hotel de Londres, Inglaterra, Reino Unido, 1983. (Foto de Fox Photos/Hulton Archive/Getty Images)

“La he visto tener un hijo, divorciarse, perder a su hermana”, dice Travolta. “Vino a mi boda, conoció a mis hijos”.

“Hacer esta película realmente cambió nuestras vidas”, añadió Olivia. “En el estreno, había tanta energía en el teatro, que se podía sentir que algo estaba pasando porque la reacción del público fue muy abrumadora”.

“Estoy muy contenta de haber contribuido a este éxito y de haber trabajado con él”, continuó. “Somos amigos desde entonces”.

Su amistad nunca habría sucedido si Olivia hubiera cedido a sus dudas y a su reticencia a aceptar el papel. “Había muchas razones por las que no quería hacerlo”, dijo la estrella de 71 años a The Telegraph.

“Acababa de hacer una película que fue un desastre total”, continuó, “y no quería poner en peligro una carrera musical que estaba despegando por hacer otra mala película. Y tenía miedo de ser muy vieja”.

“Tenía 29 años”, añade Olivia riendo.

G'Day USA: Australia Week 2008

Newton-John y el actor Travolta llegan a la Gala G’DAY USA Black Tie que se celebró en el Hollywood y Highland Grand Ballroom de Hollywood, California, el 19 de enero de 2008. (© Getty Images | Alberto E. Rodriguez )

En 2012, los dos amigos combinaron sus talentos vocales en beneficio de sus mutuas organizaciones benéficas, lanzando un álbum titulado This Christmas. Las ganancias fueron donadas al Centro de Investigación y Bienestar del Cáncer Olivia Newton-John y a la Fundación Jett Travolta para Niños con Necesidades Especiales.

El 25 de enero de 2020, la fuerza de su amistad de 42 años era visible. “Reafirmaremos nuestra amistad de nuevo esta noche”, dijo Travolta en el evento de Beverly Hills, hablando con el Daily Mail Australia.

Desde mayo de 2017, Olivia Newton-John ha estado luchando contra su tercer cáncer de mama. Apoyada en el evento por su esposo John Easterling y su hija Chloe, actriz y cantante, que también dijo que John Travolta ha sido un gran apoyo para su madre.

“Es maravilloso”, dijo Olivia hoy. “Me llama muy a menudo para ver cómo estoy… es un muy buen amigo”.

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Travolta y Newton-John asisten al ayuntamiento de SiriusXM de Didi Conn en la ciudad de Nueva York el 12 de diciembre de 2012 (© Getty Images | Mike Coppola )

Elogiando a su querida amiga por su fuerza para superar su tercer cáncer de mama, John Travolta dijo al Daily Mail Australia: “Olivia es una luchadora. Es inteligente y está llena de vida”.

“Ella mira este cáncer simplemente como si el vaso estuviera medio lleno. Es su hermoso y natural enfoque de la vida”, dijo el actor. “Creo que todos podemos y debemos hacerlo”.

Traducción: Lucía Aragón 

Historia oculta del comunismo

Recordando la brutalidad del Gulag: la obra de Alexander Solzhenitsin

Por: Gary L. Gregg

La Gran Época, Estados Unidos

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Rosas sobre la tumba del escritor y disidente ruso Alexander Solzhenitsin en Moscú el 6 de agosto de 2008. El escritor ruso, ganador del Premio Nobel, nos ayuda a recordar los horrores del socialismo, que hoy en día parecen ser olvidados por muchos en Estados Unidos y por el mundo. (NATALIA KOLESNIKOVA/AFP/Getty Images)

La Guerra fría terminó hace más de un cuarto de siglo. Cuando el viento del cambio comenzó a soplar en el bloque oriental y el Muro de Berlín finalmente cayó, muchos nos preguntamos qué nos depararía el futuro.

Recuerdo que, en el verano de 1990, al cruzar el valle del río Shenandoah en Virginia, con un líder experimentado del movimiento anticomunista, hablé de cómo sería la vida sin la amenaza soviética que dominaba nuestra política exterior.

“¡Nunca más debía quedarse con nosotros! Olvidaremos cómo fue y ¿será más fácil introducir el socialismo en Estados Unidos después de la desaparición de la Unión Soviética porque lo hemos olvidado?”, le pregunté. Estuvo de acuerdo en que esto era un gran peligro –Estados Unidos podría olvidar los horrores del socialismo cuando ya no es una doctrina armada que amenaza nuestra existencia.

La prueba de que gran parte de Estados Unidos ha olvidado los horrores del socialismo en el siglo XX parece estar emergiendo en los campus universitarios y entre los ciudadanos. Mientras que a los que crecimos durante la Guerra Fría nos resultará muy difícil de creer, e incluso estaremos en shock, el socialismo parece estar convirtiéndose en un sistema político y económico aprobado en Estados Unidos.

Algunos estudiantes, incluyendo algunos con los que hablé, ahora perciben a Marx, Lenin y Stalin con cierta nostalgia y extraña fascinación.

Más de 100 millones de personas murieron a manos de regímenes comunistas del siglo XX e incontables millones más pudieron haber sobrevivido físicamente a la tortura y la inanición forzada en los campos de trabajo y de educación dónde fueron llevados por sus “crímenes” (por pensamiento y oposición), pero nunca se recuperaron de ellos.

En el mes de diciembre pasado, tuvimos una oportunidad perfecta para revisar algunas de las brutales lecciones del siglo XX, ya que en ese mes conmemoramos el centenario del mayor testimonio del precio que el socialismo debe pagar si hablamos del comunismo soviético: Alexander Solzhenitsin.

Un patriota

¿Quién fue Alexander Solzhenitsin? Un gigante intelectual, un escritor con logros impresionantes y un patriota ruso que resistió lo que los comunistas habían hecho a su pueblo y amado país. Sin embargo, el ganador del Premio Nobel de Literatura ha sido olvidado en gran medida en las aulas estadounidenses y en nuestra conciencia pública de hoy.

Al olvidar públicamente a Alexander Solzhenitsin y la lectura de sus libros, hemos perdido gran parte del material imaginario que una vez nos armó contra las atracciones del poder gubernamental y las visiones políticas imbuidas de su propia superioridad. Revisar su trabajo hoy traería mucha claridad moral a nuestro discurso político.

Alexander Solzhenitsin nació en Kislovodsk, Rusia, el 11 de diciembre de 1918, sólo unos meses después de la muerte de su padre. Fue criado por su madre soltera y estudió matemáticas, filosofía e historia.

Durante sus estudios y hasta la Segunda Guerra Mundial, no pareció cuestionar la validez del sistema soviético.

Sin embargo, durante la Segunda Guerra Mundial, Solzhenitsin comenzó a cuestionar al régimen al examinar los crímenes de guerra cometidos contra civiles alemanes.

Su gran error fue escribir sobre tales preocupaciones en lo que él consideraba una carta privada a un amigo de confianza. Sin embargo, bajo gobiernos totalitarios, no hay cartas privadas (o pensamientos) y muy pocos amigos de confianza.

Aunque fue un soldado condecorado al servicio de la URSS, A. Solzhenitsin fue encarcelado por expresar sus preocupaciones. Finalmente fue condenado a ocho años de prisión en un campo de trabajo y puesto en el exilio interno permanente tras ser liberado vivo de su estancia en esos lugares.

Comenzó a escribir en la cárcel, incluso memorizando largos poemas y prosa porque no tenía pluma ni papel. Lo que finalmente produjo fue un conjunto de obras que se encuentra entre los grandes de la literatura rusa y que no tiene parangón al abrir una ventana a la deshumanización del terror socialista.

Obras maestras

Su gran obra maestra, El archipiélago Gulag, publicada en 1973, consta de múltiples volúmenes que se cita con mucha más frecuencia como referencia que como lectura, pero recientemente se ha vuelto a publicar una versión abreviada en una edición asequible y accesible con un prefacio de Jordan Peterson.

Sus libros El Pabellón del Cáncer y El Primer Círculo son también una brillante visión de las consecuencias humanas de un gobierno totalitario. Pero si está leyendo al escritor ruso Solzhenitsin por primera vez, permítame recomendarle que empiece con su novela corta Un día en la vida de Iván Denissovich, que como su nombre indica, sigue un día en la vida de un detenido en un campo de prisioneros soviético.

El lector se deja llevar por el protagonista Iván, que lucha por mantener una apariencia de humanidad dentro de los muros de un sistema carcelario de lo más inhumano. Usted lo ve arriesgándose a un severo castigo por esconder una miga de pan en su colchón, con el cual espera raspar el último alimento que le queda en un posible tazón de avena. Usted ve a los prisioneros referidos por números sin sentido en lugar de por los nombres que sus padres escogieron para ellos o cuyos amigos los apodaron. Se ve la dureza de los inviernos rusos sin botas y guantes adecuados, y la lucha por dar sentido a la vida más allá de la simple supervivencia animal en medio de la represión.

Solzhenitsin fue finalmente expulsado de su país natal y vivió en Vermont, Estados Unidos, durante las dos últimas décadas de la existencia de la Unión Soviética. Aunque fue un recluso, sus escritos han alimentado la imaginación de muchos de los que lucharon contra las fuerzas deshumanizadoras del siglo XX. También desafió a Occidente, regañándonos por nuestra propia pérdida de conciencia y por el creciente materialismo.

Este centenario del nacimiento de Solzhenitsin es un buen momento para recordar a la gente, la inhumana brutalidad del totalitarismo en el mundo, y no hay mejor manera de hacerlo que leyendo y compartiendo su trabajo.

Gary L. Gregg ocupa la Cátedra Mitch McConnell de Liderazgo en la Universidad de Louisville, donde también es director del McConnell Center for Political Leadership. Es autor o editor de una docena de libros, incluyendo sus novelas para jóvenes adultos publicadas en la serie Remnant Chronicles.

Versión original

Traducción Lucía Aragón

Libertad como mito contemporáneo

El arte es considerado como el ideal más cercano a la libertad, pero también revela el estado de cada sociedad tanto actual como antigua

Por: Iván Álvarez

La Gran Época, México

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(Foto: Dominio público)

El mundo del arte ha sido considerado de modo canónico en nuestra cultura occidental contemporánea como el más cercano a la libertad en su más plena extensión, pero también ha sido reconocido como la materialización cultural y civilizatoria que revela el estado de cada sociedad tanto presente como pasadas, así podemos encontrar, una cita bastante reveladora en las primeras páginas del libro Civilización, en la que podemos leer a Kenneth Clark citando a Ruskin: “Las grandes naciones escriben sus autobiografías en tres manuscritos: el libro de sus hechos, el libro de sus palabras y el libro de su arte. No se puede entender ninguno de esos libros sin leer los otros dos, pero de los tres el único fidedigno es el último” a lo que Clark amplia diciendo “En general, yo también lo creo así. Escritores y políticos pueden manifestar toda clase de sentimientos edificantes, pero que no pasan de ser buenos propósitos. Si yo tuviera que decidir quién dice la verdad sobre una sociedad, si el discurso de un ministro de la vivienda o los edificios efectivamente construidos en su época, me fiaría de los edificios”.

Ahora bien, después de esta breve introducción me abocaré al caso de la “obra” conceptual realizada por el costarricense Guillermo Vargas Jiménez, mejor conocido como Habacuc. Su “obra” que alarmó a la comunidad de artistas, ha hecho que medite sobre algunos matices de la anterior cita. En la actualidad que algunos llaman postindustrial,  donde el desarrollo económico se ha globalizado en lo económico, la tecnología es tan exquisita que se puede estar en un instante comunicado con el otro lado del mundo, los liberalismos han roto muchos tabúes y han trascendido muchas restricciones sociales.  Al ver que en una galería en Managua, esta persona presenta una obra conceptual en la cual expone en una pared la frase “eres lo que lees” conformada por croquetas, y a un lado pone a un perro amarrado agonizante de hambre y de sed por varios días hasta su muerte. En una entrevista que se le hace en televisión, aparte de confirmarlo él mismo lo justifica con la canónica libertad del artista (aunque al correr del tiempo la verdad se ha disuelto y se ha dicho que no murió y que solo estuvo amarrado por tres horas) Hay tres puntos que me cuestiono más allá de las terminologías intelectuales.

En primer lugar, el papel de las instituciones que han permitido este tipo de obra. Para dar un ejemplo en nuestro país tenemos el caso del grupo SEMEFO el cual, en un video que les hace el INBA para promover su obra procesual en el Museo Carrillo Gil, se da testimonio de cómo este tipo de personas justifica su trabajo al pasar en la parte inferior una serie de frases que validan su trabajo y una de ellas dice: nada es verdad, todo está permitido. Una máxima que justifica todas las posibilidades de hacer lo que se quiera sin restricción incluyendo las bajezas y esto, como lo señalo, validado por la institución.

En segundo lugar, me cuestiono sobre el hacer y la mentalidad de los supuestos artistas que bajo el estandarte de la libertad y de la crítica social y humana hacen uso de la llamada estética del horror, del asco y de lo grotesco. En el caso del costarricense, se puede decir que no es tan gore como lo que hace SEMEFO, pero es aún más repulsiva su propuesta y solución “artística”. ¿Es el uso de la libertad de expresión, de lo que muchos de los artistas hacen uso, o es el simple hedonismo y ego falto de valores y principios, perdidos en nuestra sociedad de consumo? ¿Tenemos sólidos ejes de valores éticos, morales o espirituales? ¿O simplemente justificamos todo por la pérdida o negación de la verdad (como la anterior cita del grupo SEMEFO), de Dios o de cualquier principio que nos guie por un camino virtuoso?

En tercer lugar, y algo que me llamó mucho la atención de lo que llegó a decir Habacuc, cuando se le cuestionó sobre lo inhumano de su acción, es que los perros mueren en la calle y nadie dice nada, en cambio todos hablan de un perro que muere en una exposición (me recuerda a Duchamp), y además señaló, “nadie hizo nada, por alimentarlo o darle de beber.” Así es como me cuestiono la falta de altruismo o mínimo de una preocupación más allá de las palabras vacías y que me recuerda la cita de Ruskin y de Clark. Esto me hace pensar que en nuestra sociedad hay mucha habladuría como dijera Heidegger, no sólo en la verdad de la palabra sino en la sustancia y sentido que conectan los discursos con los hechos en todos los estratos de la sociedad.

Nuestra sociedad no es esa figura hipotética que Hobbes nos planteaba en su Leviatán, pues no nacemos en un estado natural, nacemos en una nación con complejas interacciones sociales, donde lo que uno hace dentro de esta puede tener diferentes repercusiones y por ende, en este caso le doy la razón a Hobbes sobre el hecho de que hay que buscar la paz y seguirla. Irónicamente  parece que el egoísmo, la pérdida de valores y la apertura de libertades que quizás como sociedad y como individuos no estamos preparados para afrontar y responsabilizarnos de las consecuencias, que en todas partes podemos ver sus diferentes manifestaciones.  Así es como veo que la mitología de la libertad en nuestra sociedad de consumo está fuertemente validada por la industria cultural, pero este no es un fenómeno dado y sustentado solo por los grupos de poder, también ya el psicoanálisis señalaba respecto a la conciencia, la cual es para ellos tan solo la punta del iceberg y por debajo de ella está el inconsciente, en este caso me permito hacer una analogía: lo que se muestra en el arte está dado por las libertades y el uso de estas es la proyección de los principios que validan el hacer de la instituciones  en general y de los individuos en particular, los cuales no son visibles u objetivos pero que tienen plena manifestación y amplias consecuencias no solo en las sociedades, sino también con los demás seres que cohabitan este mundo, desde los microorganismos, pasando por plantas y animales hasta los grandes ecosistemas que nos albergan. Y quizás el desarrollo industrial y la amplia apertura liberal nos ha cegado a tal grado de olvidarnos de la dialéctica: donde hay libertades hay también obligaciones.

La libertad de uno termina donde empieza la del otro. Y por ende la libertad de las civilizaciones en lo individual como en lo colectivo está ligada a una conciencia de los pensamientos y actos, los cuales se reflejan en su arte, economía,  política,  letras y medio ambiente.

Mosaico robado del siglo VI de vuelta en Chipre

Excepcional mosaico bizantino fue devuelto a las autoridades del país por un experto holandés en arte

Por: D. C. con AFP

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El investigador holandés de arte Arthur Brand posa el 17 de noviembre de 2018, en una habitación de hotel en La Haya, con el mosaico perdido de San Marcos, una obra de arte bizantina robada. Foto JAN HENNOP / AFP / Getty Images.

Un excepcional mosaico bizantino, fragmento de uno de los frescos robados de las iglesias de Chipre tras la invasión turca de 1974, fue devuelto a las autoridades del país por un experto holandés en arte tras varios años de búsqueda del tesoro. Apodado el “Indiana Jones del Mundo del Arte” por sus hazañas como investigador, Arthur Brand dijo que entregó esta representación de San Marcos del siglo VI a la Embajada de Chipre en La Haya en una ceremonia privada.

Este mosaico, que se encontraba en la iglesia de Panayia Kanakaria (al noreste de Chipre), es “uno de los últimos y más bellos ejemplos de arte de principios de la era bizantina”, explicó este entusiasta a la AFP, pocas horas antes de su entrega. La Embajada y la Iglesia de Chipre, cuando se les preguntó, no quisieron hacer comentarios. El Departamento de Antigüedades de Chipre no respondió inmediatamente.

Con información de un importante agente de arte londinense, el detective aficionado fue a Mónaco en agosto. Y gracias a una serie de intermediarios, varios de ellos en el mundo del mercado negro, encontró el rastro del mosaico en un apartamento del Principado. Pero de las aventuras de su viaje, Arthur Brand prefiere mantener el misterio.

La obra “pertenecía a una familia británica, que compró el mosaico de buena fe hace más de 40 años”, afirma. “Se horrorizaron cuando descubrieron que se trataba de un tesoro artístico de valor incalculable, robado de la iglesia de Kanakaria después de la invasión turca” en 1974.

La familia aceptó devolver el trabajo “al pueblo chipriota” por una suma modesta para cubrir los costos de restauración y almacenamiento, dijo Brand. Hace una semana, el experto holandés que trabajaba en la iglesia chipriota regresó a Mónaco para recuperar el mosaico, cuyo valor se estima entre cinco y diez millones de euros. “Fue uno de los mejores momentos de mi vida”, admite.

Arthur Brand se hizo mundialmente famoso en 2015 después de encontrar en Alemania los dos caballos de bronce de Josef Thorak, uno de los escultores oficiales del Tercer Reich, que adornaban la entrada a la Cancillería de Hitler en Berlín y que habían desaparecido tras la caída del Muro. Un año más tarde, el Sr. Brand se dio a conocer ayudando a recuperar cinco obras de pintores flamencos de los siglos XVII y XVIII robadas por un grupo delictivo en Ucrania.

Objetos de arte religioso, incluidos mosaicos, fueron robados de varias iglesias del norte de Chipre tras la invasión de las fuerzas turcas. La iglesia de Panayia Kanakaria, situada a unos 100 kilómetros de Nicosia, ha sido la más saqueada de sus obras de arte bizantinas, incluida una colección de mosaicos.

Muchas piezas de estos mosaicos llegaron al mercado negro y permanecieron sin ser rastreadas durante muchos años, a pesar de la constante investigación del gobierno y de la iglesia chipriota. “Los mosaicos de Kanakaria tienen una importancia considerable en el arte cristiano y la cultura mundial”, dice Maria Paphiti, historiadora del arte y especialista en arte bizantino.

El conjunto “es una de las pocas obras de arte que escapó a la amenaza de la iconoclastia bizantina” en los siglos VIII y IX, explicó a AFP. Doce fragmentos del mosaico han sido restaurados hasta ahora, incluyendo uno que representa al apóstol Andrés. Había sido adquirida por un coleccionista en una venta en 2010, que en 2014 pidió a Maria Paphiti que identificara el origen del mosaico. El comprador acordó entonces devolverlo a Chipre.

En 1989, otros cuatro fragmentos que mostraban la parte superior de Cristo, dos apóstoles y un arcángel habían sido devueltos. Según la Sra. Paphiti, la mayoría de los fragmentos desaparecidos se recuperaron entre 1983 y 2015, pero no se han encontrado algunas partes. El mosaico de Saint-Marc “es realmente una de las últimas piezas excepcionales que se han restaurado”, dice Arthur Brand. “Es increíble pensar que esta obra de arte haya sobrevivido tanto tiempo. Es parte del alma del pueblo chipriota”, continúa diciendo. El mosaico debería estar de vuelta en la isla mediterránea en los próximos días.

Artículo en francés: https://www.epochtimes.fr/une-mosaique-volee-datant-du-vie-siecle-de-retour-a-chypre-587517.html

Traducción de Lucía Aragón

Reino subyacente en “La creación de Adán”

Entrar al interior: Lo que el arte tradicional ofrece al corazón.

Por Eric Bess

La Gran Época, Estados Unidos

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“La creación de Adán”, 1508-1512, de Miguel Ángel Buonarroti. Capilla Sixtina, Vaticano. (Dominio Público)

“La creación de Adán” de Miguel Ángel Buonarroti, una pequeña parte del fresco de la Capilla Sixtina, es una imagen icónica y a menudo presentada en la televisión y la literatura como referencia. Un episodio de “Westworld” de HBO se refería a la pintura en relación con el significado de la conciencia. El personaje de “Westworld”, el Dr. Robert Ford, interpretado por Anthony Hopkins, usó “La creación de Adán” para sugerir a una de sus creaciones de androides humanos “que la conciencia es el verdadero regalo que un creador le puede dar a su creación”.

¿Es satisfactoria esta interpretación o es vaga? ¿Está sugiriendo Miguel Ángel que Dios no es nada más que conciencia? ¿O que la conciencia es el vínculo entre los seres humanos y Dios? ¿O simplemente está representando su comprensión de una historia bíblica?

En su artículo “Una interpretación de la creación de Adán de Miguel Ángel basada en la neuroanatomía”, el Dr. Frank Lynn Meshberger sugiere que la representación de Dios como conciencia es una interpretación plausible de “La creación de Adán”. Afirma que los sonetos de Miguel Ángel y su estudio de la anatomía son una prueba de esta interpretación.

Los sonetos de Miguel Ángel sugieren que la creación se forma primero en el intelecto antes de que las manos puedan desempeñar su papel y, usando el conocimiento obtenido a través de la disección de cadáveres, pintó una representación de una sección transversal del cerebro para sustentar la fuente de la creación: Dios. Es decir, si se observa la parte de la pintura que representa a Dios y la tela con forma elíptica detrás de él, se puede ver la forma de una sección transversal del cerebro. Esta es una interpretación que evoca lo inmaterial, es decir, la mente y el espíritu, que influyen en lo material, es decir, en el cuerpo.

¿Es esta una interpretación convincente de la obra de Miguel Ángel? No hay manera de estar seguro de las intenciones de Miguel Ángel sin que él las haya declarado abiertamente. De hecho, el Dr. Michael Salcman, neurocirujano, sugiere que “nuestros sistemas visuales… completan detalles y crean un significado donde ningún patrón o significado pudiera haber sido pensado”. El ser humano es capaz de ver cosas representativas en formas abstractas, como nuestra experiencia de ver imágenes en las nubes. No obstante, especular sobre las posibilidades del significado tiene una forma curiosa de producir sentido.

Antes de pasar a la interpretación de “La creación de Adán”, en la que Dios es conciencia, yo solo había tenido una: Dios está creando a Adán de acuerdo con la comprensión de Miguel Ángel de la doctrina católica. Estar expuesto a otras interpretaciones, sin embargo, refresca la mía. Miguel Ángel era un católico devoto y Jesús dice: “el reino de Dios está dentro de ti”. Tal vez Miguel Ángel tomó esta cita literalmente durante su tiempo de estudio de disección de cadáveres, o tal vez simplemente está usando su arte para representar lo inmaterial.

Independientemente de las intenciones de Miguel Ángel, ahora percibo este fresco de manera diferente. Ahora miro la desnudez de Adán. Nacemos desnudos en este mundo y morimos dejando todo atrás. Adán no tiene nada más que el suelo sobre el cual yacer, su cuerpo y la mano extendida de Dios. Adán parece existir como un intermediario entre lo divino y lo mundano. ¿Pero qué permite esto? ¿Qué le permite a Dios estar tan cerca de tocar la mano extendida de Adán? ¿Podría ser su desnudez?

Para mí, esta desnudez representa una ausencia de egoísmo. No es dueño de nada y parece no tener deseo de nada. Incluso su mano extendida está floja y carece de entusiasmo, y está reclinado de una manera relajada y cómoda. Sin embargo, esto no es indicativo de lo que siente por Dios, ya que su rostro está lleno de adoración al contemplar lo divino. En cambio, parece que este estado de sereno desinterés es el requisito previo para que Dios alcance lo que Él ha creado.

El fresco se titula “La creación de Adán”. Dios crea a Adán de tal manera que es agradable a Dios. Me parece que la calma desinteresada y el estado de falta de deseo son lo que agrada a Dios.

Sin embargo, se podría argumentar que el brazo de Adán solo está relajado porque el brazo extendido de Dios está en el proceso de dar vida a Adán, y el brazo de Adán aún no está lleno de energía vital. El hecho de estar en proceso de cobrar vida explica la postura relajada y el comportamiento poco entusiasta. Su expresión, en lugar de adoración, es la de anhelo y deseo de que Dios complete la tarea de dar vida, lo que parece contradecir mis sugerencias anteriores.

Aunque esta interpretación fuera el caso, incluso si Adán tiene el deseo de vivir, el anhelo y el deseo sólo se dirigen hacia Dios y nada más. De cualquier manera, la adoración, o el deseo, presente en la expresión de Adán es un requisito previo o un resultado de la vida que Dios otorga.

Quizás, sin embargo, Dios ya ha completado la tarea aquí: Adán ya está animado. Adán no está cobrando vida, sino reaccionando al don de la vida. Se ha colocado en su postura reclinada, y hay una distancia entre sus manos y la adoración en su rostro como si Adán estuviera mostrando su gratitud por el regalo de la vida. Esto me indica que Miguel Ángel representó intencionalmente a Adán en una pose animada pero reclinada, relajada y desinteresada en la presencia de Dios como una expresión de su agradecimiento por los dones de Dios.

No estoy completamente convencido de que Miguel Ángel estuviera implementando en secreto la imagen de la sección transversal del cerebro dentro del cual Dios se sienta; pero si lo estuviera, me gustaría pensar que lo hizo por la misma razón: que solo cuando estemos en un estado mental relajado y desinteresado, lo divino nos alcanzará. El estado de nuestras mentes es lo que nos permite experimentar lo divino durante nuestra corta estadía aquí en la Tierra.

Puede que no conozca las intenciones de Miguel Ángel en lo que respecta a este fresco. Me maravilla que aproximadamente 500 años después, todavía nos intrigue. Tal vez mi investigación y reflexión interna sobre esta pintura es parte de mi viaje hacia el reino interno.

El arte tiene una increíble capacidad para señalar lo que no se ve para que nos preguntemos: “¿Qué significa esto para mí y para todos los que lo ven?”; “¿Cómo ha influido en el pasado y cómo podría influir en el futuro?”; “¿Qué sugiere sobre la experiencia humana?” Estas son algunas de las preguntas que exploraré en mi serie Mirando al interior: Lo que el arte tradicional ofrece al corazón.

Eric Bess es un artista representativo. Actualmente es estudiante de doctorado en el Instituto de Estudios de Doctorado en Artes Visuales (IDSVA).

Referencias:

Versión original

Traducción de Lucía Aragón

La historia de Hou Yi, paralela al mito de Heracles y cómo quería volver a su mundo celestial

Por La Gran Época, Italia

En la mitología china, las historias del inmortal arquero Hou Yi, que salvó al mundo de la catástrofe del fuego, encuentran paralelo con las del mito sumerio de Gilgamesh y con los cuentos griegos sobre Heracles, conocido por los romanos como Hércules y por los etruscos como Hercle. Los tres fueron hijos de dioses que viajaban por el mundo, ayudando a los humanos y destruyendo muchas criaturas malvadas y monstruosas que los aterrorizaban. Pero su objetivo final era regresar a su hogar celestial.

En su estudio “En la confluencia de los ríos”, Darío Giansanti (escritor) y Oliviero Canetti (erudito y filósofo) dicen que “desde Medio Oriente hasta el Mediterráneo antiguo, desde Irán hasta China, persiste el mito del héroe”, y este héroe mitológico, “a pesar del destino humano y los designios divinos, intenta volver a ese maravilloso jardín de donde el hombre fue expulsado desde el origen de los tiempos”.

El inmortal Yi, después de descender a la Tierra, destruyó con sus flechas a nueve hijos de un gran dios que estaban quemando la Tierra y por esta razón no se le permitió regresar. Buscó en todos los sentidos un “Camino” para hacerlo, o un elixir mágico. Heracles, hijo del dios Zeus, se vio obligado a vivir en la Tierra después de matar con sus flechas a sus hijos divinos, una historia contada en la Tragedia de Eurípides. Gilgamesh, hijo de la diosa Ninsum, se dio cuenta de su propia mortalidad después de que su compañero Enkidu fuera castigado con la muerte. Los dos habían matado al toro celestial Gudanna.

Lao Tse enseñó en su época en China que la fórmula para regresar a la inmortalidad se encontraba en el Tao, que significa precisamente “Camino”. Los que tuvieron éxito se llamaron Xian.

“Xian era el nombre genérico de aquellos sabios taoístas que habían logrado la inmortalidad a través del continuo refinamiento y búsqueda de una armonía entre el yin y el yang, pero también, con la lenta transformación del taoísmo, a través de prácticas ascéticas, mágicas y alquímicas. Se les consideraba libres de las muchas limitaciones de nuestro mundo: sus cuerpos volaban al espacio, viajaban sobre dragones y grullas, volaban con alas o en nubes”. De hecho, se dice que Hou Yi obtuvo el elixir de la inmortalidad que se deriva de unos melocotones especiales que maduran después de mil años.

El historiador Sima Qian escribió que durante el reinado de Yáo dì, gobernante de 2145 a 2043 a.C., la tierra sufrió dos grandes catástrofes: una de agua y otra de fuego. Esa agua surgió cuando el monstruo Gong gong derribó con su ira un pilar del Monte Buzhou, situado al noroeste. Todas las aguas causaron una inundación catastrófica. Los textos nos dicen que este pilar sostenía el cielo hacia el noroeste, no lejos de la frontera hacia el oeste, llamado Kunlún. Cuando se derrumbó, “el cielo se inclinó hacia el noroeste y la Tierra, inclinada hacia el sureste, causó la inundación catastrófica de todas las aguas continentales”.

En la catastrofe del fuego, llamaron al inmortal Yi

Yi tuvo que salvar la Tierra que estaba en peligro de arder porque diez soles habían aparecido simultáneamente en el cielo. Estos soles eran hijos de la diosa Xihé y del dios Dìjùn. Se decía que su apariencia era la de flores brillantes, pero que el alma encerrada tenía la forma de un cuervo de tres patas. Surgieron del mar oriental, el Donghai, y recorrieron su ruta diaria por turnos, una al día para esconderse en el lado oeste. El carro dorado de su madre los llevó a las montañas del Este y luego los sacó de las montañas del Oeste, para llevarlos de regreso a Donghai. Un día, los diez soles decidieron no esperar a su madre y salir todos juntos al cielo causando mucha destrucción.

“Los ríos se secaron, los animales comenzaron a morir como moscas, y los hombres ni siquiera podían mantener los ojos abiertos. Si los diez soles hubieran seguido jugando todos juntos en el cielo, todo el universo se habría quemado. El gobernante Yao oró a los dioses para que salvaran a la tierra y a la humanidad de la catástrofe”.

En respuesta, el dios Dìjùn, padre de los 10 soles y las 12 lunas, le dio a Yi un arco rojo y un carcaj con diez flechas blancas y le ordenó que amonestara a sus hijos para que su calor excesivo no quemara el universo.

En el Donghai, el inmortal Yi amenazó a los soles pero jugaban a perseguirse en el cielo y no escuchaban. Como no quería que la Tierra fuera destruida, empuñó su arco y lanzó sus flechas. Los soles comenzaron a caer al mar convirtiéndose en cuervos de tres patas, mientras el agua ardía. Se dice que sólo quedaba un sol y el dios Dìjùn no permitió que Yi volviera al cielo. La pérdida de su inmortalidad le obligó a vivir en la Tierra.

En la Tierra entró al servicio de Yao y eliminó a las terribles criaturas que aterrorizaban a la gente, incluyendo un monstruo con cabeza de dragón y cuerpo de leopardo, un ogro con dientes muy largos afilados como dagas, un monstruo de nueve cabezas, una enorme ave de presa, un poderoso y feroz jabalí y una gigantesca serpiente acuática.

Yi también luchó contra He Bo, el “barquero de los ríos”, y Feng Bo, “el cuenta vientos”, haciendo al mundo más habitable. Pero estar condenado a la vejez y a la muerte le preocupaba. Lo mismo ocurrió con Heracles y Gilgamesh.

De Heracles se cuentan increíbles hazañas. En los doce trabajos se enfrenta a una serpiente con muchas cabezas, al león con piel imposible de raspar, a un toro y a otros animales feroces. Gilgamesh tiene algunas historias similares. Además, el guerrero del arco Yi también es comparado con Arjun en la India y Ullr en Escandinavia.

Después de realizar estas hazañas, Yi emprendió un largo y peligroso viaje a las montañas de Kunlún, en el Oeste o Noroeste, con la esperanza de obtener de la diosa Xiwangmu el elixir de la inmortalidad. Cuando llegó a su jardín, la diosa le dio un tarro de jugo de melocotones que se recogían una vez cada mil años. La cantidad de elixir fue suficiente para salvar a una sola persona. Al tener que compartirlo con su esposa, se le pidió beber cada mitad después de la Luna Nueva, pero sólo alcanzaría un nivel bajo del universo. La esposa, sin embargo, quien no sacrificó su reino celestial para siempre, tomó el elixir sola, y lo hizo antes de la Luna Nueva, convirtiéndose en la diosa reguladora del movimiento de las 12 lunas.

El elixir recogido después de mil años, obtenido después de haber sufrido difíciles hazañas, podría compararse con la inmortalidad alcanzada sólo después de un largo proceso en el Camino del Tao.

Gilgamešh tenía un compañero, Enkidu, que se dice fue creado como su gemelo, mientras que Heracles tenía a Iphicle como su gemelo. Algunos han identificado una relación entre el héroe Yì y Féng Méng, pero en el mito chino se dice que Féng Méng mató por celos a Yi.

Muchas religiones afirman que el hombre cayó a la Tierra después de haber cometido malas acciones y que el camino de la salvación y el regreso al mundo celestial de los inmortales se logra realizando buenas obras. En Occidente, hablamos de la vida después de la muerte y del juicio final. El Budismo y el Taoísmo hablan de continuas reencarnaciones hasta la iluminación en el momento en que el hombre encuentra el Gran Camino de regreso.

Cuando los inmortales y dioses de la mitología china, griega y sumeria fueron castigados, cayeron a la Tierra para sufrir la vejez y la muerte, pero todavía tenían la esperanza de regresar, aunque agobiados con grandes dificultades. Los grandes mitos hablan de las catástrofes que pueden sufrir los seres humanos y de cómo el bien y el mal juegan un papel decisivo en el destino humano.

Artículo en italiano: https://www.epochtimes.it/news/limmortale-yi-come-eracle-voleva-tornare-al-suo-mondo-celestiale/

Traducción de Lucía Aragón

Hermann Hesse y los antiguos poetas chinos

Por: Leo Timm

La Gran Época, EE.UU.

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Detalle de la Flor del Durazno en primavera, pintado por el artista de la dinastía Ming, Qiu Ying (Foto: Dominio Público)

El escritor alemán Hermann Hesse, conocido por sus obras sobre la naturaleza y su admiración por la cultura y el pensamiento orientales, es autor de un pequeño cuento ambientado en la antigua China: se titula El poeta, y narra la vida y obra de Han Fook, un aspirante a poeta que deja la vida secular para estudiar con un misterioso sabio que se presenta como el Maestro de la Palabra Perfecta. Es uno de los ocho cuentos cortos de una publicación de 1972 titulada “Noticia curiosa de otra estrella”.

El héroe de Hesse se encuentra con el sabio mientras observa la indescriptible belleza del Festival de las linternas reflejada en el río Amarillo, en su ciudad natal. Abrumado por la sensación de que “la verdadera felicidad y plenitud” sólo puede venir del reflejo de “la esencia del mundo” en su poesía, Han Fook se encuentra con un extraño anciano vestido de púrpura que revela su identidad como Maestro y lo lleva con él a las montañas.

De gran importancia en la historia de Hesse es la idea de expresar, a través del arte, la pureza del pensamiento en un mundo de fenómenos caóticos. Aunque inicialmente Han Fook deja su hogar para mejorar sus habilidades y hacerse un nombre en el mundo, gradualmente durante su formación abandona su apego a la búsqueda mundana, y descubre una forma más alta de logro que no tiene raíces en los beneficios mundanos.

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El escritor alemán Hermann Hesse (Foto: Dominio público)

Un compatriota de Hesse, Johann Wolfgang von Goethe, escribió en su soneto Natur und kunst, que el arte es un reflejo de la naturaleza creado por el hombre que, como el protagonista de Hesse descubre, ofrece una verdadera libertad.

“La naturaleza y el arte parecen ir en direcciones opuestas,

y, antes de que se piense, se encuentran;

¡Al parecer solo es válido un esfuerzo honesto!

Y recién cuando en horas comedidas

Nos juntamos con alma y esfuerzo al arte,

La naturaleza puede brillar libremente en el corazón.”

 

El arte como búsqueda de la unión entre el hombre y la naturaleza es un tema recurrente en la literatura china, como lo demuestra la obra de dos famosos poetas chinos aislados que vivieron hace más de mil años.

Tao Yuanming y el anhelo de la naturaleza

Tao Qian (365-427), también conocido como Tao Yuanming, fue funcionario durante el fragmentado período de las Seis Dinastías (220-589). Después de muchos años de servicio, desilusionado por las molestias de la vida política, se retiró al campo, donde compuso obras muy famosas.

En “Retorno a la vida en el campo no. 1”, deja en claro este escape a la naturaleza y de los compromisos seculares:

Desde mi juventud nunca me he adaptado a los hábitos mundanos:

Mi naturaleza está enamorada de las colinas y las montañas.

Los pájaros enjaulados anhelan sus viejos bosques;

Los peces en el estanque piensan en los abismos nativos.

He hecho accesible la tierra en el árido sur,

manteniendo mi sencillez, vuelvo a la tierra y a los campos

En mi casa no hay bullicio del mundo terrenal;

En sus salas vacías está la riqueza de la ociosidad.

Así que durante mucho tiempo viví en una jaula,

Y ahora vuelvo a la naturaleza.

Una de las obras en prosa más famosas de Tao Yuanming, “La fuente de la flor de melocotón”, representa el viaje del narrador a una tierra desconocida fuera del mundo. Después de la corta e idílica estadía, el viajero parte con la intención de regresar. Sin embargo, incluso con la ayuda de un amigo rico, nunca más podrá redescubrir esta utopía a través de la búsqueda física y externa.

Así como Tao Yuanming se guía por la búsqueda del reino natural, el protagonista de Hesse está motivado por un deseo innato de reflejar la belleza del mundo en sus palabras. Siente que es una predestinación para él tener la oportunidad de estudiar y aprender del Maestro de la Palabra Perfecta, abandonar a su esposa y su posición para estudiar en la naturaleza salvaje.

El sentimiento de esta predestinación es reconocido por el padre de Han, quien plantea la hipótesis de que podría ser la prerrogativa de una deidad. Han Fook parte hacia las montañas del noroeste y comienza a cultivar su arte, que sabe que podría llevar años.

El cultivo de la maestría artística en el santuario de la naturaleza

Mientras entrena a Han Fook, pronto se hace evidente que su arte no es el único tema de su cultivo, sino que también debe elevar su nivel espiritual. Muchas veces regresa a casa con la idea de haber perdido algo en su vida, pero cada vez termina conducido de vuelta al bosque y a su maestro, quien lo lleva con indicaciones y recomendaciones sencillas, junto con la enseñanza de la flauta y la cítara.

El uso de la música tiene un profundo significado en la tradición espiritual china: fue considerada por Confucio, el gran maestro social y moral, como el instrumento clave para un funcionamiento armonioso. Del mismo modo, el arte de la poesía se convierte en el conector entre las fronteras del lenguaje humano y la infinidad de expresiones del plano visceral y natural.

La obra poética china está impregnada de escenas de la naturaleza y está orientada a la búsqueda de un nivel superior. Wang Wei, poeta de la primera dinastía Tang, que se convirtió en devoto budista, es un famoso ejemplo de esto. En La Mansión del Lejano Sur describe el traslado a las montañas en busca de un “buen camino” y finalmente pierde el camino del tiempo hablando con un anciano que conoció en la naturaleza.

Los poemas de Wang Wei se centran en las escenas que retratan la inmensidad y majestuosidad del mundo natural; los humanos, incluso cuando aparecen, son minúsculos.

En La vida en las montañas en una noche de otoño, Wang Wei escribe sobre las imponentes montañas después de la lluvia, demostrando la grandeza del cielo y la tierra. Luego, viaja a través de bosques de pinos y cursos de agua de manantial a lavanderas charlando en un bosque de bambú. La última línea del narrador expresa su tenue satisfacción con esta escena.

Es esta humilde reverencia que Han Fook hace frente a su maestro y, lo que es más importante, frente al mundo. Incluso se distancia del paso del tiempo. No sólo abandona su fortuna secular, sino también su deseo de satisfacción mundana, intercambiada por el dominio total de su vocación.

Sólo a través de una aparente pérdida, puede Han Fook encontrar lo que está buscando. Como escribió Goethe en Naturaleza y Arte:

Quien quiere cosas grandiosas debe reunirse a sí mismo;

En la limitación es donde recién se muestra el maestro,

Y sólo la ley puede darnos libertad.

Trascender el elemento humano y abandonar el plano secular

Después de la repentina partida de su maestro, Han Fook se da cuenta de que su aprendizaje ha terminado y regresa a su ciudad natal. Ve el mismo Festival de los Faroles que estimuló por primera vez su odisea espiritual. Mirando la escena otoñal, Han Fook, ahora un viejo y nuevo maestro, ve la perfección no sólo en la naturaleza sino en su expresión, tal como el Río Amarillo la refleja en sus aguas.

Porque el mundo descrito en los versos de la poesía china, el dominio de las “palabras perfectas” como lo llama Hesse, se logra a través de la elevación espiritual y el abandono de los intereses materiales.

La poesía de Tao Yuanming, Wang Wei y los poetas de la dinastía Tang y de la dinastía Song –Li Bai, Du Fu, la dinastía Su Shi, por nombrar algunos– unieron el arte lírico de la poesía con la sabiduría de los maestros y filósofos chinos. El vasto cuerpo de obras famosas y la riqueza de la lengua china escrita a lo largo de los siglos, han llegado a un vasto público hasta el presente, superando las mismas fronteras de China.

Artículo en inglés: Hermann Hesse’s Understanding of Ancient Chinese Poets

Traducción de Lucía Aragón