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Taiwán se defiende de China por tomar el control de sus relaciones con Panamá

Por Paul Huang, Epoch Times

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La Vicepresidenta y Ministra de Relaciones Exteriores de Panamá, Isabel de Saint Malo y el Ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi conversan durante la ceremonia del establecimiento de relaciones diplomáticas el 13 de junio de 2017 en Pekín. (Greg Baker – Pool/ Getty Images)

Después de romper relaciones diplomáticas con Taiwán, Panamá ahora reconoce al régimen de Pekín. El gobierno y pueblo taiwanés no van a pasar por alto la última transgresión de China. Es probable, dicen los expertos, que el acontecimiento avive la determinación y perseverancia de Taiwán de resistir el régimen coercitivo de Pekín.

El 12 de junio, el Presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, declaró en un discurso transmitido por televisión que Panamá rompía sus relaciones diplomáticas con la República de China en Taiwán para establecer relaciones con la República Popular China.

A pesar de no ser formalmente reconocida por la mayoría de países del mundo y se le ha excluido de las Naciones Unidas, Taiwán mantiene relaciones diplomáticas con un número limitado de países que la reconocieron en lugar de China. Con la salida de Panamá, ahora solo quedan 20 países en la lista.

El régimen del partido comunista chino considera a Taiwán parte de su territorio e insiste en la “política de una sola China” que excluye cualquier espacio internacional para Taiwán. Constantemente, ha presionado a los aliados diplomáticos que aún conserva Taiwán. El año pasado, la nación africana de Santo Tomé y Príncipe también rompió relaciones diplomáticas con Taiwán y reconoció a China.

La situación de Taiwán se agudiza por el hecho de que su arcaico marco constitucional también sostiene su propia versión de la “política de una sola China,” que insiste en que la República de China es el único gobierno legítimo. Todas las demás naciones se ven obligadas a elegir entre reconocer a la “República de China” de Taiwán o a la más grande y poderosa República Popular de China. Hasta ahora, ninguna nación ha reconocido formalmente a Taiwán y China por igual.

Apenas en junio, en su primer viaje al extranjero desde que asumió el cargo el año pasado, la Presidenta de Taiwán Tsai Ing-wen visitó Panamá. Hasta hace poco, los funcionarios panameños aseguraban reiteradamente a los diplomáticos taiwaneses que el país seguiría comprometido con Taiwán y no se acercaría a Pekín.

Aunque no se conoce públicamente lo que Pekín ofreció a Panamá para finalmente atraerla, las compañías chinas han hecho grandes inversiones en proyectos del canal de Panamá.

Russell Hsiao, Director Ejecutivo del Instituto Mundial de Taiwán, comité asesor con base en Washington D.C., dijo que el cambio de relaciones diplomáticas de Panamá es otra prueba de que Pekín intensifica su campaña coercitiva contra la nación insular democrática.

“Era solo cuestión de tiempo para que Pekín jalara el gatillo, a pesar de la promesa del gobierno de Tsai de mantener el “estatus quo” en las relaciones del Estrecho,” dijo Russell Hsiao.

De acuerdo con Russell Hsiao, las acciones de Pekín probablemente serán contraproducentes y provocarán mayor angustia y animosidad de la gente contra la República Popular de China (RPC).

La noticia de la ruptura de Panamá ha provocado indignación en Taiwán, muchos políticos y comentaristas han expresado su ira y resentimiento contra China. La Presidenta Tsai de Taiwán también condenó la maniobra de China y prometió que Taiwán no sucumbirá a sus “amenazas e intimidación.”

“No se puede desafiar ni intercambiar la soberanía [de Taiwán]. China sigue manipulando el principio “una China” y presiona el espacio internacional de Taiwán, amenazando los derechos del pueblo taiwanés,” dijo la Presidenta Tsai.

Violencia en Venezuela, Maduro despliega al ejército

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ordenó el despliegue de 2,600 militares en el estado de Táchira, después de saqueos y ataques, al tiempo que ha enfrentado desde principios de abril una serie de manifestaciones en las que han muerto 43 personas.

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Manifestación en Caracas, Venezuela. (Foto: AP)

“He ordenado el traslado de 2,000 guardias y 600 tropas de operaciones especiales”, dijo el Ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, a la televisión gubernamental VTV, indicando actuar a solicitud del presidente socialista.

Un día antes, el jefe de estado extendió una vez más el estado de emergencia económica, en vigor desde enero de 2016, lo que le permite restringir las “garantías” constitucionales y tomar medidas especiales de “orden social, económico, político y jurídico.”

En la noche del martes y miércoles, saquearon decenas de tiendas y prendieron fuego a dos estaciones de policía en Táchira.

Los problemas se presentaron en otras regiones del país sudamericano, en el este de Caracas, San Antonio de los Altos, manifestantes encapuchados montaron barricadas.

Crisis Sanitaria

Desde el primero de abril, hay en Venezuela una ola de protestas y violencia que culmina con un número de muertos que crece día con día, se ha anunciado el miércoles la muerte de un manifestante de 15 años de edad.

El total es de 43 muertos, tantos como durante las anteriores protestas contra Maduro, que ocurrieron entre febrero y mayo de 2014.

La ira popular se alimenta de la profunda crisis económica y social en el país petrolero, arruinado por la caída de los precios del crudo, y golpeado por una grave escasez de alimentos y medicinas, la inflación más alta del mundo y una criminalidad incontrolable.

Decidida a conseguir la salida del presidente vía elecciones generales anticipadas, la oposición, mayoría en el parlamento desde finales de 2015, sigue siendo fuerte y moviliza cada día miles de personas.

El miércoles, fueron los médicos, enfermeras y otros profesionales de la salud que se manifestaban vestidos de blanco en Caracas, donde iban a desfilar paralelamente chavistas (del nombre del expresidente Hugo Chávez, 1999-2013) apoyando a Maduro.

Los profesionales de la salud denuncian la crisis sanitaria, pues la mortalidad infantil y materna han aumentado en 2016, a 30% y 65% respectivamente, mientras que los casos de paludismo aumentaron un 76.4%. La publicación de estas cifras alarmantes la semana pasada resultó en la expulsión inmediata de la Ministra de Salud, Antonieta Caporale.

“Campaña de persecución”

Dos manifestaciones de opositores se planean para la noche en Caracas, en memoria de las víctimas de las protestas anteriores, en las que resultaron cientos de heridos. Según la ONG Foro Penal, 159 manifestantes detenidos fueron encarcelados por decisión de los tribunales militares, procedimiento prohibido por la Constitución.

Nicolás Maduro acusa a los Estados Unidos de apoyar a la oposición para llevar a cabo un golpe de estado en Venezuela, denuncia una “campaña de persecución”. “Somos los nuevos judíos del siglo XXI”, dijo el jefe de estado, pero siete de diez habitantes quieren que salga antes del final de su mandato en diciembre de 2018.

La oposición sigue llamando a manifestarse el jueves, en el Ministerio del Interior en Caracas, y luego a desfilar el sábado en todo el país.

El deterioro de la situación en Venezuela sigue preocupando a la comunidad internacional y el miércoles, el Consejo de Seguridad de la ONU abordará el asunto por primera vez, a petición de Washington.

La Organización de Estados Americanos (OEA) tratará esta crisis en una cumbre de Ministros de Relaciones Exteriores el 31 de mayo, pero la región sigue dividida: mientras Brasil anunció el regreso de su embajador a Caracas después de nueve meses de ausencia como “signo de buena voluntad” a favor del dialogo, Colombia descarta “por el momento” el regreso del suyo, llamado a consulta a finales de marzo.

China silenciosa en el quincuagésimo aniversario de la Revolución Cultural

Joshua Fatzick, Voice of America news

Hace cincuenta años, el Partido Comunista Chino comenzó la Revolución Cultural, con la promesa de que traería una sociedad más justa, pero en la práctica sólo la llevó a un completo desastre social y económico.

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Un barrendero limpia el suelo enfrente del Mausoleo de Mao en la Plaza Tiananmen en el quincuagésimo aniversario de la Revolución Cultural en Pekín, China el 16 de mayo de 2016. (Foto: Reuters)

Este trascendental aniversario pasó desapercibido y con un aplastante silencio virtual de los medios de comunicación estatales de China.

El 16 de mayo de 1966, el líder del Politburó del Partido Comunista Chino, Mao Zedong, comenzó la campaña con la purga de cuatro altos funcionarios del partido y, el anuncio de que devolvería supuestamente el poder a la clase obrera, poder usurpado por los burgueses.

Lo que sucedió no fue la utopía comunista que Mao planeó sino un periodo brutal de violencia, escasez de alimentos y dificultades económicas, que llevaron a la persecución y muerte de millones de personas.

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En esta foto de archivo tomada el 14 de septiembre de 1966, los jóvenes de la Guardia Roja se manifiestan ondeando copias de escritos del líder del Partido Comunista Mao Zedong, referencias al Pequeño Libro Rojo de Mao y llevan un cartel de Karl Marx. (Foto: AP)

Ahora parece que el gobierno chino prefiere olvidar por completo la Revolución Cultural. No hubo eventos oficiales ese día, ni tampoco se mencionó el aniversario en los periódicos de China continental.

En lugar de eso, los principales titulares de los periódicos de mayor circulación de China estuvieron dedicados a Donald Trump y el ex alcalde de Londres, Boris Johnson, comparaciones entre la UE y la Alemania del Tercer Reich de Hitler, la furia del régimen chino por un reciente informe del Pentágono, y sobre los intentos de la policía por localizar niños desaparecidos.

“Hechos incomodos”

Roderick MacFarquhar, experto en la Revolución Cultural de la Universidad de Harvard, dijo a The Guardian, que el actual dirigente de China, Xi Jinping, busca evitar cualquier “hecho incómodo” sobre la revolución.

“El hecho realmente incómodo, que Xi Jinping en particular no puede digerir es el papel de Mao (en la Revolución Cultural). A Mao, en realidad, le complacía el caos. Le encantaba la idea de una guerra civil… lo último que Xi Jinping quiere hacer es resucitar cualquier cosa que tenga que ver con la Revolución Cultural, ya que es inevitable que afecte la reputación de Mao”, dijo MacFarquhar al periódico británico.

Mao reclutó a jóvenes chinos en su grupo paramilitar de Guardias Rojas para atacar a los cuatro viejos de la sociedad china: Costumbres, cultura, hábitos e ideas.

Estas bandas de estudiantes humillaron y torturaron públicamente a maestros y a otros funcionarios de escuelas, e incluso entregaron a sus propios padres por expresar ideas contrarrevolucionarias. Miles de personas fueron golpeadas hasta morir, o incluso los orillaron al suicidio.

No fue sino hasta 10 años más tarde, cuando Mao murió, que la violencia y las dificultades cambiaron completamente, pero tardó cinco años más, hasta 1981, que el régimen chino reconociera oficialmente que las políticas de Mao “llevaron a la agitación interna y trajo la catástrofe al partido, al estado y a todo el pueblo.”

El legado de Mao sigue siendo un tema que divide a China.

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En esta foto de archivo tomada el 27 de agosto de 1966, una estatua de Buda cubierta de carteles que decían “destruir al viejo mundo”, y “establecer un nuevo mundo”, por un ultrapatriótico Guardia Roja que rechazaba las antiguas tradiciones chinas, en el templo Lin Yin en Hangzhou, China. (Foto: ARCHIVO/ AP)

A pesar de los desastrosos efectos económicos y sociales de sus políticas, las ideas de Mao han resurgido en los últimos años, sobre todo entre los viejos y pobres miembros de la sociedad, que sienten nostalgia por la época en que el estado les proveía y la sociedad era más igualitaria, pasando por alto la muerte y la destrucción.

“O la gente ha olvidado la Revolución Cultural o están cada vez más insatisfecho de las condiciones sociales, pero desde mediados de la década de los 90, este tipo de ideas ha ganado popularidad”, Xu Youyu, quien fuera investigador de la Academia de Ciencias Sociales de China, dijo a The Associated Press.

Riesgo de repetir

Los únicos informes de los medios de comunicación sobre la Revolución Cultural en China salieron de Hong Kong, que es una región semiautónoma con mayores libertades económicas y de expresión comparadas con la parte continental.

La semana pasada, el South China Morning Post publicó un artículo de opinión de Cary Huang, pedía a la nación recordar su pasado, o correr el riesgo de repetirlo.

“Mientras que muchas universidades occidentales imparten cursos y realizan programas de investigación sobre la Revolución Cultural, Pekín prohíbe la discusión pública y el estudio académico del tema, temiendo que al volver al periodo oscuro, y reflexionar sobre el pasado daría lugar a una reevaluación del papel del partido en la China moderna”, escribió Cary.

Cary dijo que las consecuencias políticas de la Revolución Cultural siguen afectando a la política china, y cuestionó que el partido tenga una visión propia ya que el sistema construido por Mao sigue bloqueando los esfuerzos para “adoptar la modernidad.”

“Si el partido teme revelar la verdad sobre su propio pasado y se niega a aprender de él, ¿cómo puede tener una visión clara de la dirección correcta hacia el futuro?”, dijo.

Versión original en inglés: http://m.voanews.com/a/china-marks-50th-anniversary-of-cultural-revolution-with-silence/3331926.html?ltflags=mailer

China construye una nueva base en el cuerno de África

Joshua Philipp, Epoch Times

El régimen chino comenzó la construcción de una base en Yibuti, en el cuerno de África, con el objetivo de ampliar su presencia militar en el mundo.

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Marineros chinos a bordo de una fragata en Manila el 13 de abril de 2010. (Foto: Ted Aljibe/ AFP/ Getty Images)

El coronel Wu Qian, portavoz del Ministerio de la Defensa, en una transcripción de una conferencia de prensa del 25 de febrero expresó que “se encuentra actualmente en construcción la infraestructura para las instalaciones de apoyo, y que se envió personal chino a Yibuti para llevar a cabo importantes actividades.”

Qiang dijo que el apoyo logístico será uno de los principales usos de la base, que será utilizada por el régimen para escoltar los buques frente a la costa de Somalia a través del Golfo de Adén y para “misiones de paz y humanitarias”.

Sin embargo, mirando las posiciones adoptadas por otras autoridades chinas, surge la clara posibilidad de que esta base sea el comienzo de un maquiavélico nuevo programa de expansión.

El general de división del ejército chino, Qiao Liang (profesor de la Universidad de la Defensa Nacional del Ejército Popular de Liberación), en un editorial publicado en el órgano oficial de prensa del ejército chino, expuso su argumento de que China debe contener a los Estados Unidos a través de una guerra financiera, argumentando que “es la manera de controlar el elemento vital de los EE.UU.”

Liang sostiene que, en el marco de esta estrategia, el Partido Comunista Chino debe dar máxima prioridad al control de las principales rutas comerciales, como el sur del Mar de China, el estrecho de Malaca, puerto Gwadar y la línea ferroviaria China-Pakistán.

La nueva base militar de China en Yibuti en la boca del estrecho de Bab el Mandeb, es una zona marítima a través del cual pasan cerca de 3.2 millones de barriles de petróleo al día.

Liang es uno de los oficiales del ejército, que escribieron el libro de 1999 “Guerra sin restricciones”, que en China se ha convertido en un manual de guerra no convencional de manipulación de las tasas de cambio hasta los ataques cibernéticos.

En su reciente editorial, hizo hincapié en la importancia de una estrategia a largo plazo para controlar los puntos clave en términos de valor geopolítico, el general afirma: “Para contener eficazmente a los Estados Unidos, las otras naciones deben centrarse en estrategias para detener el flujo de capital directo hacia los Estados Unidos.”

Una jornada electoral sin grandes sorpresas

Prof. Jean Félix Benoit

En esta campaña electoral que pasó en Haití, opté por ser un observador silencioso, ante la fiebre oportunista de nuestros líderes políticos. Durante el periodo electoral, todos se dieron cita en el espectáculo pagado por la comunidad internacional que observó a sus marionetas ante un pueblo que se deja engañar, sin una idea clara de cómo terminar esta mascarada, que ya duró mucho tiempo ignorando como salir adelante.

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Casi seis millones de electores están empadronados en Haití. (Foto: AFP/ H.Retamal)

También fue una oportunidad para los sabios observadores de divertirse viendo a los políticos rumiar algunas mentiras con el fin de atraer a un electorado que se pregunta cada día: ¿para qué sirven las elecciones? Si nuestro líder sale de las urnas, qué hará ante un derecho corrupto y antinacional, una comunidad internacional cómplice de negociaciones tontas. Varios de estos políticos se quedaron sin partidarios, ahora transformados en candidatos esperando el poder.

Veamos cómo recuperar inteligentemente algunos centavos de estos sinvergüenzas, porque una vez en el poder, no vamos a existir para ellos más que en las próximas elecciones.

¡Es nuestra triste realidad!!

Ahora vamos analizar las fuerzas presentes.

En primer lugar con más de cincuenta candidatos, la situación no podría ser más confusa que los propios candidatos. Hombres que vienen del mundo tradicional, pasando por ex criminales notorios de los antiguos regímenes, el movimiento GNB, otros del movimiento Lavalas pasando por Preval, para culminar con varios partidos políticos o partículas políticas que no tienen base social, y que comparten la misma individualidad inmediata. En resumen, un lumpen dividido en letrados y analfabetos en un país donde cada uno por su lado, confirma la ideología dominante en todos los niveles de la sociedad.

Sin embargo, en este marasmo político, se encuentran los que afirman ser de derecha o de izquierda. Pero sólo para conseguir un espacio dentro del aparato estatal, donde únicamente el monto de un cheque marcará la ideología.

Ante tal escenario, el pueblo que no quiere ser el eterno perdedor, se afirma en sus diferentes facetas; a veces como candidato, jefe de campaña o seguidores interesados. La cuestión es no salir con las manos vacías.

Pero en este océano lleno de tiburones, no debemos ser ingenuos. Nuestros oligarcas se han replegado al lado de los ganadores potenciales. Están allí como partidarios económicos, analistas políticos, son miembros ya de la oficina privada del vencedor del escrutinio o el seleccionado de esta traición planeada.

Lógicamente, un pragmático puede tacharnos de extremistas o de no saber lo que queremos. Aparentemente puede que tenga razón. Sin embargo, si es de buena fe y da un vistazo a nuestra historia contemporánea, se dará cuenta que la solución es volver a las formas de organización de los años 80 y 90, con base en el análisis objetivo de las circunstancias, y en una organización política con fundamento en los intereses de las masas.

Una organización capaz de trascender los errores de los años 90, cuando muchos decidimos apoyar a Titide, o mantener un radicalismo que llevará a la proliferación de una clase media de las ONGs, o una nueva diáspora de ex militantes frustrados y aislados rumiando un nacionalismo confuso.

Sinceramente, creemos que todos los que tuvieron el coraje de ser fieles a sus ideales durante estos años, pueden unir fuerzas con los jóvenes de hoy, en un ambiente respetuoso para iniciar el debate sobre el futuro de nuestro país dejando el dogmatismo, donde las ideas se discutan sin animosidad, donde los argumentos se escuchen sin denigrar a su interlocutor.

Las redes sociales son útiles para comenzar esta iniciativa, porque nuestra prensa trasmite la propaganda de las grandes potencias. Hoy en día, si se quiere tener presencia en los medios de comunicación, debe firmar un cheque por cada hora de TV o página de periódico.

No nos deben sorprender los resultados de la jornada electoral. Seamos inteligentes. Hay que economizar fuerzas y energía para prepararnos hacia una clara victoria, ya sea electoral o de otro tipo.

Hong Kong: El movimiento pro-democracia niega cualquier injerencia de “fuerzas extranjeras”

Los líderes del movimiento pro-democracia en Hong Kong rechazaron enérgicamente las acusaciones del jefe de gobierno local, de que los manifestantes son manipulados por “fuerzas externas”, en la víspera de las conversaciones que se espera terminen con tres semanas de protestas.

Paraguas, símbolo del movimiento pro democracia, por encima de las carpas de los manifestantes, 20 de octubre 2014. (Foto: AFP/ Nicolas Asfouri)

Al mismo tiempo, los Estados Unidos, objeto de las acusaciones en ese sentido por parte de China, han rechazado cualquier implicación en las manifestaciones de Hong Kong.

El domingo por la noche, en una entrevista con una televisora de Hong Kong, Leung Chung-Ying, aseguró que las “fuerzas externas” avivan la llama del movimiento pro-democracia, que después del 28 de septiembre salieron a las calles decenas de miles de manifestantes, ocupando tres sitios del territorio autónomo bajo dominio chino.

Sin embargo, el Sr. Leung se negó a identificar estas “fuerzas externas”. “No quiero entrar en detalles, pero no es del todo un movimiento interno”, dijo.

Estos comentarios, le acarrearon las burlas de los líderes del movimiento, los manifestantes explicaron que su única motivación es el deseo de libertades democráticas y su insatisfacción con la creciente desigualdad en la ex colonia británica.

“Mis vínculos con el extranjero se limitan a mi teléfono coreano, mi computadora de Estados Unidos y mi Gundam japonés (serie animé cuyos protagonistas son robots). Y por supuesto, todo lo que se hace en China”, bromeó Joshua Wong, uno de los líderes estudiantiles.

El portavoz del Consulado de Estados Unidos en Hong Kong, Scott Robinson, citado por el South China Morning Post, dijo, por su parte, que “lo que sucede en Hong Kong lo hacen los hongkoneses y toda acusación en contra es una cortina de humo”.

El Sr. Leung, a quien el movimiento pro-democracia lo considera como un títere de Pekín, dijo que las protestas estaban ahora “fuera de control”. Hizo un llamado para una “solución pacífica y razonable del problema.”

El número 1 de Hong Kong hizo estas declaraciones tras los nuevos enfrentamientos violentos entre policía y manifestantes, que resultó con 20 heridos en las primeras horas del domingo.

La policía incluso ha criticado a los padres que llevan a sus hijos al lugar de los hechos, calificándolos de “irresponsables, egoístas e imprudentes.”

El gobierno tiene la intención de reunirse con los líderes de los estudiantes el martes. Los observadores esperan que Pekín, que teme al contagio democrático, no haga la más mínima concesión.

Los manifestantes exigen la renuncia de Leung Chun-Ying y la instauración de un verdadero sufragio universal en el territorio autónomo que vio su peor crisis política después de su devolución a China en 1997.

Si China aceptara el principio de sufragio universal para la elección del próximo jefe del ejecutivo en 2017, tiene la intención de mantener el control de las candidaturas.

Conflicto en las Islas Paracel

David kilgour

Los canadienses estamos profundamente preocupados por el envío de un equipo de perforación chino en las proximidades de las Islas Paracel, a sólo 120 millas náuticas de la costa de Vietnam.

Islas Paracel en al Mar del Sur de China (Foto: ea7fmt.files.wordpress.com)

Hacemos un llamado al partido-Estado de Pekín a quitar el equipo de perforación, propiedad de la empresa estatal China National Offshore Oil Corporation (CNOOC). La CNOOC es, por desgracia, dueña de Nexen Inc. De Calgary, que fue durante muchos años una de las empresas petroleras socialmente más responsables de Canadá.

Denunciamos la presencia de varios buques escolta chinos dentro de la zona económica exclusiva (ZEE) de Vietnam, 321 kilómetros, de acuerdo con el Derecho Internacional del mar. Esto constituye una violación a la soberanía vietnamita.

Apelamos a que Pekín cese y desista de atacar a los guardacostas vietnamitas, ya que han lesionado a varios de sus marinos.

Instamos al gobierno chino a resolver este conflicto binacional pacíficamente a través de Naciones Unidas, otros tribunales internacionales u órganos de adjudicación.

La falta de interés en Hanói es causa causans de la situación en las Islas Paracel. Instamos al gobierno de Hanói a tomar medidas más estrictas para proteger los derechos legítimos de tierra y mar de Vietnam.

Implicaciones con Taiwán

Hay que mencionar que los que insisten en llamar a Taiwán la “República China”, causaron daño a los habitantes taiwaneses en Vietnam, cuando los manifestantes preocupados por las Islas Paracel atacaron empresas taiwanesas en Vietnam, pensando erróneamente que eran propiedad de China o ciudadanos chinos.

Es importante que todos entiendan que, si bien el gobierno actual de Taiwán ha desdibujado la distinción entre ese país y China, los mismos taiwaneses desean subrayar su identidad y expresar con claridad que hay un Taiwán libre y democrático, que no está asociado con una República Popular China represiva y expansionista.

Chen Mei-chin 陈美津 analiza la cuestión en el Taipei Times, el 24 de mayo:

http://www.taipeitimes.com/News/editorials/archives/2014/05/24/2003591088. Citándola:

“Los recientes disturbios en contra de China en Vietnam, han establecido de manera inadvertida un punto muy débil en las políticas del gobierno del presidente Ma… su acercamiento a China hace, a los ojos de muchos observadores, una borrosa distinción entre Taiwán y China, llevando a algunos vietnamitas a atacar empresas de Taiwán… Para aclarar su posición y evitar una situación en el futuro… ¿Qué debe hacer? Se debe hacer hincapié en la identidad taiwanesa y expresar con claridad que un Taiwán libre y democrático no está asociado con una represiva y expansionista República popular China.”

El gobierno anterior de Chen Shui-Bian, con una gran oposición por parte del KMT (Kuomitang), trató de agregar el nombre de Taiwán a República de China, en sus pasaportes. Esto aclararía la identidad de los taiwaneses cuando viajen al extranjero, no ser confundidos con los chinos de la parte continental.

Para empezar, China Airlines, debería demostrar que se trata de una aerolínea taiwanesa, así como las empresas estatales, como China Steel deberían llevar con orgullo el nombre de Taiwán.

Los vietnamitas tienen una larga tradición de independencia… han pasado por varias dominaciones chinas, de las que finalmente se separó en el año 1427. Los estadounidenses se retiraron derrotados en 1975, pero muchos sostienen que Karl Marx y el marxismo son tan europeos que nunca pueden ser aceptados por la mayoría de los vietnamitas. Vietnam ha mejorado su nivel de vida desde que abandonó algunas de las características de la economía marxista. Amartya Sen lo escribe de manera sucinta: “La libertad y el desarrollo son inseparables.”

Entre 1978 y 1981, cientos de miles de vietnamitas huyeron de su patria, muchos llegaron finalmente a Canadá. Hoy en día, son activos y exitosos en prácticamente todas las profesiones y regiones de nuestro país. Muchas de sus organizaciones comunitarias en Canadá se oponen al régimen no elegido de Hanói, en parte porque “ha destruido la genuina cultura vietnamita”, intentando reconquistar su antigua cultura.

En conclusión, el partido-Estado de Pekín debe abandonar su política de mal vecino tanto con Vietnam como con otros países.